Un puñado de discos de metal y aledaños recomendables que se te pueden haber pasado desapercibidos (XIV)

Bueno, un mes más regreso a esta movida. Como la sección ahora es mensual, hay más discos, y este mes hay más que en la anterior entrega. Pero no os acostumbréis, no siempre voy a tener tanta suerte encontrando mierda de calidad.

Ale, al turrón.

Serpent Column – Mirror in Darkness

Uno de los esfuerzos más impresionantes que han salido últimamente. Estos americanos encuentran la intersección perfecta entre el mathcore más burro y el black metal más estilizado, cruzan con una serie de elementos avant-garde, y ofrecen un trabajo estimulante que también va a cara perro. El domino que tienen sobre el sonido es abrumador, pero más lo es el punch que muestran a la hora de tocar. Sublime.

No One Knows What the Dead Think – No One Knows What the Dead Think

Grindcore guapo pal cuerpo. Explosiones fantásticas y mucha zapatilla, además de mucha inspiración en la ciencia ficción en la temática y en el planteamiento de los temas. Muy digno.

Cult of Luna – A Dawn to Fear

Tiene un poco de delito poner un disco de esta envergadura aquí, en vez de darle una reseña propia, pero supongo que más delito tendrá al que se le haya podido pasar lo nuevo de estos post-metaleros. En fin, esto no va de repartir culpas, sino de rendirse nuevamente ante unos suecos que se mantienen como la banda más fresca e interesante en un movimiento algo anquilosado. Siguen encontrando aristas nuevas en sonido y terrenos nuevos hacia los que expandirse, sin perder en ningún momento la inspiración y el nervio compositivo. Magníficos.

Arctos – Beyond the Grasp of Mortal Hands

Black metal melódico canadiense que podrá sonarte demasiado barato o que quizá no te despierte interés porque la rama melódica te de un poco de repelús. Pero si eres de los que ha seguido religiosamente escuchando a gente como Rotting Christ (qué valor tenéis), quizá os apetezca algo más pulido y con más elaboración, pero también feroz. Algo más Borknagar.

Borknagar – True North

Y hablando de Borknagar, han vuelto a sacarse un disco estupendo donde siguen madurando sus ambiciones progresivas y su black melódico se enriquece con la edad. Buena etapa están viviendo.

The Number Twelve Looks Like You – Wild Gods

Tras este estrafalario nombre se encuentra una banda de también difícil clasificación. Mathcore, jazz fusion y avant-garde de diversos palos y divertidas consecuencias. Un álbum valiente, casi kamikaze, en su propuesta y tocado de escándalo. Una de esas de «lo tomás o lo dejas», pero que vale la pena por su empeño de empujar el género hacia adelante y de encontrar rincones compositivos que se pueden retorcer.

Creeping Death – Wretched Illusions

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Monolord – No Comfort

La peñita monolítica de Monolord sigue tirando de lo que mejor sabe: ese doom metal hipnótico, pesado y alucinante que te sacude cada hueso del cuerpo. Esta vez con alguna sorpresita muy rica. Más cercano al nivel de su Vænir que del más normalito anterior trabajo.

Northlane — Alien

Casi he sentido que me crecía un chandal mientras escuchaba esto, y aun así me lo he pasado bien con el disco. Yo que sé, qué tenéis que perder.

SIBIIR – Ropes

Aparentemente, otro esfuerzo más que busca ese terreno intermedio entre el hardcore punk y el metal extremo. No rasca mucho más allá de la superficie, pero su pegada es innegable, así que ya le vale para tener un puesto en la lista.

Blut Aus Nord – Hallucinogen

Con Blut Aus Nord a veces es tan lotería cuando sacan disco que uno ya no sabe si vale la pena acercarse a ver si esta vez toca uno bueno de verdad. Pero este año sí nos ha tocado de los buenos, cogiendo el black metal marca de la casa y jugar con él a través de las tendencias psicodélicas y progresivas que está habiendo por el género. No va a ser de los trabajos más destacables de esta corriente, pero es un competente disco de Blut Aus Nord y eso nunca sobra.