Innercity Ensemble - IV, crítica: una nueva clase de trance

A estas alturas ya estamos curados de sorpresa con el colectivo experimental polaco de Innercity Ensemble, y ellos mismos lo saben. Cualquiera que nos haya seguido sabe que somos admiradores de su transgresor y atractivo estilo de improvisación y avant-garde que nunca tienes claro donde te va a llevar. Algo que corría el riesgo de sonarnos ya demasiado familiar de continuar en la misma línea, pero parecen haberse adelantado al problema.

Por lo pronto la portada de IV ya es una ruptura total con lo previo, más neutro en los colores y abstracto en las formas. Aquí hay línea psicodélica, pero apostando de lleno por los colores y una imagen demoníaca algo indefinible pero más directa. Una declaración de intenciones para que vayamos preparando el cuerpo para otra cosa.

Ya hablé de III como un trabajo más accesible, dentro de su densidad e inconcreción no apta para oídos poco entrenados, pero esta nueva obra parece destinada a ser una puerta de entrada a gente ajena a sus inquietudes y estilo. Por lo pronto, han introducido voces, algo que no habían introducido hasta ahora, así como más sonidos electrónicos, algunos bordeando el synth-wave que vive ahora un revival, y se nota un trabajo con mucha post-producción. Sin renunciar a su particular método de improvisación, sus miembros afirman haber pasado mucho tiempo haciendo ediciones, apilando capas de sonido y remezclando.

Algo que ayuda a darle un carácter propio a IV con respecto a sus trabajos anteriores, pero cuesta predecir cuanta continuidad podrá tener esta dirección tomada. Conociéndolos, igual mejor no apostar por el continuismo, por eso queda esta rara sensación de ser un paso lateral más que un avance o una rotura de cintura, lo que deja al disco en un lugar extraño a la hora de valorarlo. No obstante, su talento y su característico buen hacer a la hora de dejarse llevar hacen de esta una escucha muy disfrutable, idónea para quedarse un rato en trance con sus loops y sus esotéricos sonidos.