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St. Paul & The Broken Bones — Half the City

“I don’t wanna stop now” cantaba Otis Redding en 1965 mientras le acompañaba Isaac Hayes al piano. Redding no quería parar de querer a su amada, quien era su vida, y se lo cantaba con Jerry Butler como compañero de autoría de la letra. Casi 50 años después esa súplica emotiva sigue reformulándose en nuevas canciones como el ‘Grass is Greener’ de St. Paul & The Broken Bones. Sin Otis Blue (1965, ATCO) no se podría entender la música. “Give me time, give me time” pide St. Paul mientras el crescendo va situándose arriba y suelta su “Please don’t leave me baby” con el grupo liberando la presión con el piano.

El Soul sureño de los 50 y 60 se mantiene vivo en manos del septeto de Alabama de Paul Janeway y sus huesos rotos, compuesto por Jesse Phillips (bajo), Browan Lollar (guitarra y voces), Andrew Lee (batería y percusión), Ben Griner (trombón y tuba), Allen Branstetter (trompeta) y Al Gamble (órgano y piano). A estos les mola mucho Otis Redding, sobre todo cuando el hombre sentado en la bahía se animaba con las rápidas. Paul Janeway es otro de tantos cantos que quieren crujir su voz para sonar como el grande, mientras, su banda, se aproxima más a la versión del Rhythm & Blues vivo que fue introduciendo Ray Charles.

“Sé un niño y encuentra al Señor. Si tú puedes oírle, solo siéntate y reza”.

Paul Janeway creció con Sam Cooke y con el gospel de la iglesia de su ciudad, Chelsea, en Alabama. “A los 10 años yo estaba preparándome para ser pastor. Mi meta en la vida hasta los 18 años era ser predicador”, según Janeway. Con una voz educada por su pastor, él aguanta unas subidas emocionantes donde el resto de la banda le mece con gusto, como en ‘It’s Midnight’ donde su madre le pide que solo intente “ser un niño y encuentre al Señor. Si tú puedes oírle, solo siéntate y reza”. Un niño arropado por el viento metal con una batera que le cubre en la cama.

Si me hablan de Jesús como Curtis Mayfield yo disfruto del mensaje, un hombre con esta voz, su convicción y este grupo detrás me puede hablar de cómo freír un pollo con arte y también me ganaría. El mensaje me es lo de menos. Al final Paul Janeway acaba cantando a su amada ficticia lo mismo que lo hacían James Carr y y Al Green, es la intensidad y la emoción la que convierte su mensaje en una loa intensa donde no faltan los cambios de ritmo en ‘Call Me’. Tü mismo puedes desear a esa “baby” que ejerce de gancho sin necesidad de conocerla.

8.2/10

Half and the City fue escrito entre todos los del grupo, con Janeway encargándose de las letras y Ben Tanner (Alabama Shakes, The Bear) de la producción, con una grabación usando los métodos de la vieja escuela, en directo y en menos de tres tomas. Publicado por Single Lock Records, un sello también de Alabama en manos del propio Ben Tanner, Will Trapp y John Paul White (The Civil Wars). Elegante en los medios tempos como ‘Dixie Rothko’, que acaban convertidos en pura adrenalina dejando un final para disfrutar del éxtasis creado por voz e instrumentos, adicto cuando sube de marcha en ‘Like a Mighty River’, oscuro en ‘That Glow’ (donde está lo aprendido por Tom Waits), animado en ‘Sugar Dyed’ y solitario en ‘Broken Bones and Pocket Change’.

Un discazo para St. Paul & The Broken Bones. Incluso ha tenido una buena recepción en ventas, con un puesto 56 en la Billboard 200 y un tercer lugar en la lista de álbumes de iTunes.

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