Hace unos días probertoj sacaba a pasear su lenguaje millenial —aunque él ya no es de eso— para definir el nuevo álbum de Amnesia Scanner (con nota correcta), uno de los cuerpos extraños incrustados en la electrónica internacional de hoy, con una propuesta sonora fascinante, cruzada por distintos géneros, y con tanto que decir. Si bien este nuevo álbum no es ese fusilamiento sin miramientos que suponía Another Life (Pan, 2018), que te revanaba los sesos casi a la primera de cambio con esa estructura perturbadora en el artwork, pero sonando como el fin del mundo, de todo lo que conoces ido de madre, con un sonido caótico cual Windows 95 colgándose, Tearless (PAN, 2020) es un trabajo menos agresivo, menos efervescente. Pero un gran disco con el que seguir disfrutando por esa simbiosis con el reggaetón, con un gancho tremendo y con un autotune utilizado de la mejor forma posible.

Al final, precisamente ese lenguaje que utilizan Amnesia Scanner es todo el que podría descodificar un millenial de hoy. O venga, un adolescente, que los millenials llegan hasta 1981. Tras una gran oleada de irrupción trap en las nuevas generaciones, algo que ha sido patente también en el ámbito musical, Amnesia Scanner han leído como nadie esos nuevos preceptos y los han encapsulado para lanzarlos cual proyectil hacia todo tipo de mentes, desde los más jóvenes, que lo disfrutarán porque está repleto de códigos y mensajes hacia ellos, como los más viejunos de la Generación X porque se verán absorbidos por una fascinante batidora sonora a la que nunca hubieran imaginado rendirse. Una cosa muy loca, que diríamos rápidamente sin saber cómo digerirlo de primeras.

Lo primero que salta a la vista en este nuevo trabajo es ese sonido menos agresivo, con una distorsión más cercana al rock. Ahí están ‘AS Tearless‘ con Lalita, los punteos procesados de ‘AS Flat‘ con Code Orange o la macarrada trash ‘AS Labyrinth‘. Esperemos que no bajen más el nivel de adrenalina para que no se desvirtúe en demasía la propuesta, pero lo dicho, aún funciona. Otra vez, el otro enfoque para ti, millenial o jovenzuelo de hoy, vuelve a ser el autotune. Desde el más marciano que abre el disco, hasta temas más reposados y a su modo, bonitos, como el de ‘AS Trouble‘. Y por supuesto, ese ritmo pseudo reggaetón, a veces con un toque más cercano al UK Bass a lo Arca, con las percusiones ralentizadas como en ‘AS Going‘, con LYZZA. Obviamente, con todos los elementos anteriores en general, autotune o sampleos guitarreros. El álbum tiene muchas fórmulas para ser la puerta de entrada a la electrónica de gente que viene de escuchar tendencias urbanas

If you got symptoms, hit us up
If any damage is undone
If you will take it all away
Then we’ve got nothing left to say

Pero sin duda, la joyita de la corona, al menos para mí, es ‘AS Too Late‘, que condensa todo lo anterior, y con ese autotune y el resto de capas me recuerdan de forma irremediable a ese himno digital millenial que fue ‘Sticky Drama‘ de Oneohtrix Point Never. Abriendo puertas por las que Amnesia Scanner se han colgado gustosos. Además, en este Tearless, no solo están esos códigos sonoros más orientados a gente joven que viene del sonido urbano o trap, forzando la maquinaria están las ¿creepypasta? en la portada, o más bien, maquillaje, aparato, tinte y esos cánones de estética y actitud propios de la edad. Pero sobre todo, unas letras que son puro angst adolescente. Temas que hablan de frustraciones, inseguridades, de buscar y encontrar la aprobación del resto y de vidas que consumir rápido. Otros dramas adolescentes que decía OPN en aquel Garden of Delete (Warp, 2015). A los pies de estos tipos. Otra vez.

Too late to die young
Too late to be out here
Too late to stay down
I hate to be treated like I’m dumb
You’re fake when you’re strong
You’re fake and you know it
You hate to go on
I hate to be treated like I’m dumb