A la milésima vez de repetir el “Get up, get up, get up. Get on up. Stay on the scene” el disco tiene probabilidades de rayarse. Cinco años más tarde de convertirse en la jukebox negra más sexual, de haber ayudado a procrear como pocos métodos de fertilidad, James Brown se encontraba ante el filete de su vida. Mantel de cuadros vichy, rojo y blanco, plato enorme de porcelana blanca. Todo en una tasca de mala muerte, lejos de esos éxitos de discos de oro, asientos vendidos nada más ponerse a la venta. Ese filete estaba crudo y sangraba. La sierra del cuchillo se deslizaba entre mantequilla. Era 1975 y se avecinaban curvas.

La apertura hacia la jam libre

A esas alturas James Brown sabía muy bien lo que era la montaña rusa del éxito. Un lustro desde el impulso de ‘Papa’s Got a Brand New Bag -  Pt. 1‘ al primer Fun. El género ya se había ido moldeando en pequeñas canciones Pop donde la fórmula acababa siendo similar a la del Soul. El Funk vivía encorsetado, quemado ante la respuesta fácil e instantánea. Incluso los singles se tenían que cortar en dos partes para evitar sobrepasar tantos minutos (‘Papa’s Got a Brand New Bag Part I’, ‘Ain’t That a Groove’, ‘Cold Sweat’…).

Con el cambio de década empieza a notarse una evolución a dejar la jam libre. Él ya estaba en la cima, podía dedicarse a experimentar y probar a esparcirse. Ya en 1969, con su reivindicativo álbum Say It Loud, I’m Black And I’m Proud (1969, King) los cuatro (y hasta cinco) minutos por canción se asomaban más. Un ascenso que se mantuvo hasta que en 1971 publicó ‘Make it Funky‘, tema incluido en Revolution of the Mind (Polydor). 12 minutos con 53 segundos en los que The J.B. se divertían en sus aventuras instrumentales con Brown de MC improvisado. Otro número 1 para su haber en su versión de estudio recogida en el single, donde se comprimió en dos caras de 3:15 y 4:05 minutos respectivamente.

Esas charlas vacilando abrían en 1970 su Sex Machine (Starday-King) con ‘Get Up (I Feel Like Being A) Sex Machine’. El directo no ponía el corsé al Funk del Padrino del Soul. El Blaxploitation acabó mostrando su mejor contexto. Black Caesar (1973, Polydor) y, sobre todo, The Payback (1973, Polydor) son las dos muestras de esparcimiento. Mientras, aprovechando el camino iniciado por Brown, George Clinton se divertía estirando aún más el Funk convirtiéndolo en jams vivas para Funkadelic y Parliament.

1975, el fin de una época

De nuevo aparece 1975 en el calendario y ‘Sex Machine‘ sigue sonando como el himno que es. Solo que ahora ya se ha ido a los casi 12 minutos. El Disco bueno estaba empezando a sonar y a estirar las partes instrumentales de cara a generar el efecto hipnótico en la pista de baile. ‘Sex Machine Part I’ vuelve a salir en formato single dividido en dos caras de más de cinco minutos. El bajo ya se había zampado todo. Charles Bobbit estaba como productor y Fred Wesley aún seguía presente a bordo. Los rayos veloces de la cama tenían su versión pop mientras que otros podrían disfrutar de un sexo más calmado. Diversificación de mercado.

La versión actualizada de un Brown que muchos querían enterrar en 1975 construye un Sex Machine Today (1975, Polydor) que es una muestra de cómo hacer caja con lo viejo y aportar calidad. Dicho álbum se publicó en mayo y en septiembre llegó otro de los a priori trabajos de relleno de Brown: Everybody’s Doin’ The Hustle & Dead On The Double Bump (Polydor).

James Brown se sitúa a los mandos de la producción junto al misterioso alias The Hustle Rats. Con los músicos de nuevo a punto de la desbandada Maceo Parker se deja caer para aportar su saxo antes de decir adiós al padre e irse con George Clinton. El cantante sigue recuperando sus salvavidas para respirar: ‘Papa’s Got a Brand New Bag‘ ve cómo el Funk que había originado se ha perfeccionado y los huevos ya chisporrotean solos en el aceite.

Superbad, Superslick‘ es el segundo single extraído de este álbum tras ‘Hustle!!! (Dead on It)‘, puestos 28 y 11 en la lista de éxitos en singles estadounidenses de R&B en 1975 respectivamente. Con ambos se queda fuera de la lista Billboard de singles Pop por primera vez en cuanto a temas extraídos de álbumes propios desde 1962 con ‘Three Hearts in a Tangle’, incluido en su discreto Tour the U.S.A. (1962, King) -omito el ‘Hey America’ de su álbum navideño de mismo título en 1970.

¿Se acababa lo bueno? James Brown se esforzaba por no perder el tren de moda. ‘Hustle!! (Dead On It)’ era el guiño a la escena Disco con su baile denominado Hustle. Incluso la percusión tiene toques más claros de la apertura del Disco a ritmos como los de Manu Dibango. ‘Superbad, Superslick‘ es un medio tempo con flauta incorporada donde el groove de los mejores tiempos sí sigue presente. Encumbrar los nuevos singles de Salsoul, Prelude y West End como si fuesen un nuevo paraíso e ignorar este es ilógico.

Quien en su día crease la tendencia se encontraba a punto de verse fuera de la liga de los populares. Con su banda tocando la última nota y con Fred Wesley y compañía yéndose a los brazos de las familias Clinton. ‘Calm & Cool‘ es el medio tempo que pone el punto triste a la escena anunciando la decadencia entre riffs casi tirados al oyente. Los gritos de James Brown a Maceo Parker en ‘Kansas City’ suenan a un nuevo lamento más que a la fiesta de otros tiempos.

Brown se tiene que comer el filete crudo en la tasca mientras ve cómo su jam de Funk se despide en ‘Turn On The Heat & Build Some Fire‘. De nuevo se quedaba solo. Claro que el Padrino no se apagaba así de fácil. Get Up Offa That Thing (1976, Polydor) llegaría un año más tarde en el peor momento. Otro nuevo filete crudo a saborear con su blanca dentadura. Los brillos seguían ocultando la caída reservada al interior de la tasca.

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