Obsidian Kingdom – MEAT MACHINE

Lamento empezar en una nota tan bajonera para lo que (lo prometo) va a ser una reseña principalmente entusiasta de este Meat Machine de Obsidian Kingdom, pero reflexionando sobre lo dura que está siendo la situación actual para el sector musical en España en estos momentos, no he podido evitar pensar que el panorama antes ya era bastante hostil para los grupos más “modestos”. No era raro escuchar entonces escuchar a grupos aparentemente consolidados hablar de cómo les es imposible vivir de la música, teniendo que girar en los ratos que permite el “trabajo de verdad” y consiguiendo más ingresos por esa vía que por la venta de discos o por el streaming -que de esto último el término “migajas” se queda corto-.

Menciono esto como contrapunto a lo que suele ser la reacción principal cuando escuchamos a grupos como Obsidian Kingdom, tan libres y arriesgados en su concepción del metal y de las variantes extremas, pensando “ojalá tuviéramos más grupos en el género como ellos”. Realmente, siendo un grupo tan definido por la indefinición, por una evolución y cambios constantes -tanto en estilo como en su formación-, tan destinados a ser una rareza existente en los márgenes, lo increíble es que existan unos Obsidian Kingdom para empezar y que hayan llegado a estas alturas dispuestos a seguir rompiendo estigmas y arriesgando, sabiendo la poca garantía que ofrece este camino.

Compra acciones de Obsidian Kingdom

Esa determinación es sólo uno de los numerosos que los hacen tan fascinantes como grupo y, no lo niego, me predispone favorablemente ante sus atrevidas ocurrencias. Paul Schrader, cineasta de prestigio y personalidad más grande que la vida, decía que críticos y público general tendían, de forma consciente o inconsciente, a “comprar acciones” de ciertos artistas, y el posterior seguimiento de su trayectoria se convierte en una defensa de su inversión. No voy a negar que ese pueda ser mi caso, y entenderé que cualquiera quiera coger mis halagos con cautela por ello, pero creo sinceramente que este grupo nunca me ha dado motivos para dudar de su valía y cada paso que han dado ha sido siempre interesante e inesperado en el mejor de los sentidos.

MEAT MACHINE en ese aspecto no decepciona. Podemos apreciar trazas de las influencias que marcaron discos como MANTIIS y A Year With No Summer, pero siguiendo su propia analogía aquí nos sirven otro tipo de carne y cocinada de otra forma y con otra temperatura. Podemos hablar de unas influencias industriales muy marcadas, pero el grupo se ha cuidado también de explorar matices alejados del propio metal que hacen de cada canción una caja misteriosa donde no sabes qué vas a encontrar, si otro cañonazo o una lavadora.

Y aunque han puesto esmero en hacer cada canción diferenciable y una experiencia única dentro del LP, creo que la impresión que me dejan los primeros contactos con MEAT MACHINE es la de un álbum compacto, de pocas fisuras incluso en sus múltiples vaivenes, y precisamente por su imprevisibilidad logran también la sensación de un disco vivo y en constante expansión. Siempre se pueden escoger momentos más destacados de un disco, y con ellos no es una excepción, pero una cualidad que comparten todos los trabajos de Obsidian Kingdom -aparte de ser distintos entre sí- es que todos se sienten como un viaje intenso de seguir y bien calibrado para ser disfrutado en su recorrido.

Siendo esta una reseña temprana, realizada tras sólo unas pocas de las que serán varias escuchas -y Obsidian Kingdom es de esos grupos donde las repetidas escuchas ofrecen mucha recompensa-, no me voy a extender demasiado en la infinidad de referencias que despliegan a lo largo del disco. Referencias que, por otro lado, considero que son más gratificantes de encontrar por uno mismo, dejar que estas crezcan y formen una idea propia del disco en tu cabeza. Porque otro de los valores indudables de MEAT MACHINE es que es uno de esos discos inclasificables y difíciles que va a producir reacciones y sensaciones diferentes incluso entre sus seguidores habituales, y van a obligar a desentrañar dichas sensaciones para poder sacarle todo el jugo a la obra.

Lo dicho, tenemos una suerte increíble de que grupos como Obsidian Kingdom existan.

Meat Machine en Bandcamp

Canciones y tracklist

1. The Edge (3:55)
2. The Pump (4:24)
3. Mr. Pan (5:37)
4. Naked Politics (4:05)
5. Flesh World (6:15)
6. Meat Star (4:40)
7. Spanker (4:18)
8. Vogue (3:41)
9. Womb of Wire (5:16)
10. A Foe (5:26)

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