Anuncios

Lidia Damunt — Telepatía

Tú lo llamarás literatura, pero yo lo llamo…


A poco que os interesen los videojuegos como medio de expresión, o de entretenimiento, deberías haberle echado el guante a ‘Gone Home’. Bajo su fachada de juego en primera persona, con atmósfera terrorífica y herramientas de thriller, se esconde una obra intimista sobre el momento en que te conviertes en adolescente. Es un Survival Horror en toda regla, porque hay pocas cosas que den más miedo que tratar de sobrevivir a la montaña rusa de descubrir todo el espectro emocional a la vez.

Si saco ‘Gone Home’ a colación de Telepatía, quinto disco en la carrera de Lidia Damunt, es porque Kaitlin, la protagonista de aquel videojuego, una chica noventera que regresa a casa tras un año en el extranjero, se reencuentra con varias de las cintas de cassette que se grababa a sí misma, o que le grababan otros. Y en ellas, aunque el juego no lo explícite(nada está explícito en ‘Gone Home’ y ése es su gran triunfo), está toda su educación sentimental.

En aquellas cintas, entre las muchas canciones de las Riot Grrls, habría encajado a la perfección Lidia Damunt, que en canciones como ‘Cambiábamos la historia’ hace precisamente lo que ‘Gone Home’: crear historias bellísimas sobre descubrir el mundo y recordarlo después.

Telepatía es un disco redondo, y es también el disco que me ha dado la clave para entender por qué En el cementerio peligroso (Subterfuge, 2009) no tuvo en mí el impacto de En la isla de las bufandas (Subterfuge, 2008): a pesar de que mantenía el aspecto de realismo mágico y a veces surreal del debut, había peores canciones y peores historias. Tenía a Lidia, pero le faltaba parte de ella.

https://soundcloud.com/torminarecords/la-caja-lidia-damunt

Telepatía recoge lo aprendido en Vigila el fuego (Austrohúngaro, 2012): a destilar su parte más pop. Y lo trae de vuelta a su entorno natural: a ese sonido rockabilly, donde la voz y la guitarra van empujándose, atropellándose y dando forma a melodías sólo suyas y absolutamente contagiosas (mirad ‘La Caja’, el himno antiheteropatriacardo que te pide que lo cantes, que te sumes).

Bolleras como tú’ es el hit absoluto, pero canciones como ‘Tu Teléfono’ (a medio camino entre la metáfora sexual y la desazón adictiva), ‘Quién puede arreglar’ (delicado recuerdo a los esfuerzos de mantener a flote una relación) o las ya comentadas dan forma al mejor disco de Lidia Damunt hasta la fecha. Se va en menos de media hora y se hace imprescindible. Astrud cantaban aquello de “ Esto es así, me acuerdo de cosas que no he visto, haber estado allí me da lo mismo. Me hablas de esto y me hablas de aquello y yo los echo de menos también”; y lo llamaban Mentalismo. Lidia Damunt ha hecho lo mismo y lo ha llamado Telepatía.

8,75/10

Anuncios