Hay portadas impactantes en la historia del Rock y luego está la de Wish You Were Here. Si el disco es emblemático, lo es también gracias a una cubierta icónica, inolvidable en todos los sentidos, pensada en cada esquina y, por supuesto, difícil de realizar. Porque… ¿cómo capturar el apretón de manos entres dos hombres trajeados, uno de ellos ardiendo?

El genio de Storm Thorgenson

Tras el aspecto visual de Wish You Were Here está, cómo no, Storm Thorgerson, responsable del sello gráfico de Pink Floyd y emblemático portadista de un montón de grupos desde los 70. Por sus manos, han pasado gente como Peter Gabriel, Dream Theater, Scorpions, Black Sabbath, Led Zeppelin, The Mars Volta… Flor y nata de sonidos hard o prog, siempre tras una vuelta de tuerca extra en sus cubiertas.

De su carrera nos ocupamos un poco más a fondo aquí:

Pon a arder a Ronnie Rondell

Pink Floyd - Wish You Were Here (1975)
Pink Floyd – Wish You Were Here (1975)

Pink Floyd y Storm Thorgerson necesitaron echar mano de dos especialistas en doblaje de acción para la portada de Wish You Were Here. Lo que intentaban hacer no era precisamente sencillo: necesitaban recrear de manera precisa ese apretón de mano de ejecutivos de manera física, sin posibilidad de muchos retoques visuales después. Hoy, claro, hubiese sido mucho más fácil, pero estamos a mediados de los 70. A todos los efectos, el siglo pasado.

Danny Rogers y Ronnie Rondell fueron los elegidos. El primero haría luego carrera en Hollywood como doble de acción en películas como ‘Armageddon’, ‘Los intocables de Elliot Ness’, varias de ‘Star Trek’, ‘Waterworld’, ‘La Jungla 2’ y casi un centenar más. Rondell, que es a quien vemos arder en la portada de Wish You Were Here, acumula más de 150 apariciones en créditos de cine: suyo ha sido el doblaje de acción de gente tan reputada como Sean Connery.

La idea estaba clara: no dispondrían de mucho tiempo. Rondell se pondría encima un traje untado con cemento de goma, un retardante del fuego, y por debajo llevaría material ignífugo. Además, el equipo de producción estaría fuera del encuadre de la foto listo para apagar al hombre en llamas en cuanto se hiciese la toma.

La maestría de Aubrey ‘Po’ Powell

Si el concepto era obra de Thorgerson, la ejecución de la foto sería de Aubrey ‘Po’ Powell, la mano derecha y socio de Storm. Él fue el responsable de inmortalizar en portada el icónico apretón, casi un anticipo de lo que luego, en los 80, veríamos con la eclosión de la cultura yuppie.

Como escenario, aunque pinte a polígono semi-abandonado, se escogieron los complejos de Warner Bros. en California. Cuando el equipo se dispuso a hacer las foto, el viento empezó a soplar en la dirección opuesta a la que Thorgerson y el grupo necesitaban, pero decidieron no cambiar de idea. Rondell y Rogers intercambiaron físicamente sus posiciones y luego Thorgerson se encargó de invertir sus posiciones en post-producción.

La idea, tanto en portada como en contraportada, era retratar a la industria de la música, sus tendencias vampíricas hacia los artistas, el poder excesivo del dinero frente a las decisiones artísticas y los excesos de la fama. Por eso, en la contraportada, el hombre trajeado sin rostro lleva un vinilo.

Rondell ganó 500 dólares, Rogers 250. El traje se encendió tres veces antes de quedar totalmente inservibles. A Rondell le quemaron el bigote y las pestañas y todo acabó en menos de una hora de trabajo para los dobles. Wish You Were Here ha vendido desde su salida más de 13 millones de discos; normal que ahora Rondell recuerde aquello como una de las grandes experiencias de su vida y un momento definitorio en su carrera:

“Todo pasa en un instante. El fuego envuelve tu cara muy rápido, como si fueses una barbacoa. La peluca quedó frita, se fundió en forma de bola (…) Sacamos más popularidad de la portada de este álbum que de cualquier gran salto que hiciésemos (en otras películas), especialmente entre nuestros compañeros»