Tres discos imprescindibles de esta temporada que expandirán tu visión sobre el género


El Doom Metal es el género mugre por excelencia porque, junto con el sludge metal, son de los pocos estilos que son capaces de sonar potente y de lujo al mismo tiempo que parece que las guitarras las hayan bañado en un pozo de brea. Es impresionante todo lo que ha progresado desde que el estilo salió de las raíces de Black Sabbath y todo lo que sigue avanzando hoy día.

Este año hemos podido disfrutar de varios ejemplos de la excelencia que puede alcanzar el doom en su versión más mugre, como demuestran los discos de Ufomammut o Aathma, pero en nuestra lista de hoy vamos a recopilar tres ejemplos que son capaces de jugar con los límites del género y desafiar, en mayor o menor medida, la concepción más tradicional que se puede tener del mismo. Poned el volumen a 11 y preparaos para que os peinen para atrás.


Primitive Man — Caustic

El sludge doom de los de Denver logra su particular cima en un disco donde también tienen cabida las desgarradoras uñas del metal extremo, tirando a black metal, y también estridencias ruidistas propias del drone. Quizá el combo te suene ya familiar si conoces bandas como Mizmor, pero en piezas como ‘Victim’ o ‘Commerce’ logran llevar el equilibrio de los elementos a su máxima expresión, Y por eso conviene darles una escucha.


Spectral Voice — Eroded Corridors of Unbeing

Probablemente uno de los discos que más me han fascinado esta última temporada, y no es para menos. Partiendo de los preceptos de lo que se conocía como death doom metal, Spectral Voice le insuflan aire fresco a la etiqueta con un disco cuyo ritmo es acelerado como en el metal extremo pero cuyo pulso es puro funeral doom lleno de densidad y oscuridad. Un disco con su propio centro de gravedad pero que es capaz de moverse de forma bastante acelerada hasta dejarte roto.


Pylar — A Ella Te Conduce la Sagrada Espyral

Nuestra última parada nos deja en Sevilla, con unos viejos conocidos de esta página. Pylar ya se desmarcaron, no sólo en el metal nacional, sino en toda la escena doom con su enfoque ceremonioso, psicodélico y ambiciosamente demencial. Su nueva “misa” logra aquí unas cotas nunca vistas, con un coqueteo interesante con elementos de free jazz y más solidez que nunca aún dándose más rienda suelta creativamente hablando. Quizá sea el álbum que menos relación pueda tener con los anteriores, pero es otro gran ejemplo de hasta dónde se pueden llevar los extremos del doom y, más importante, cómo se puede llegar a jugar con ellos.

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

1 Comment
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments
trackback
1 month ago

[…] Man son unos viejos conocidos por aquí, casi de la familia. Su doom metal guarro y caústico nos ha conquistado en el pasado, también cuando han trabajado con otros, así que teníamos ganas de su nuevo disco. Por suerte, […]