M83 – DSVII, crítica: la banda sonora que nadie le quiso comprar a Anthony Gonzalez

A veces me gusta perderme en las portadas de los discos que escucho. No es que la de DSVII de para mucho de eso, porque en realidad en bastante sencilla, pero me ha dado para reflejarme en ella. Veo a ese caballero con armadura subido a un ¿diplodocus? al pie de una pronunciada cuesta que (parece) va a tener que subir, y me imagino que ese soy yo teniendo que escuchar DSVII.

Si lo pensáis, M83 no es un grupo que estuviera pensado para petarlo. Vale, ‘Midnight City‘ fue un melocotonazo y le dimos bastante coba a Hurry Up, We’re Dreaming, pero nada que lo precedía verdaderamente gritaba «grupo de cabeza de festival durante la primera mitad de los 2010s». Igual es mi sensación, contaminada por la decepcionante trayectoria posterior a aquel disco: Junk fue bastante desastrillo y la banda sonora de Oblivion (Joseph Kosinski, 2013) se nos olvidó tan rápido como la película (ha hecho un par de bandas sonoras más, así como alguna canción suelta para otras, pero no me apetece valorar películas que no existen).

Quizá estos últimos lanzamientos sean la clave para afrontar DSVII, que ya llegó con el anuncio de que estaba fuertemente influenciado por » bandas sonoras de videojuegos antiguos y pelis de fantasía/ciencia ficción ochenteras». Quizá sea más útil pensar en esto como las demos que Anthony Gonzalez tenía preparadas por si le contrataban para hacer otra banda sonora, pero como no les daba salida decidió publicarlas a ver qué pasaba, igual alguien las escuchaba y lo consideraba para esa peli de fantasía o de ciencia ficción en la que desea colaborar.

Probablemente sea la mejor manera de escucharlo, dado que es complicado pensar qué más puede aportar una secuela que nadie pidió de un disco por el que nadie siente especial cariño. Igual estas 15 canciones instrumentales funcionan mejor estando de acompañamiento de imágenes, dado que por sí mismas realmente no resultan llamativas. A veces bonitas, eso sí, pero también bastante inanes. Es difícil destacar alguna ya que todas se dispersan muy rápido y acaban quedándose muy de fondo, mientras tú haces otra cosa, y nunca reclaman tu atención. No es el patinazo de Junk, a Dios gracias, pero tiene una absoluta falta de urgencia que acaba convirtiéndose en algo realmente innecesario que, al igual que el primer Digital Shades, poco peso va a tener en su discografía.

Anuncios
Summary
Review Date
Reviewed Item
M83 - DSVII
Author Rating
11stargraygraygraygray