No, esta sección no es una copia de esa sección de la que usted me está hablando porque aquí ya directamente te acusamos de que no te has enterado de estos discos: los metalheads te tratan con más suavidad. Y sí, hemos puesto indie en el título, por si queréis entrar en esa-discusión-que-da-pereza.

Ah, el maravilloso mundo de hacer el primer párrafo sin que nadie te diga cómo. Vamos:

Young Jesus – Welcome to Conceptual Beach

La primera vez que aterrizas en Welcome to Conceptual Beach, el disco estupendamente titulado de los angelinos Young Jesus, es un poco abrumador: en ‘Faith’ pasan, una tras otra, math-rock, voces y drama a lo Antony, psicodelia slowcore y un puñado de cosas más. Está al borde de echarte para atrás, pero si te quedas, el recorrido por sus cuarenta y pico minutos de post-todo recompensa de sobra.

Juniper – Juniper

Juniper Shelley tiene quince años, pero no es nueva en esto de la música; le viene de padre, Michael Shelley. Para su debut homónimo ha desplegado una actitud refrescante y un amor absoluto por las canciones más chispeantes de Beach Boys o Fountains of Wayne. Colaboran con ella gente de Belle & Sebastian o The Smithereens y todo suena como si en cualquier momento se fuese a deshacer. La rocanrolera ‘Sticking With My Henry’ o la 60s ‘Girls Just Want a Boy To Rest Their Head Upon’ demuestran que también Jonathan Richman podría estar aquí.

Wailing Storms – Rattle

Allá donde se quedaban las canciones de The Drones sentadas junto al río a ver los cuerpos de sus enemigos pasar, allá están Wailin Storms abrevando sus canciones. Emoción y crudeza rock donde la psicodelia viene desde el lado duro y con la mirada puesta en el Nick Cave más tremendista. Dicen que “Rattle va sobre sentirse desesperanzado en un mundo que está muy, muy roto». Y suena JUSTO a eso.

El Goodo – Zombie

El Goodo se suelen tirar años para lanzar sus discos, pero Zombie les ha costado notablemente menos de lo habitual. Y, aún así, han conseguido bordar de nuevo su pasión por las melodías vocales perfectas, la unión del pop con el country/roots a lo Byrds, las guitarras perfectas (‘Home’ es tan triste como alegre; de las que te arreglan un día y te arrullan al siguiente). Todo guay.

HMLTD – West of Eden

Si algo está teniendo este final de década de 2010s y el inicio de la siguiente es la destrucción absoluta de las fronteras entre géneros, no siempre para bien. HMLTD juegan a eso en West of Eden: les da lo mismo sonar a alt-rock (la más discreta ‘Loaded’) que a Pulp (‘Blank State’) que a folk que a lo que sea. Todo lo que debuta ahora mismo en Londres parece querer no ser encasillado.

The Garden – Kiss My Super Bowl Ring

Kiss My Super Bowl Ring, otro disco de título afortunado, aunque este buscando la psicodelia desde los acordes raros de Sonic Youth, el tono slacker de los primeros discos de Beck y los arreones y acelerones del indie-rock de Sebadoh. Tiene una de las portadas más feas del año, pero también la actitud art-punk que necesitas.

Moses Sumney – Græ

Casi todo lo que ocurre en Græ, y ocurren muchas cosas en sus 65 minutos, está pensando como amalgama, en un disco de pop progresivo y neo-soul más hasta arriba que un pavo el día de Acción de Gracias. Y no, no hay relleno, aunque menos mal que te da pausa para respirar.

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments