Para cuando salió Sam’s Town, allá por septiembre del 2006, creíamos tener perfectamente descifrados a The Killers. De toda la generación de bandas indie rock prominentes de la época, parecía que ellos iban a tener el chiste que más rápido se iba a gastar. Ahí estuvieron las críticas, algunas muy duras, algunas simplemente dijeron que el disco «tabien». Alguno entusiasta hubo, pero la reacción general obligó a producir la ola posterior que lo denominó uno de los discos más infravalorados de su década.

¿Realmente merece esa consideración? Es muy fácil valorar mejor Sam’s Town después de que los discos posteriores de la banda tuvieran una recepción más catastrófica. Sin embargo, con Imploding The Mirage en el horizonte y en un panorama post-‘The Man‘, es posible que Brandon Flowers no cambie cambiar su situación actual por volver a la de dicha época. Quizá ya no gocen de cierta respetabilidad crítica o general, pero parecen más conscientes que nunca de qué clase de grupo son y son capaces de reírse de sí mismos al mismo tiempo que no esconden lo horteras que son. Pero sabiendo que son mejores siendo horteras que otros tantos que lo han intentado y han muerto en el camino (hola, Muse).

Este panorama, reconozco, me resulta más interesante y apetecible que lo que he encontrado volviendo a Sam’s Town. Por desgracia, las canciones no siempre acompañan al disco, y muchas las hemos escuchado mejor en Hot Fuss. Por otro lado, ‘When You Were Young‘ es tan buen single como lo era entonces. ‘For Reasons Unknown‘ está muy bien después de todos estos años. Y ‘Bones‘ tiene claras intenciones de jugar con su fórmula que son agradecidos. Reconozco que esperaba más de ‘Read My Mind‘, que se me ha caído un poco, pero el toque Springsteen 70s de ‘The River Is Wild‘ la hace aguantar muy bien.

Entonces, ¿qué hacer con Sam’s Town después de todos estos años? No mucho, probablemente. Tenemos que admitir que no hemos vuelto demasiado porque, en realidad, es un disco de The Killers muy normal. Eso no es malo, pero desde luego le hace deslucir un poco a la hora de pensar en la trayectoria global del grupo. Porque aunque se pueda argumentar que sea un disco «objetivamente» mejor hecho que sus sucesores, la verdad es que resulta más irresistible recuperar los singles de Wonderful Wonderful. Al menos resultan más divertidos. De todos modos, no hay nada de lo que avergonzarse con ser «sólo» normal.