Aunque lo de Swans siempre ha tenido mucho de doctrina del shock, es en su última trilogía donde Michael Gira la ha llevado al límite. Por eso, la primera impresión de Leaving Meaning es la de estar ante el primer disco tranquilo de Swans en una eternidad. O todo lo tranquilo que puede ser un disco de Swans, claro, donde hay extremismo incluso en voz baja.

Leaving Meaning es un retorno a aquel neofolk aberrante de Children of God o The Burning World, discos góticos donde lo experimental estaba muy por detrás de la idea de construir mal rollo con sensaciones familiares y músicas “de siempre”. Así que es casi imprescindible para quienes se prendaron de los discos de los 80 de Swans, y una buena piedra de toque para los que llegaron al grupo con la trilogía de los 2010.

Leaving Meaning como fin de algo

No es que nos hayamos olvidado por completo de los tres discos pasados: especialmente en lo lírico Swans insisten en Leaving Meaning (Young God) en la incomodidad, el amor visto desde el prisma del abuso. Y sigue habiendo esa poderosa fuerza que propulsaba The Seer, pero instrumental y vocalmente esto es muy distinto. Gira está mucho más presente, en la mezcla y en las canciones, con una voz tan calmada como sin embargo expresionista; y el grupo ha eliminado el ruido para vestirlo todo con acústicas, sintes, teclados, panderetas psicodélicas (‘What’s Is This’ por narices ha de gustarle a Jonathan Donahue) y juegos vocales donde brillan Jennifer Gira y Anna y Maria Voin Hausswolff.

Son muchas las piedras de toque del disco. La inicial ‘Annaline’ no engaña sobre lo que vamos a encontrar. Como ‘The Nub’, ésta con sus doce minutos, ambas son un crescendo que, en vez de épico, suena a calma chicha, da igual cuanto escale. Swans son más ominosos que explosivos en su nuevo disco, a veces hasta el hastío (‘Leaving Meaning’ se hace bola; ‘Cathedrals of Heaven‘ también) . Pero los puntos bajos son menores. A cambio tenemos canciones como ‘It’s Coming, It’s Real’, lo más accesible que Swans hayan grabado nunca, o ‘Sunfucker’, directamente una de las mejores canciones de la trayectoria de Michael Gira, con esa fascinante atmósfera de aquelarre.

Si esperabas ruido y furia en Leaving Meaning es probable que te des contra un camino cortado, y que de la hostia andes preguntándote por qué. El problema es tuyo: ¿por qué narices pensabas que Swans iban a acomodarse en una fórmula a la que ya en The Glowing Man vimos que se le estaba agotando el fuelle?

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

1 Comment
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments
mardebering
mardebering
11 months ago

El disco es un tostonazo monumental.