Nuevo año, misma sección de introducciones irrelevantes. El plan va a ser la dinámica habitual de un porrón de discos al mes. Esta vez, hay mezcla de discos cazados a final del año por los repasos que molan bastante y alguna cosita esporádica que haya salido estas primeras semanas de este nuevo año. Al lío.

Astral Altar – A∴A∴

Hay discos que, conforme los escuchas, sientes como si se llenara el espacio a tu alrededor, como que te inundan. El primer EP de estos neyorkinos. Fiero a más no poder, pero lleno de profunda melodía y tocado como si se fuera a acabar el mundo. Un trabajo pequeñito pero intenso que debes recuperar si se te ha pasado.

Left to Starve – Nikada se nisam bojao zmija

Mugre buena, de la que nunca os falla. ¿Por qué iba a empezar a fallar ahora? Dadle y después daos una ducha.

Imperial Cult – Spasm of Light

Purito black metal condensado en un único tema de 33 minutos. No se puede pedir más a la vida.

Decoherence – Ekpyrosis

El primer largo de estos británicos ofrece muchas sorpresas mientras desvela nuevos territorios de enormidad sonora y oscuridad. Su black metal está cuidadísimo al detalle, cogiendo matices de otros estilos, haciendo un disco inmenso conforme se presenta ante ti y lleno de profundidad conforme vas ahondando en él.

Chrome Ghost – The Diving Bell

Otros debutantes interesantes. Un doom metal profundamente melódico con mucho poso post-metal, e incluso dejan entrever algún coqueteo progresivo. Es un disco muy fresco, sorprendente y tremendamente interesante si buscas algo menos estático en el doom metal y te gusta el poderío emocional de Pallbearer pero tampoco quieres un calco de ellos.

Lotus Thief – Oresteia

La primera inclusión de 2020 es esta amalgama de post-metal, psicodelia y toquecitos de metal extremo. Con el vanguardista Roberto Martinelli, de Botanist, detrás, el dúo explora interesantes terrenos que por momentos parecen unos Anathema experimentales. Eso sí, sólo hay cuatro temas «de verdad» acompañado de cuatro transiciones.

Rat King – Vicious Inhumanity

Que me aspen si esto no es un disco de death/grind de sota, caballo y rey. Pero que me aspen aún más si no es de los discos más divertidos de escuchar de lo que llevamos de año. No seais morro fino y dadle.