En 2015, un par de tipos, Martti Kalliala (aka Head Hurts) y Ville Haimala, empezaron a sonar en nuestros oídos bajo el alias de Amnesia Scanner, uno de esos proyectos que han surgido bajo el amparo del Deconstructed Club que lleva varios años en liza y que en cursos como 2018 tuvo bastante peso en algunas de las producciones más importantes de aquel año. Si bien con Angels Rig Hook (Gum, 2015) ya hacían un interesante acto de presencia con ese UK Bass con vocales filtrados, requiebros sonoros y un adictivo amor por las melodías saturadas y la experimentación, mostrando un amplio abanico de cajón de-sastre a modo de declaración de intenciones, un año después cristalizaría en algo mucho más serio: As (Young Turks, 2016) en 2016. Un EP mucho más depurado en el que se imprimía su ADN definitivo.

Un lanzamiento que llegó en marzo, después de que en enero ya hubieran asomado la pata junto al griego Bill Kouligas, capo de Pan, en Lexachast, un latigazo de 15 minutos de producción digital, de saturación, de caos, acorde a algunos de los postulados del Deconstructed Club referentes a la tecnología, y no tanto a la parte político sobre las identidades. Un cuarto de hora de posmodernismo que en AS pasa por todo ese filtro de producción (y deconstrucción) digital que pasa por detalles de la marca Lorenzo Senni (‘AS Gardens Needs Walls‘), sigue por la senda transgresora y de inspiración en la ruptura de nuevas generaciones con estilos clásicos, como hizo Oneohtrix Point Never (‘AS Want it‘) con su indispensable Garden of Delete (Warp, 2015), y que tiraba de melodías entrecortadas como también nos ha mostrado Demdike Stare (‘AS Wood Gas‘) en discos como Passion (Modern Love, 2018).

No se puede decir que estrictamente Amnesia Scanner sea un cuerpo extraño total, es un proyecto conocido en general por cualquier acérrimo a la actualidad electrónica. Sin embargo, a diferencia de otros nombres potentes en su empeño por construir nuevos estilos, haciéndolos avanzar con la tecnología y como se ha hecho toda la vida, cruzándolos con otros géneros, como OPN, Arca o Holly Herndon —y en menor medida, gente interesante en el ámbito del Deconstructed Club como Visionist, Lotic o Yves Tumor—, Amnesia Scanner es posiblemente el más fascinante de todos ellos, puesto que filtra en una batidora gran parte de las señas de identidad de los mismos. Y el que más ejerce de ese ‘cuerpo extraño’ que fusila los sesos de quienes no están tan metidos en el mundo electrónico. Como ejemplo, las reacciones cuando su debut en largo, Another Life (Pan, 2018), fue presentado (e incluido) en esta casa entre la extensa candidatura a los 50 mejores discos del año —por supuesto también en electrónica—. Una ruptura de esquemas para uno cuantos: ¿qué demonios es esto? ¿Industrial? ¿Ínfulas reggaetoneras? ¿Urban? ¿Simplemente UK Bass?

El punto de inflexión de las producciones en largo

Una ruptura de esquemas mediante voces ultra filtrados, autotune, toneladas de producción digital, ritmos rotos del UK Bass, esquemas rítmicos urbanos y superposición de capas para llevarlas al extremo. Unas partes que concatenadas dan con la filosofía sonora del Deconstructed Club, que tiene en su debut en largo de 2018 como una de las piedras de toque del género. Además, con colaboradoras necesarias como Pan Daijing para meter más saturación al asunto. Un trabajo fascinante que es también el ejemplo de cómo construir algo nuevo teniendo todos los moldes electrónicos creados; una forma creativa de salir por la tangente como hizo en su momento Oval con el glitch a partir de los errores. Unos recursos, que por cierto, también están presentes en el estilo y bastante en lo que refiere al dúo finlandés.

Y sin dejarse llevar por la adrenalina que estos pitufos makineros descargan con su noise desplegado con cimientos tan variados, en 2019 volvió a salir Lexachast con Kouligas, esta vez en formato larga duración y con más metraje que aquellos 15 minutos de 2016, ahora con un mejor acabado. Una propuesta que en directo puede reventarte los tímpanos con los primeros segundos de ‘Lexachast I‘, con un notorio ejercicio de atmósferas musculosas. Unos mismos patrones que luego se van desarrollando a lo largo del trabajo y que tienen su punto álgido en ‘Lexachast IV‘, y que muestran la calidad de la propuesta y su solemnidad a pesar de los pilares pasados de frenada sobre los que se sustenta su ideario sonoro. Una suerte de simbiosis entre un ambient sobrecargado, secciones de viento, una voz autotuneada que hace de hilo conductor y un final UK Bass para cortocircuitar. Todas las condiciones para fliparlo en un auditorio.

El álbum que discurre hasta su final con un dark ambient fantástico atravesando la producción digital en cortes tan redondos como el V o el VI, y en los que contienen todos los ritmos pisteros de Another Life para dejarlos a mitad de gas en ‘Lexachast VIII‘ y ‘IX‘, con Arca y Senni en el retrovisor, y con un final de álbum que acaba de forma magistral con las voces fantasmagóricas y una atmósfera liviana tras la tempestad. Una forma de cerrar dos largos y una trayectoria de pocos años en los que han puesto de relieve un proyecto de vanguardia, que concentra a todos aquellos que han venido rompiendo moldes desde la esfera de ese cajón de sastre que es el Deconstructed Club. Siempre al amparo de Pan y Kouligas, sello infalible de calidad o vanguardia. Por último, en los instantes finales de 2019, en noviembre, publicaban un tema junto a la artista peruana Lalita, ‘AS Acá‘, otro tema que deja descolocado hasta a quienes siguen el proyecto teutón. Por la propuesta en español, en cuanto a la estructura sonora, no es tan arrolladora como las anteriores, pero está en su línea. Además, se espera que haya más material conjunto en Pan.

Así han sido los primeros y recientes años de Amnesia Scanner, transgresores en lo sonoro junto a otros congéneres deconstructores, aunque yendo un paso más allá, y también con un importante peso de lo visual, tanto en el artwork perturbador de las portadas de sus referencias, que sugieren ese totum revolutum, como en sus vídeos. Sin duda, uno de los proyectos más fascinantes del panorama actual. A pesar de que sean un cuerpo extraño.