2020 se puede dar ya prácticamente por finiquitado, aunque nunca se sabe. A la vista está de algunos lanzamientos que han llegado incluso un 25 de diciembre, o sea que no se puede bajar la guardia. En cualquier caso, como cada año, en los próximos días publicaremos un profuso repaso a lo que ha dado de sí la electrónica nacional e internacional este año, más allá de la lista de los 20 mejores discos de electrónica, algunos de ellos ya incluidos en los tops estatal e internacional. Antes de ello, hacemos una pequeña avanzadilla con cinco discos de electrónica, aunque en realidad no son técnicamente cinco trabajos, pero sí cinco artistas… bueno, técnicamente son más por los diferentes alias. Pero en resumidas cuentas, varios discos a los que hemos vuelto en mayor o menor medida o que nos han parecido interesantes durante este curso. Habrá más, pero por sospechosos habituales y referencias de interés, aquí van estos primeros cinco.

Zabala – Martian Civilitation

El exWe Are Standard Jon Aguirrezabalaga, más conocido como Zabala, ha debutado en largo este año bajo el sello de de Aitor Extebarria, aka El_Txef_A, Forbidden Colours. Martian Civilitation OST, pensado como ‘un disco conceptual planteado como la banda sonora de una película imaginaria’, no podría acertar más. El debut en formato LP del vasco tiene en efecto una perspectiva se podría decir que bastante cinemática, pero que sin embargo es bastante efectista. Es un buen trabajo de texturas y evocaciones ambientales, con esos cortes más tranquilos, para momentos de sosiego en la película, y con crecidas contenidas como las de ‘What the fuck is our neighbour burning‘. Además, también trasciende el plano ambiental para adentrarse en terrenos glitch hop como los de ‘Martian Rave‘ o piezas de fractales coloridos a lo Throwing Snow en ‘I tould you I don’t have military training‘. Son las partes más vitalistas del álbum, aunque donde muestra un mayor mérito es en los temas más estrictamente ambient por su fuste y aguante, jugando bien con las distintas atmósferas, que dan al disco un buen nivel que hacen que no tenga especiales puntos débiles. Podría ocurrir más allá de esos temas más elocuentes. Pero no es así.

Pepo Galán – As A Silent Tongue Shadow

El malagueño Pepo Galán ha tenido, casi como todos los productores de ambient, un fructífero 2020. De hecho, ha publicado tres referencias, así que aquí haremos algo de trampa. A principios de este año, en febrero, salía a la luz una colaboración junto a David Cordero —uno de los artífices de los discos del año— con As a Silent Tongue Shadow, cinco temas de minimalismo y gran evocación, con pasajes oníricos como los de ‘Deva‘, para después volver a terrenos ambientales más prototípicos pero que siguen siendo efectivos para cualquier acérrimo con ‘When The Light Disappears‘, con su lentitud, calma y pequeña distorsión en su momento final. Además de esto, el artista andaluz también ha publicado en largo en solitario Soledad, un álbum más cercano a la neoclásico, con pianos, y con una obvia inspiración en el Mediterráneo e imaginario popular como se puede ver en la portada y los títulos (‘Botes‘, ‘Llega el verano‘, ‘Chanquete’)… Un trabajo de bajas pulsaciones, suave y liviano, que emergió el pasado octubre. Por último, este mismo Galán también lanzaba otra colaboración, esta vez con Sita Ostheimer en el sello americano Past Insidede The Present. Contact es un punto medio entre los dos anteriores álbumes, con también secciones vocales fantasmales que se evaporan entre las líneas ambientales y secuenciales en segunda línea. Además, además de esas secciones femeninas en la voz, hay un toque etéreo que se acerca tímidamente al ambient pop, para salir también de la estructura atmosférica habitual. Buen año el suyo.

Pina – Buit / Advent

Al empezar este artículo lo que tenía en mente era Buit, otro que nunca ha dejado de estar, como muestran sus lives de confinamiento o sus lanzamientos drone. Cómo no, en Lapsus, el catalán exploraba con él una vez más, esas erosiones sonoras emparentadas con las referencias mencionadas. Una experiencia muy interesante por ese concepto de vacío (buit en catalán), que se plasma a lo largo del trabajo en sus distintas vertientes, quizá en lugares inmensos que no podemos concebir como los del espacio, con ese poderío sonoro de ‘Buit‘ donde imaginar todas las turbulencias de cuerpos celestes o la tranquilidad de la inmensidad en ‘246 GeV‘. Un trabajo de reminiscencias erosivas que ir saboreando poco a poco y detenidamente, con piezas experimentales de gran poder evocador como ‘Noether‘. Y cuando ya daba el párrafo por resuelto, publica este mismo 25 de diciembre Advent (Sin Hilo Records, 2020), otro largo esta vez de inspiración espacial explícita al menos en la portada, y en el que esta vez hay más espacio para los ritmos secuenciales. Porque aquí cada uno celebra la navidad, el adviento o el ramadán como se le tercie. En este trabajo sobre la bocina, Pina se aleja más de la IDM y derivados por la que le hemos ligado (casi) siempre, y se inmiscuye en terrenos de progresiones secuenciales como las de ‘Autopop‘ o perlitas más brillantes como la de ‘Atma‘. En medio, más vacío de reminiscencia espacial como la de ‘Aum Shin‘. Un grato trabajo en el que se le ve cómodo —lógico al ser el suyo una producción analógica— con estas estructuras, que han dado un resultado notable con buenos temas de los de dejar en bucle para quedarse en babia.

Koraal – La Casa del Volcán

Aunque no ha hecho mucho ruido y fue algo inesperado, Koraal, más conocido por su otro alias, John Talabot, publicaba en octubre a través de Nous’klaer La Casa del Volcán, un largo de ambient dub de pequeñas pulsiones en las que poco a poco van entrando pequeñas incisiones para adornar un álbum que no es para todos los públicos. Ambient oscuro y escurridizo, de huecos pocos accesibles, en los que Talabot, Koraal, va construyendo poco a poco nuevos paisajes a partir de esas pequeñas cirugías sonoras cuya idiosincrasia está bien representada en ‘La Casa del Volcán 2‘, ‘La Casa del Volcán 6′, o la melodía con más texturas, ‘La Casa del Volcán 8′. Un interesante lanzamiento del catalán, que se va al otro lado del espectro de aquél ya lejano largo como John Talabot, ƒIN. De momento, le seguimos la pista saboreando otro de sus nuevos proyectos a los que nos ha acostumbrado estos años.

Architectural – Life in Fragments

Otro que ya es veterano, el asturiano Juan Rico, ha tenido un 2020 tremendamente prolífico, tanto en su alias como Reeko, como con Architectural. Muchas referencias de las que hablaremos en el habitual repaso a la escena nacional de cada año. Como Architectural, en marzo salía a la luz Life in Fragments, un interesante trabajo, otra vez —es el año que ha tocado— de ambient y drone. Cinco fragmentos de tensiones pseudoglitch en las partes más orgánicas de algunos temas, como ‘Fragment 03‘, en contraposición a toda ese drone y ambient de fuerza contenida de ‘Fragment 04‘, que da pie a una atmósfera ya de un cariz más épico y esplendoroso en ‘Fragment 05‘. Una gama de ambientaciones más o menos intensas, que quizá en el tema inaugural, el más largo, tienen a su mejor representante por esa evolución de menos a más, con sus tensiones tonales, que representan a nivel sonoro esa vida en fragmentos a la que alude el título. Una notable etapa creativa la de Rico.

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