Woods – Strange to Explain

Woods sí tienen disco malo. Podemos discutir si es un EP o, como ellos sostienen, es un disco, pero su Love is Love es el primer momento en que su discografía desfallece. Hasta ese momento, el grupo vivió en continúa ascensión hacia la cumbre o pisando varias veces las cotas más altas (tres o cuatro discos suyos metimos en los 101 mejores de la década; el único grupo con el que nos saltamos la regla) Ahí, a la altura de Love is Love, algo se quebró: tal vez por la rapidez para plantearlo y grabarlo.

Era lógica la preocupación, como también parece lógico el descanso: evitar correr para volver a acertar. Fue un falso descanso en realidad, recordemos que gran parte de la culpa de que el último disco de David Berman, el de Purple Mountains, suene como suena es de los propios Woods. Pero tocaba, casi por primera vez en su carrera, ver si Woods eran falibles, humanos, o titanes de la psicodelia.

Strange To Explain deja claro que es lo segundo. Siguen cultivando la psicodelia, pero han regresado menos feéricos: desde At Echo Lake algo ha ido encaminando a Woods a un sonido más adulto, menos ingrávido. Da igual, porque les sienta estupendamente y si es así es porque, junto al sonido, siempre tuvieron las canciones: todas las que nos hicieron sonreír, y nos erizaron el pelo mientras pensábamos “otra vez lo han vuelto a hacer”.

Ya hablamos de cómo esquivaban todos los problemas de la nueva ruta para dar vida a ‘Just To Fall Asleep’. Pero hay más ejemplos: la sencillez pasmosa de la soleada ‘Next To You and The Sea’; el hit juguetón de perfección instrumental y, aún así, ambientes brumosos, que es Where Do You Go When You Dream? (Jeremy Earl, colega, tienes una voz que arrebata y emociona) y un puñado más que las colocas en la etapa bajona, alucinada y soft de los Beach Boys de los 70 y te encuentras con que comparten melancolía, sonrisas en medio de la basura y estribillos hechos para no triunfar.

Strange to Explain es el disco de paternidad de Woods, de sus noches de insomnio. Y eso, terreno minado para el resto, a ellos les encaja incluso cuanto más NORMALES deciden sonar: ‘Can’t Get Out’ es hit de subidón enfocado a las guitarras al que serían capaces de meter un uooooo y no lo dañarían.

Si ya eres de la secta, están los mismos que te encantaron: ‘Strange to Explain’, la canción, es pura emoción. Si eres nuevo, Strange to Explain bien podría convencerte de que aquí tienes tu grupo: suena a esperanza, a luz, a tirar hacia adelante, a quererse algo más de lo que decimos. A olvidarnos del sarcasmo, a compartir, a dolernos juntos.. ‘The Void’, sólo instrumental, tiene propiedades sanadoras post-confinamiento; las mantendrá cuando todo pase, como ‘Be There Still’ … ‘. Fell So Hard’ es una delicia con cabalgada hacia el infinito… podríamos ir una a una.

Y hasta en la conexión mental más improbable, me encuentro pensando en Fernando Alfaro en ‘Before They Pass By’. Es imposible, pero está. Woods tienen el don de que nunca dejan de sonar familiares, pero nunca suenan exactamente como esperarías. Ni siquiera cuando ya llevamos 13 discos a su lado.

Si dudas, ponte ‘Light of Day’. De lejos, el grupo reciente más importante de todos los que no cambiarán nada salvo a ti.

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