Refused – War Music, crítica: turra desdibujada

Regresar a la actividad discográfica después de un largo tiempo ya es de por sí complicado, pero no hablamos bastante de cómo continuar una vez ya has vuelto. En esas andan Refused, que tras un álbum de regreso, como poco, controvertido como fue Freedom, llegan con un nuevo trabajo que sacuda los cimientos del capitalismo desde dentro. No lo niego, yo fui de los que defendían ese disco y en esas me mantengo. Creo que replantea de forma interesante qué puede ofrecer un disco de Refused en plenos 2010s y mantiene ese nervio compositivo que tanto nos gustaba de ellos. Puede entender las críticas, eso sí.

Pero debo reconocer que War Music me pone en una situación complicada para defenderlos como grupo en pleno 2019. Básicamente estoy ante un nivel de un videojuego de acción y tiros con sólo las balas de la pistola. Probablemente se deba a que estemos un disco un poco indefinido, donde por momento parecen desdecir las desviaciones tomadas en Freedom y acercarse al puro punk de sus años de juventud, pero al mismo tiempo te sacan momentos que parecen sacados de aquel proyecto post-ruptura del cantante, The (International) Noise Conspiracy.

Pero si ya no fuera suficiente estar ante un disco que no terminar de ir ni hacia una dirección ni hacia otra, uno coge el cancionero y es complicado resaltar temas del mismo, tanto para bien como para mal. Da la sensación de que las canciones están un poco, por así decirlo, a medio cocinar, porque falta ese nervio que sí llegué a ver en su anterior trabajo y el punch a la hora de tocar es un poco endeble. Por momentos parece un disco de Refused pintado con números, cuando no se queda totalmente desdibujado.

Resulta frustrante, porque el disco en sí mismo no es malo, pero tampoco resulta especialmente acertado en nada de lo que hace. Se siente un disco (resopla) innecesario. Una cosa que acaba pasando entre artistas que después de hacer el complicado disco de regreso, pierden pie al no tener claro hacia donde tirar. Y da la sensación de que es lo que les ha acabado pasando a ellos. Podemos discutir si War Music realmente palidece tanto con respecto al anterior (yo digo sí), pero lo que está claro es que no hay color con respecto a sus primeros trabajos. Y hacer algo así es justo la gasolina que no te conviene ofrecer a los que ya les costaba tragar con tu vuelta que tú mismo dijiste que, por motivos éticos, nunca sucedería.