Nowak ya sabe lo vuestro

Parece estar fuera de sí

De Houston hasta Orlando

Piensa conducir

Se imagina una chica lista

De portada de revista

Cuando en 2008, Airbag editaron Alto Disco, dónde se incluía ‘Usted morirá en el espacio‘, había pasado un año desde que la astronauta Lisa Nowak fuese detenida, más de un año y medio desde que descubriera «lo vuestro» y emprendiese un viaje delictivo de casi 2.000 kilómetros para intentar secuestrar a su rival amorosa.

Lisa Caputo, atleta en la juventud, ingeniera y astronauta del Discovery para la NASA, madre de tres hijos, se había casado con Richard T. Nowak en 1988 pero la relación era ya algo aburrida: los años, los chavales, su puto bigote… Y alguien en el trabajo le había hecho tilín: William Ofelein, dos años más joven que ella, instructor en la NASA. Se habían conocido en 1996, pero ya en 2003 había ido subiendo la tensión, jijijaja, vamos a tomar algo… y se habían hecho amantes.

No parará en ningún sitio

No perderá un minuto más

Tiene la mirada ida

No puede ni pensar

No está en sus cabales

Lleva puestos unos pañales

La relación había sido genial, pero se había terminado, para desgracia de Lisa Nowak. Su culpa no era. Ella sabía algo, les había visto reírse, mirarse, cruzar palabras cómplices delante de ella. Colleen, Colleen Shipman, también trabajaba en la NASA y, tras dos años con Nowak, Ofelein ya sólo la miraba a ella. La relación entre William y Lisa terminó y ella, convencida de que Colleen era su rival, decidió dar un paso más allá y quitársela de en medio.

Cantan Airbag que Lisa «ya ha llegado al aeropuerto / Quizás tan sólo quiera hablar / Pero en el maletero lleva un arsenal / Si alguien no lo evita hará una tontería» y vaya si llevaba ese arsenal; en el coche con el que condujo 1.400 kilómetros hasta Florida, Nowak metió de todo: guantes de látex, una peluca negra, una pistola BB y municiones, gas pimienta, una gabardina color canela con capucha, un martillo perforador de 2 libras (0,91 kg), guantes negros, tubos de goma, bolsas de plástico para basura, aproximadamente 585 dólares en efectivo, su ordenador, una navaja Gerber de pulgadas y alguna chuchería más. Y sí, también llevaba puestos pañales.

Colleen Shipman aterrizaba allí, recién llegada desde Houston, y en el parking notó cómo alguien la seguía. Se metió en su coche y, cuando estaba cerrando la puerta, Nowak empezó a dar golpes a la ventana. Trataba de abrir el vehículo, pero no podía, así que comenzó a pedir que Shipman la llevase y a llorar. Fue una simple distracción: en cuanto Colleen abrió unos centímetros la ventanilla, Nowak roció el coche con gas pimienta.

Shipman huyó aterrorizada hacia la caseta del parking en busca de la policía, que acabó arrestando a Nowak. Ante la policía, Colleen Shipman dijo que Nowak llevaba dos meses acosándola, pero no identificó a su novio… porque la NASA no iba a permitir ese desmadre.

Y toda la preparación no sirvió

Ahora la NASA piensa en qué falló

No todo puede estar bajo control

El 10 de noviembre de 2009, Nowak se declaró culpable de cargos menores y fue sentenciada al tiempo que ya había pasado detenida más un año de libertad condicional, ya habiéndose divorciado de su marido. Fue despedida de la NASA, pero también William Ofelein, que en 2010 se casó con Collen Shipman.

Para la NASA el escándalo fue tal que creó el primer Código de Conducta de los astronautas. Toda la preparación, que con tanto mimo cuidaba, no sirvió: no todo puede estar bajo control.

Canciones con Historia

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