Kanye West – Jesus Is King, crítica: una misa sin preparar la homilía

No hace mucho me señalaron que en una reseña mía se toparon con el final de la misma cuando parecía que iba entrando en calor. Un coitus interruptus de la crítica musical (nunca me esperaba poder llegar a producir tal sensación). Aunque sé que era una apreciación sin mala intención, y desde luego no me la tomé a mal, me hizo pensar en cómo a veces trataba de practicar un análisis más ligero, con menos enarbolación y más soltando algunos pensamientos principales en algunas pinceladas. Es posible que eso se pueda percibir como trabajo a medio hacer, o incluso dejadez, por eso empatizo con Kanye West ahora.

Estoy seguro de que Kanye tiene muchos pensamientos volcados en Jesus Is King. Seguro que muchos ha preferido dejarlos fuera y dejar que el disco sea lo que tenga que ser. También tengo claro que hay ciertas ideas de mucho valor aquí, que igual podríamos valorar más a poco que hubiera puesto un poco más de su parte. Porque sí, la crítica más repetida en torno al disco es que suena un poco (mucho) a medio hacer, y no voy a ser voz disidente en esta ocasión.

West está viviendo una etapa muy controvertida, con actos públicos donde ya dudas no si el personaje le ha devorado sino si ya lo ha digerido junto al café del postre, y con varios trabajos donde le está costando aterrizar. The Life of Pablo está teniendo difícil perdurar en el recuerdo más allá de ciertos chispazos y Ye dejó frío a casi todo el mundo. ¿Ha perdido pie Yeezus -igual ya no le hace gracia que le siga llamando así- y ya sólo le queda la excentricidad y la provocación para seguir suscitando interés? No lo creo, el año pasado también nos deleitó junto a Kid Cudi con Kid See Ghosts, un disco muy libre pero fastuoso y mejor hilado de lo que puede parecer en una escucha superficial.

Quizá lo que le haga falta a Kanye no sea alguien que le ponga los pies en el suelo (eso no lo va a conseguir nadie) sino alguien al lado que tenga poco miedo pero sí cierta sensación de riesgo. Alguien que le permita volar libre, pero siempre sin perder la referencia de por donde están las nubes con tormenta. Alguien que ayude a poner cierta autoexigencia que ayude a sacar el oro que hay en cosas como ‘Follow God‘ o ‘Use This Gospel‘. Alguien que ayude a evitar esa sensación que sobrevuela el disco de parecer ese trabajo de la universidad que envías el minuto antes de la fecha límite sin darle un repaso final para ver si se sostiene (cuesta creer que todas las prisas que se han metido para lanzar el disco hayan venido creyendo que esta es la mejor versión posible del mismo). Conseguir algo más que un «vaya, así que ha hecho un disco de Gospel».

Me extendería, pero empatizo con Kanye, como ya he dicho, así que voy a concluir poniendo un gif como nota:

Resultado de imagen de kanye west gif
¯_(ツ)_/¯