Anuncios

Sampha — Process

La enésima promesa del soul/post-dubstep jamesblakiano


No creemos equivocarnos si os decimos que el nombre de Sampha, en caso de resultaros desconocido, empezará a sonar con cierta frecuencia en vuestras vidas a partir de ahora. El artista londinense, que tan solo en 2016 presentaba colaboraciones con gente del calado de Kanye West, Frank Ocean o Solange, y que además ha sido el productor de los dos discos de SBTRKT.

Sampha empieza a caminar solo. Y no necesita apoyo alguno

Ahora Sampha debuta con material propio (al menos en formato LP) con Process (Young Turks, 2017). Se trata de un disco autoproducido, que el londinense preparó en su retiro laboral para cuidar a su madre, antes del fallecimiento de ella. Así que, efectivamente, podéis imaginar que el contenido de Process no es especialmente luminoso y optimista, y no corréis el más mínimo riesgo de equivocaros.

Pero tampoco conviene hacerse una visión previa del disco como una colección de plañideras difíciles de gestionar y digerir. No, al contrario. Process fusiona ese R&B que se le presupone que corre por las venas de Sampha con un post-dubstep de enormes quilates. De hecho, por buscar entre los nombres más destacados del género, por aquí creemos que Process gana por goleada a The Colour in Anything (nadie nos ha pedido que nos mojásemos con una comparación innecesaria, pero ¿qué sería de nosotros sin meternos en charcos gratuitamente?).

Para empezar, ‘Plastic 100ºC’ y, sobre todo, ‘Blood on Me’, van sobradas de carisma. De talento y atractivo. El suficiente como para captar esa atención necesaria que necesita cualquier disco. Esas tarjetas de presentación imprescindibles para que en 2017 no te limites a conformarte con una escucha superficial. Y, además, desmienten (en parte) ese temor inicial de enfrentarnos a un disco excesivamente luctuoso.

Y digo en parte porque, obviamente, si uno aprovecha la inspiración que le puede llegar en momentos en los que habita en él un extraordinario dolor, es de esperar que puedan llegar a salir temas como ‘(No One Knows Me) Like the Piano’, un corte realmente desgarrador y sobresaliente. De alguien que no es un pianista especialmente hábil, pero que se sobrepone sobradamente a eso y consigue parir un tema que te deja realmente tocado.

An angel by her side, all the times I knew we couldn’t cope
They said that it’s her time, no tears in sight, I kept the feelings close.

Process avanza por lares mucho más experimentales, por si surgen las dudas de si acabará diluyéndose en lugares comunes, y aunque cortes como ‘Reverse Faults’ no sean extraordinarios como entes en solitario, sí ayudan a que se genere ya de forma inequívoca la convicción de que estamos ante un disco grande.

Tras una ‘Under’ que será de los pocos peros que podamos encontrar a Process, de nuevo un tema con letra realmente cruda, ‘Timmy’s Prayer’ vuelve a alzar a Sampha como voz autorizadísima de las nuevas metas del R&B. Su debut se va apoderando de ti, hace que encuentres a cada escucha nuevos lugares a los que prestarles atención e, incluso, de los que enamorarte un poco.

7,86/10

Anuncios