El currículum de Doug Martsch

Con motivo del último trabajo de Built To Spill, Untethered Moon (Warner Bros, 2015) aprovechamos como buenos ventajistas para hablar de la trayectoria de la piedra angular del proyecto, Doug Martsch, que a pesar de ser considerado como uno de esos pocos pero buenísimos guitar heroe del indie rock con el grupo de Boise, ya hizo pinitos antes. Antes, durante y después. Incluso algún flirteo por la electrónica. Chunga, pero electrónica. Hoy hacemos un repaso a esos proyectos en los que ha estado, algunos verdaderamente buenos. Empezamos haciendo un repaso de lo más flojito a lo mejor.

The Electronic Anthology Project

Es el proyecto más chungo en el que ha participado Doug del que tenemos constancia. Formado junto a Brett Nelson, el bajista clásico de Built To Spill, era un dueto destinado a versionar electrónicamente temas tanto del propio grupo como de Dinosaur Jr. o Death Cab For Cutie. Son las referencias que se le conocen y tampoco hay mucho donde rascar. Versiones chungas de canciones emblemáticas del Keep It Like A Secret (Warner Bros, 1999), con un toque analógico realmente cutre y amagos de intentos lisérgicos. Ellos mismos destrozando sus temas, como hacen lo propio con clásicos de Dinosaur Jr. en ‘Sludgefeast’. De Death Cab for Cutie cayeron ‘Soul Meets Body’ y ‘Champagne From a Paper Cup’. Más que un intento serio de pasarse a la electrónica parece más bien un pasatiempo. Y como tal hay que tratarlo, porque no hay por dónde cogerlo.

Boise Cover Band

Y de versiones electrónicas de domingo por la tarde a la hora del café, pasamos a versiones serias con Boise Cover Band, que como su propio nombre indica, se dedicó a pasar por su filtro canciones clásicas de géneros muy diferentes. Desde el reggae de Gregory Isaacs hasta el rhythm and blues de Sam Cooke, pasando por música étnica o clásicos contemporáneos como el ‘Ashes to Ashes’ de Bowie, la que más destaca, y temas de los propios Built To Spill como ‘Strange’, una de las piezas más recientes (2001) del grupo en el momento en que salió este disco, que data de 2003.

Farm Days

Fue el primer grupo de Doug, formado en los 80 en su época universitaria. Poco se sabe de él, no debió pasar de una banda local, ya que cuesta mucho encontrar referencias al grupo. Lo más cercano que hay para saber qué tocaban es este concierto de reunión de hace años. En ella ya se veían las tendencias guitarreras de la época y cómo algunos de los grupos que después se hicieron célebres empezaron su andadura en la universidad, ya fuera formando allí sus grupos o sonando en sus radios. Anecdótico.

Doug Martsch

Subimos de nivel y vamos ahora al proyecto en solitario, con el que adoptó su propio nombre, para proyectar su perfil de cantautor, conjugando las estructuras folk con enormes clases de guitarra acústica en ocasiones. Una etapa muy interesante, en la que se ve el tremendo potencial compositivo de Doug, que necesita(ba) continuamente válvulas de escape con otros proyectos para dar salida a sus inquietudes musicales. Ya fuera con la eléctrica o con la acústica, en un disco tan bueno como Now You Know (Warner Bros, 2002), se acercaba al sur con esa suerte de blues rock combinado con un intenso y temperamental folk. Un álbum que va de menos a más, de acústico a eléctrico, que rezuma un talento intachable. Sorprenderá a quienes no lo hayan escuchado y sean seguidores de Built To Spill.

Treepeople

Treepeople fue un grupo que también se formó en Boise — aunque su base de operaciones oficial estaba en Seattle — en el año 1987. Es el primer grupo serio en el que participó Martsch. Como buen grupo de su época, sus composiciones fluían entre el post-hardcore y el indie rock. Unas veces con guitarras más pesadas, otras más elegantes, y con una evolución melódica menos brusca disco a disco, allí el protagonista del que hoy hablamos empezó a despuntar con su guitarra. Venía de tocar con Farm Days. Era el vocalista junto a Scott Schmaljohn, de una voz más áspera. Sus discos no son ninguna maravilla de la época del underground americano de aquellos tiempos, pero empezaron a adquirir cierto prestigio a nivel local y este se fue extendiendo, pero quedó truncado al separarse tras problemas familiares de algunos integrantes o la participación de estos en otros proyectos. Bastantes años después, Scott participaría en la canción ‘Pat’ de Built To Spill que dedicaron a Patt Brown, miembro de Treepeople que se suicidó en 1999. Para el recuerdo del grupo, varios discos con canciones que gustarán a los seguidores del sonido de guitarras de aquella etapa. Tenían canciones realmente buenas. Algunas podrían haber estado en el debut de Built To Spill.

The Halo Benders

De Halo Benders ya os hablamos el año pasado en este post de grupos olvidados de los 90. Una de las razones por las que se separó Treepeople fue que varios miembros de sus miembros empezaron a trabajar en otros proyectos; no sólo Doug, él y Wayne Flower, el batería, se fueron a The Halo Benders. Una formación que reunió a dos miembros importantes del indie rock de las últimas décadas, bien por el apartado musical de Doug que estamos comentando, bien por Calvin Johnson y su sello K Records o por su participación en grupos como Beat Happening y The Microphones. Dos talentos juntos de los que salieron canciones excelentes dentro de tres buenos álbumes que tampoco marcaron un antes y un después. Pero en ellos se veía cómo esa creatividad derivaba en temas que se pasaron por el forro la estructura de la canción tradicional. Hacían lo que les daba la gana y de ahí salen magníficos duetos vocales, punteos gigantescos que atravesaban el espacio (todo ello aglutinado en canciones tan soberbias como esta). La elocuencia en la guitarra de Martsch y la personalidad de Johnson (o su poso Beat Happening en algunas canciones) hicieron de este un grupo único en los noventa. Una ventana abierta a la libertad creativa sin límites, a trabajar sin presión y a disfrutar de la música.

Mientras tanto, Martsch rozaba la gloria con Built To Spill.