En la guerra no se hacen prisioneros


Lo que mola de un grupo como Mutoid Man es su capacidad para que sus temas parezcan más vivos y con más movimiento que una lagartija. Más allá de que unas canciones estén mejor trabajadas que otras, todas logran transmitir ese grado de energía y de cierta vitalidad que sólo se extrae de grupos que se lo pasan muy bien tocando la música que hacen.

Su potente combinación de stoner rock, hardcore, sludge metal burrote y cierto toque que podríamos denominar jebiorro hace que cada tema tenga su toquecito de picante y hace que notes cierto cosquilleo en cada tema que te obligue a moverte. War Moans (Sargent House, 2017), su nuevo trabajo de estudio, mantiene dichas características y te pone en cada pieza ante la disyuntiva de ponerte a headbanguear o dar rienda suelta a tus brazos para que se muevan al ritmo marcado por el trío.

Se podría achacar que no logran alcanzar el mismo grado de intensidad e inmensidad de su fabuloso Bleeder (Sargent House, 2014), pero a cambio nos dejan una colección de canciones más desenfadas y entretenidas a más no poder. Un disco burrote y potente con el que pasarlo bien con pepinazos como ‘Date with the Devil’. ¿Qué más se puede pedir a Mutoid Man? A mí no se me ocurre mucho más, la verdad.

7,5/10

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