El arte de salvar los muebles en cuatro canciones de Mogwai

Cómo salvar de la quema a un álbum con sólo una canción

Muchos ya nos hacíamos una idea de a qué iba a sonar el nuevo álbum de Mogwai antes de su salida. Y no lo digo sólo por aquellos que tuvimos la “suerte” de escuchar el disco entero en directo en aquel concierto “secreto” en el Primavera Sound de este año (done sonó de lujo, como es habitual en sus directos), sino porque los trucos y pautas de los escoceses ya nos son demasiado familiares para resultar sorprendentes.

Aunque en Every Country’s Sun (Rock Action, 2017) se explote más la cara ambiental de los de Glasgow, el sonido general del álbum se sigue captando muy familiar. Nunca fue un problema para Mogwai llegar a sonar demasiado familiares (sobre todo si asumes que su momento cumbre y de mayor relevancia ya pasó), pero sí que es cierto que durante buena parte del disco se pierden un poco esos momentos de potente guitarreo que tanto nos encantan de ellos y la inspiración de la primera mitad del álbum escasea para los niveles habituales del grupo.

Sin embargo, siempre salvan los muebles.

Se puede hablar de ‘Don’t Believe the Fife’ como un punto de inflexión dentro del propio álbum. En este tema, Mogwai recurren al modus operande que nos sabemos de memoria, con inicio melódico y delicado que conduce a la tormenta guitarrera que nos eriza el vello y nos pone los ojos como platos. A partir de ahí, ‘Battered at the Scramble’ se erige como un tema electrizante y el tema homónimo ejerce como un cierre emotivo y profundo, conjuntando el toque minimalista y ambiental del disco con el pulso emocional del grupo.

Sin embargo, si tengo que quedarme con una pieza del trabajo, esa sería ‘Old Poisons’. El momento más intenso y vibrante del disco, con las guitarras en modo turbina desde el inicio y peinándonos para atrás en cada segundo. El músculo del tema es arrollador y el tramo final es de aúpa, un instante que queda en la retina y que podemos calificar como uno de los más memorables del año. Podemos decir que estos cuatro minutos y medio logran salvar los muebles en este disco y hacen que no nos podemos desenamorar por completo de ellos. Pero claro, esto es algo que ya llevan haciendo mucho tiempo, como vamos a comprobar a continuación.


I’m Jim Morrison, I’m Dead (The Hawk Is Howling, 2008)

Que una de sus piezas más emblemáticas esté justo en su disco menos sólido e inspirado habla mucho de cómo los escoceses son capaces siempre de salvar un disco con “poco”. Y entrecomillo poco porque lo que sucede en los seis minutos de ‘I’m Jim Morrison, I’m Dead’ no es precisamente moco de pavo. La emoción a flor de piel en cada nota, la construcción lenta pero incesante y el estallido final que es para quedarse boquiabierto. Por eso es tan mítica, no sólo por su (fabuloso) nombre.


Rano Pano (Hardcore Will Never Die, But You Will, 2011)

Es cierto que aquí hablamos de un disco mucho más sólido -y con un nombre grandioso- con piezas como ‘Mexican Grand Prix’ o ‘San Pedro’ que cumplen más que bien, pero el momento más memorable probablemente sean los cinco minutos de ‘Rano Pano’, tan hechizantes y tan deslumbrantes que uno se queda mirando al infinito mientras los contempla.


‘Remurdered’ (Rave Tapes, 2014)

No creo que sea necesario argumentar demasiado por qué este es el momento más brillante de un disco del que podríamos tener peor recuerdo de no tener esta canción. ‘Remurdered’ es demasiado buena para una banda con tantos años a la espalda, encima en un estilo tan anquilosado como el post-rock. Sin embargo, ya es un clásico moderno de la banda.


‘Ether’ (Atomic, 2016)

Que nos estemos acordando ahora de un disco que salió de la banda sonora de un documental sobre la energía nuclear sólo puede significar que hay un gran motivo detrás. Y no es para menos, ya que ‘Ether’ es una pieza especial no sólo para su conjunto, sino en la discografía de Mogwai. Especialmente emotiva, casi bonita y optimista, que nos tiene con el corazón en un puño durante todo el trayecto. Sublime es poco. Cómo no seguir creyendo en ellos si a estas alturas todavía nos dan composiciones así que elevan por completo el nivel de sus discos.


https://hipersonica.com/mogwai-repaso-discogr%C3%A1fico-3be6aa450736

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