Un puñado de discos de metal y aledaños recomendables que se te pueden haber pasado desapercibidos (XV)

Quince entregas ya. La leche. Y, con suerte, muchas más. Disfruto bastante haciendo este formato más ligero para compartir discos chulos que me han parecido interesantes últimamente. Espero que a vosotros os sirva también para encontrar discos que os gusten.

Bueno, y una vez realizado el momento puke rainbows, vamos con la mugre.

Vvlva – Silhouettes

Vale, sí, oooootro disco de heavy psych. Pero esta vez no tiene que venir de Noruega. Los germanos no traen nada nuevo, pero uno siempre se siente seguro en esta vida teniendo quintos de [Marca de cerveza censurada por no pagar por ser patrocinada] en la nevera. Este disco no es cerveza gourmet, pero nunca fallas si lo tienes a mano.

The Great Old Ones – Cosmicism

Los franceses son de esos que, sin hacer mucho ruido (metafóricamente hablando), siempre andan haciendo bien las cosas. Su nuevo trabajo no es una excepción y vuelven a demostrar que son de los grupos más sólidos moviéndose en ese black metal atmosférico trufado de detalles de otros subgéneros de metal extremo.

Xoth – Interdimensional Invocations

No esperaba que un disco que cruza tan a lo bruto el death técnico con el black melódico me fuera a sorprender gratamente, pero aquí estoy. Dadle un tiento, no perdéis nada.

Golden Core – Fimbultýr

Ah, la siempre infalible escuela noruega de doom metal. Este dúo de Oslo parte de terreno conocido, pero encuentran rincones de cierta riqueza que hacen del disco una experiencia estimable además de contundente. Cómo no fiarse de gente cuyo anterior disco tenía de título NORWEGIAN STONER MACHINE.

Wilderun – Veil of Imagination

Ok, sin rodeos. Este es un pepinazo como no se ha visto en tiempo en el metal progresivo. La obra total de este conjunto de Boston que junta todas sus obsesiones (folklóricas, sinfónicas, melódicas, extremas) y saca un trabajo magníficamente hilado, así como deja varios de los momentos más brillantes en el género del último lustro. Sé que esta sección suele pecar de dejar poco hueco a referencias progresivas, pero estaba a la espera de alguna novedad especialmente notable. Esta no es notable, es mucho más.

Schammasch – Hearts of No Light

Después de volarnos la cabeza con el inmenso y ambicioso Triangle, los suizos han vuelto con un disco quizá menos rompedor pero estupendamente trazado. El aire gótico a lo Paradise Lost con el que barnizan sus composiciones da cierta frescura al que puede ser su disco más orgánico hasta la fecha.

Iapetus – The Body Cosmic

Estos neoyorquinos pueden competirle el espacio del metal extremo progresivo profundamente melódico a Ne Obliviscaris. Sus composiciones son de dimensiones amplias y pasarse por su hora y diez minutos de duración puede hacerse trabajada, especialmente con tantos interludios, pero no anda falto de ideas interesantes y pasajes guays. Merece la pena el intento.

Esoteric – A Pyrrhic Existence

Un periodo generoso de tiempo después del monumental Paragon of Dissonance, los maestros del funeral doom regresan con otro trabajo exigente y ambicioso, y no sólo por su duración de más de hora y media. Ya sólo el primer tema son 27 minutos de pura desolación y densidad que pueden echar a muchos neófitos para atrás. No obstante, el disco ofrece más sorpresas de las esperadas, con incorporación de otros elementos del metal extremo que refrescan el sonido y lo mantienen relevante para los tiempos actuales. Suma la habitual excelencia compositiva y tienes otro disco imprescindible de una banda infalible.

Eath and Pillars – Earth II

Black metal con mucho reposo, mucho detalle folk, sacado directamente de Italia. Cuatro canciones donde ninguna baja de los 11 minutos que puede ser demandante, pero de lo que no cabe duda es de que tiene un sonido y una composición cuidadísimos.