Pues sí, como ya visteis en nuestra crítica, folklore, de Taylor Swift, gustó mucho a Gabi, que siempre ha sido fan de The National así que tampoco nos podía extrañar mucho. Aunque parte de la redacción aún tuerza el morro (spoiler: eso pasa en todos los discos que se comentan, incluso los que tienen consenso), el salto indie-folk de Taylor Swift está siendo un éxito también en ventas, cifras y esas medidas de la industria mainstream.

Pero… ¿te has quedado con ganas de más? ¿Quieres unos cuantos discos similares a folklore? Va, acompañanos con Taylor Swift en este viaje triste, nostálgico y un poco abúlico.

Phoebe Bridgers – Punisher (2020)

La obra magna de la lacónica Phoebe Bridgers, aquí mucho más expansiva que en sus obras anteriores. Punisher es un disco intenso, emocional, de los que lo mismo te tumban en la tristeza que te dan un vuelco al corazón. Y ‘I Know The End‘ una de las mejores canciones de 2020.

Judee Sill – Judee Sill (1971)

La historia personal de Judee Sill es tan enrevesada y, por momentos, trágica, que ya está en marcha una película que, de seguirla al dedillo, tendrán problemas de verosimilitud.

También difícil de creer es el debut de la cantante, una excepcional pieza de folk que siempre sale por el lado más inesperado sin que sus canciones suenen, nunca, pagadas de sí mismo. Parece tan pequeño que aún es más alucinante lo enorme.

Elliot Smith – Either/Or (1997)

Cualquier excusa es buena para caer en los discos de Elliot Smith, especialmente en uno tan frágil como Either/Or, un disco que nunca te suelta, tocado y cantado con una fragilidad irrepetible. Es el disco de ‘Alameda’, con su lamento «te rompiste a ti mismo porque no puedes acabar lo que empezaste». Es el disco de la escalofriante ‘Between The Bars’, una canción sobre adicciones e imperfecciones con la que no dejar de llorar nunca (Drink up with me now / and forget all about the pressure of days / Do what I say and I’ll make you okay / and drive the away the images stuck in your head)

Es el disco que siempre, siempre habría que tener que cerca.

The Mountain Goats – Get Lonely (2006)

Durante años, The Mountain Goats hicieron algo bastante distinto de los sonidos pulcros, limpios y pulidos que inundan folklore de Taylor Swift. Lo suyo era el indiefolk de bajísima fidelidad, grabado donde fuese. Pero a la altura de Get Lonely sus discos ya se habían acurrucado en los estudios de grabación.

Eso sí, ninguno fue tan en voz baja, tan calmado como Get Lonely, un álbum que te arrulla, te tranquiliza, te cura. Da optimismo incluso cuando canta estampas de miedo (la historia de ‘New Monster Avenue’) o de la primera vez que alguien se levantó sin ti en casa (and I wandered through the house like a Little boy lost at the mall).

The National – Boxer

Por supuesto que con la gente de The National, el siguiente paso es obvio. Pero en vez de irte a los últimos, o hacer una parada en el inicial Sad Songs for Dirty Lovers, mi recomendación es Boxer, que desde ‘Fake Empire‘ (una de las mejores canciones de The National, diga lo que diga Black Gallego aquí) tiene esa atmósfera de pérdida que comparte folklore. Sí, con muchísima más electricidad, pero no todo van a ser tristezas folk.

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments