Crear expectación no es algo reservado únicamente a Daft Punk. Hay más gente experta en esos menesteres, aunque lo que llama la atención es que sean tres hermanas de entre 20 y 25 años las que se vayan a llevar el gato al agua este año en los menesteres del hype.

Haim, que así se llama su grupo y ese es su apellido, son Este, Alana y Danielle, y sí de algo pueden presumir además de la formación musical con la que cuentan, es de haber encandilado a medio mundo sajón sin haber lanzado siquiera un álbum.

Haim: lo bueno

De preparación andan sobradas, como digo. Además de haber nacido en una de esas familias donde se respira música, con unos padres que las llevaban a tocar con ellos los fines de semana, el trío tiene estudios musicales y además de tocar sus instrumentos (excepto la batería, de la que se encarga Dash Hutton) componen sus canciones, y las que no, llegan con ayuda de gente tan importante como Jessie Ware o Kid Harpoon.

En su favor también el hecho de haber elegido un estilo que bebe de la música de los 80, del pop, el AOR, el folk, en lugar de haberse decantado por ser una girl band más, ahora que al concepto está en horas bajas y le hubiera venido bien un empujoncito.

Todo ello se redondea con haber sabido ganarse el cariño del público, al que han obsequiado con una buena cantidad de singles y más actuaciones en conciertos y festivales de las que muchas bandas consagrada querría para sí.

Days Are Gone: lo malo

Hasta ahí todo bien, pero luego llega el momento de escuchar Days Are Gone y preguntarse, ¿a qué viene tanto revuelo? ¿Realmente hay para tanto? Y bueno, después de unas cuantas escuchas, la verdad es que no.

El álbum, llega probablemente tarde, según parece, por culpa de la discográfica más que por ellas mismas; cuándo ya nos sabemos de memoria más de medio disco (los temas que no han sido single, y a los vídeos de este post me remito, se han paseado ya en directo por medio mundo) con lo que el factor sorpresa es prácticamente nulo, a lo que hay que sumar que su estilo suena a ya escuchado, como si todos los temas nos sonaran, no de ellas mismas, sino de habérselos oído a otras artistas de hace un par de décadas.

Estaremos de acuerdo en que su música no tira por los derroteros evidentes y habituales de estos tiempos, y eso se agradece. Se agradece también que nos echen la vista atrás, pero la verdad, no sé a que viene tanto hype y sí es de agradecer escuchar canciones como las de Shanya Twain (‘The Wire’), o cualquiera de Cindy Lauper o las Wilson Philips menos baladescas (mucho ojo a la imagen de muestra del vídeo de ‘Falling’, a ver sí ESAS no son Wilson Philips): para eso ya las teníamos a ellas.

Que sí, que está bien darle a los adolescentes ídolos a los que adorar algo más merecedores que esas cuyo único mérito está en enseñar carne y contar con el productor chunda-chunda del momento, pero esto ya lo tenían a la mano; sólo tenían que buscar en las discotecas de sus padres.

De todas formas, al cesar lo que es del cesar. Haim cantan bien, sus canciones son divertidas, hablan de cosas con las que casi todo el mundo se puede identificar (o al menos si se echa la memoria hacia la adolescencia), su música es agradable y Days Are Gone no es un desastre, aunque a mí al menos me está dejando poco poso, y dentro de unos días ni me acordaré de los títulos de sus canciones. Ni siquiera de los de los singles que llevan meses acosándonos.

Está claro que los americanos y, en este caso, sobre todo los británicos, son capaces de hacer una montaña de un grano de arena. No había para tanto, pero algunos se lo han creído. Agradezcamos al menos que quieran llenar las radiofórmulas de esto y no de cosas peores.

Como ellas mismas dicen, son una banda de directos y posiblemente las sensaciones sean muy distintas al verlas en vivo, pero lo destacable de tan esperado disco, yo no lo he encontrado todavía. Ya os lo diré si finalmente lo encuentro.

Haim — Days Are Gone

5/10

No había para tanto. Llevan todo un año preparándonos para la venida de alguna clase de mesías del pop y nos hemos encontrado con un rescate de lo que ya existía. A seguir esperando y escuchando lo que ya teníamos, que tampoco había necesidad de “reinventarlo”.

  1. Falling
  2. Forever
  3. The Wire
  4. If I Could Change Your Mind
  5. Honey & I
  6. Don’t Save Me
  7. Days Are Gone
  8. My Song 5
  9. Go Slow
  10. Let Me Go
  11. Running If You Call My Name