Doce canciones que hicieron que Nine Inch Nails se ganasen nuestro respeto

Nine Inch Nails

NIN
Feel it, starfuckers!

A día de hoy, ponerse especialmente halagador con Trent Reznor y su obra más reciente resulta motivo suficiente para ser visitado por el Dr. Chou. Podríamos recurrir a lo típico de que ya hemos crecido, que ese tiempo de nuestra vida ya paso, que ya nos somos los de antes, pero la realidad es que el propio Torreznor ha puesto mucho de su parte para que, hoy día, escuchar a Nine Inch Nails nos termine dando bastante pereza.

Hace no -relativamente- demasiado no era así. Aunque parezca lejano, hubo un tiempo en el que la noticia de un nuevo disco del proyecto de más relumbrón de Reznor era algo ilusionante, algo por lo que dar gracias a la vida. Hubo un tiempo en el que Nine Inch Nails era un grupo que se había ganado todo nuestro amor y nuestro respeto. Y Reznor lo consiguió gracias a canciones como las doce que componen esta misma lista. Adelante Hipersónica Viejuna.

Closer

El tema que catapultó a Nine Inch Nails como la banda del momento durante la década de los noventa y a Trent Reznor como superestrella del rock. Con casi más de doce millones y medio de reproducciones (al menos del vídeo oficial), se puede hablar de ‘Closer’ como el mayor éxito del grupo y uno de sus temas más queridos. Reznor rompió muchos moldes con este tema, demostrando que un tema Industrial podía llegar a romper el mainstream.

Into the Void

Nunca hay que olvidar lo acojonantemente bueno que es un disco como The Fragile (Nothing, 1999), tanto una cara como la otra. De la “cara derecha” del doble álbum siempre me ha gustado quedarme con una pieza como ‘Into the Void’, con un inicio que juega al despista pero que no tarda es destilar groove y garra, dos elementos que NIN siempre combinaban de perlas durante esa década.

Terrible Lie

Antes de la explosión definitiva al rock industrial, el toque más puramente electrónico y pop tenía bastante importancia en el sonido de Reznor. No obstante, ese toque más rabioso siempre estuvo ahí, incluso en su debut, y a Trent le costaba mucho esconderlo, como demuestra una ‘Terrible Lie’ que desde su mismo nacimiento ha sido una imprescindible en sus directos. El intento de emular a su admirado Gary Numan se le torció un poco, pero al menos consiguió convertirse en influencia de su referente.

Hurt

Es cierto que muchos conocerán esta canción más por la inmortal y excelente versión de Johnny Cash, pero eso no le quita un ápice de brillantez a la original, incluso aunque el propio Reznor haya reconocido que la canción ya no le pertenece a él, sino al hombre de negro. El mero hecho de que la canción haya calado tanto en una figura tan imprescindible de la música que decidiese convertirla en un himno para la posteridad, ya justifica su presencia en esta lista.

No, You Don’t

Volvemos a The Fragile, esta vez al primer disco, la “cara izquierda” del LP, para rescatar una de las canciones con más fuerza arrolladora y energía de la doble obra. ‘No, You Don’t’ maneja varios registros dentro de un mismo tema de tres minutos, de más pesados a más eléctricos, manejando siempre un acertado equilibrio que redondea una animalada de tema.

Sin

Otra de las más queridas en un álbum tan deslumbrante como Pretty Hate Machine (TVT, 1989). Aquí es donde se ve más la cara más synthpop de Reznor y donde más se le nota que quería marcarse su propia ‘Cars’. Aunque no anda exenta de esa garra tan NIN, lo que más destaca de ‘Sin’ es su magnetismo y lo pegadiza que llega a ser.

Starfuckers, Inc.

La fama es algo muy jodido, y cuando eres un artista marginal, cabreado con la existencia, que de repente rompe a superestrella rockera, lo normal es echar mierda sobre el vanidoso y superficial mundo del mainstream. Traslada esa mala baba a tu instrumentación, sube un poco la revoluciones, y te sale un pepinazo como ‘Starfuckers, Inc.’. La versión más metal de Torreznor.

The Hand That Feeds

El nuevo siglo fue algo más conflictivo para Reznor. Primero en lo personal, al entrar en rehabilitación para tratar su adicción a las drogas, y luego en lo musical, sacando su primer álbum no imprescindible e incontestable. El tiempo ha terminado haciendo With Teeth (Interscope, 2005) mejor de lo que parecía en su momento, pero sigue respondiendo al concepto de lo que se considera un “álbum menor”. Aun con todo, ‘The Hand That Feeds’ sigue manteniéndose como una de sus mejores canciones hasta la fecha.

Wish

Hace años, Reznor bromeaba con la posibilidad de escribir en su epitafio “Dijo ‘fist fuck’ y ganó un Grammy”. No seré yo quién empiece a valorar el prestigio musical que aporta un Grammy, menos aún el una categoría de Metal que ya se estrenó torcida, pero ganar uno con un tema tan a cara de perro como ‘Wish’ es para tener el cielo ganado. Y si no, el propio tema ya es argumento suficiente para ello.

March of the Pigs

Y si hablamos de ir a cara de perro, no puede faltar esta imprescindible del inigualable The Downward Spiral (Nothing, 1994). En menos de tres minutos, NIN ya han terminado de abrazar su lado más metálico e industrial, destrozan a cualquiera que se ose interponer en su camino y logran resucitar hasta a un muerto. A día de hoy, sigue siendo una de sus canciones más tremendas.

We’re in This Together

¿Hemos hablado ya de cuando David Bowie estuvo de gira con Nine Inch Nails? Hablemos de cuando Bowie estuvo de gira con NIN, dado que por aquel entonces Bowie le daba -y hasta tocaba, por aquella fechas salió el Outside- al rock industrial. Se ve que la experiencia le gustó mucho a Reznor, que terminó inspirándose un pelín en ‘Heroes’ para dar forma a este poderoso himno titulado ‘We’re In This Together’.

Head Like a Hole

Y ya que acabamos, vamos a terminar por todo lo alto, con uno de los temas que catapultó al proyecto hacia el estrellato y la máxima repercusión en el rock/metal. Reznor compuso esta canción tras haber girado con Skinny Puppy -algo que se termina notando en esos sintes iniciales tan malrolleros-, y ha dado para que la versionen gente tan diversa como Korn o Devo. El necesario chute de energía y adrenalina que uno necesita siempre, ya sea de buena mañana, de tarde, o de noche.


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