Un puñado discos de metal y aledaños recomendables que se te pueden haber pasado desapercibidos (III)

https://i1.wp.com/cutprintfilm.com/wp-content/uploads/2015/09/Deathgasm.jpg?resize=1200%2C580Pues nueva entrega de esto. ¿Se os ha hecho larga la espera? Pues a aguantarse, que los discos buenos no salen de un día para otro (bueno, un poco sí). Pero bueno, la espera vale la pena sólo por la buena mandanguita que traigo, que esta feo decirlo, pero hay discos bastante guays en esta entrega.

Al lío.

Red Eye – Tales from the Days of Yore

Recogiendo el testigo de varios e interesantes proyectos patrios de doom metal, véase Aathma, Grajo, Santo Rostro o varios de la escena alicantina como Hela o Neptunian Sun, esta gente de Antequera nos aporta su propia visión del género que ya se hace evidente en los nueve minutos de ‘Encounter‘. Por momentos, sacando el músculo stoner doom de unos Sleep y por momentos sacando unos puntos emocionales de los que se echaban de menos en el último disco de Pallbearer. Un refinado combo que nos deja un debut rico e interesante que nos obliga a seguirlos muy de cerca.

Devil Master – Satan Spits on Childreb of Light

La primera impresión que me dejó el primer largo de Devil Master me hizo pensar en una versión punkarra/hardcoreta de Tribulation, un grupo que sabía revestir con un toque siniestro y trazas blackmetaleras sus tendencias heavys. Aquí  se tiende más a la zapatilla hardcore, pero la vena de metal extremo acaba palpitando y enriqueciendo un disco que golpea con fuerza con cada tema y con una portada tan potente como histriónica que acaba condensando la esencia del álbum.

Sinmara – Hvísl Stjarnanna

Otra entrega con algo de black metal islandés, aunque diferente con respecto al abstracto trabajo de Kaleikr. Lo que nos topamos en el nuevo trabajo de Sinmara se acerca más a lo que entendemos como «el disco de black metal islandés» que suele hacerse hueco en nuestras listas de lo mejor del año. Quizá eso pueda desapasionar o lleve a apreciar menos brillo en esta obra, pero Sinmara comparten el mismo conocimiento y la pasión por los elementos esenciales del género que el resto de sus compatriotas, y eso siempre acaba sumando al músculo compositivo que la mayoría comparten.

Venom Prison – Samsara

Que un disco de death metal y hardcore, muy a punta pala y sin cortapisas, acabe no sonando a mecánico sino que hasta acabe teniendo cierta frescura, tiene un enorme merito. Y en esas estamos con esta vigorosa dosis de zapatilla que nos entregan estos ingleses en su nuevo trabajo, que en lo sonoro no puede evitar pisar varios lugares comunes pero acaban encontrando espacios en los que progresar e inyectar su poderosa energía.

Asthma Castle – Mount Crushmore

Creo que es imposible acusar a un disco que se llama Mount Crushmore de no ofrecer lo que promete. Diez años después, esta gente de Baltimore ofrece su primer largo lleno de un sludge doom basto, brutote y extremo en ocasiones puntuales que ofrece una diversión más que sana a poco que disfrutes de esta parte del espectro del metal.

Contrarian – Their Worm Never Dies

Al contrario (jejeje) de lo que mi fama transmite, tampoco soy tan fan de los trabajos ultratécnicos donde precisamente esa técnica acaba devorando todo lo demás. Por eso me he sorprendido gratamente al disfrutar de algo tan extremadamente técnico como el disco de Contrarian, con un death metal muy elaborado y recargado pero producido de manera exquisita (mirad como se escucha el bajo y flipad). Quizá porque los neoyorquinos no se olvidan de hacer un cuidado especial a la hora de construir y dar emoción a sus composiciones milimétricas. Y eso es de elogiar.