María Arnal i Marcel Bagés – Clamor

Volver a empezar de nuevo
aunque el viento sople de cara

El temor a la página en blanco. El mero hecho de empezar a escribir una crítica que apenas leerá un puñado de personas genera dudas. Por suerte ya no se hace en papel, y no tenemos que recurrir a la manida imagen de las hojas arrugadas intentando ser encestadas en la papelera. Una tras otra, contadas por docenas. Así que si cualquier mierda que esté sujeta a un examen externo crea cierta ansiedad en el autor, un temor a no ser aprobado, reconocido o incluso aplaudido como uno espera serlo, ya no os cuento lo que puede ser algo que te lleva meses (¿años?) de trabajo. Que para algo se creó el tópico de «el siempre difícil segundo disco.

María Arnal y Marcel Bagés robaron el corazón de la redacción de Hipersónica (y de cualquiera que lo escuchase) con su debut discográfico, ’45 cerebros y un corazón’. Un trabajo emotivo hasta la extenuación. Tan duro como seductor, tan hostil como lleno de vida y optimismo. Sí, vida. Incluso partiendo de una fosa común. Quizás precisamente por eso. Pero aquel debut, y aquel hit que ya será parte de nuestras vidas para siempre, ‘Tú que vienes a rondarme’ traían de la mano una manzana envenenada. El «y ahora, ¿qué?».

Cuatro años hemos tardado en saberlo. Se han hecho tan largos que en varios momentos he dado por hecho que Arnal y Bagés no querían estropear la perfección, y habían decidido probablemente seguir sus carreras artísticas por otras vías. Pajas mentales mías, no vayamos a negarlo, pues ninguno de ellos dio nunca pistas de que eso fuese a ser así. Cuatro años en los que seguro han temblado las piernas, y ha habido momentos de inseguridad y dudas. En los que se habrá pensado si a lo mejor aquello fue un tema de alineación de astros, de talento tan efervescente como efímero.

Tocaba, pues, volver a empezar de nuevo. Aunque el viento sople de cara. Y esas dudas, ese temor, no sé si suyo o más bien mío propio, tarda menos de una estrofa en disiparse. No hacen falta más de tres o cuatro versos para darse cuenta de que, sin restar mérito ni trabajo y dedicación, parece que eso del talento de esta pareja les garantiza gobernar el mundo hasta que se les antoje.

Gobernando el mundo

‘Milagro’ es la canción que asume el reto de abrir un disco esperadísimo. Y lo hace de forma conmovedora. Lanzando, eso sí, un mensaje optimista, luminoso y esperanzador que no tiene mucha continuidad en el resto del álbum, de tinte mucho más oscuro, como si de un cuento gótico se tratase. En un disco, además, en el que habíamos quedado en que las guitarras perdían protagonismo, cediéndoselo a las bases, ese riff que asoma hacia el final del tema acaba de engancharte ya del todo. De centrarte en lo que estás escuchando.

‘Ventura’ y ‘Fiera de mí’, ya conocida al ser el adelanto de Clamor, cierran un inicio fascinante. Tan atrayente que la primera vez que uno las escucha empieza a aparecer la sensación de que, ojo, lejos de pesar la responsabilidad, lo mismo Arnal i Bagés han parido un disco superior al de su debut. Sí, sin un hitazo tan redondo como ‘Tú que vienes a rondarme’, porque algo tan perfecto solo se pare una vez en la vida (y con mucha suerte, que la enorme mayoría ni eso) pero sin un solo momento de flaqueza, sin un tema menor.

La sensación de oscuridad que se cierne sobre Clamor tiene buena parte de su base en el trío de temas en catalán que se encadenan, ‘Meteorit ferit’ (Al -cel-sóc estela de llum, espant metàl·lic que fulgura cada vegada més avall, ai, i no sé com demanar ajuda!) la popular ‘Cant de la Sibil·la (la lluna no darà claror i tot lo món serà tristor) única canción no original del disco, que te ahora entre esos coros casi clericales, dando paso a unos sonidos de pájaros que nos mienten, que anuncian la llegada de un día de luz donde no hay tal. En su lugar aparecen 90 segundos que agotan el escaso oxígeno que quedaba, bajo el nombre de ‘Murmuri’.

Y queda todavía tiempo para el mejor tema de Clamor. Igual es muy aventurado sentenciar eso en un disco tan delicioso, pero así lo sentencio. ‘Jaque’ es la canción que hará sombra en los directos al himno al cortejo que es ‘Tú que vienes a rondarme’, pero desde un perfil mucho más incendiario, revolucionario, sublevado. Un canto a la quema de contenedores, de almas y de todo lo que se nos ponga por delante. Alza la voz. Arnal i Bagés como nunca los habíamos visto, erigiéndose en líderes de la manifestación, en los que portan el megáfono que nos conducirá a los demás adonde ellos ordenen.

Clamor ha dejado el miedo a la página en blanco tan hecho añicos que quizás debamos pensar que eso es más digno de humanos que de estos seres divinos.

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Brisa Cósmica
1 month ago

Pero qué buenas letras, qué bien canta la chica y qué grabación más limpia. Gracias 🙏 por compartir.