David Fincher tiene fama de exigente y cabezota, y cada proyecto que saca tiene su indeleble marca registrada porque no acepta nada que se desvíe de su visión. Es por ello que ha acabado saliéndose de más proyectos de los que ha terminado haciendo.

La lista es extensa y sorpredente, e incluso con algunos proyectos incluso te preguntas qué interés puede tener el director en ello. Hoy dedicamos un rato a repasar algunos de los proyectos inacabados más interesantes del camino de David Fincher.

La dalia negra

Basada en el aclamado libro de James Ellroy, autor de L.A. Confidential, La dalia negra se inspira en el caso real de la aspirante a actriz Elizabeth Short y su espeluznante asesinato aún sin resolver. El caso se vuelve de gran interés mediático y dos de los muchos policías asignados a la investigación del caso se tomarán el caso como algo personal, llegando incluso a quedar obsesionados por él. 

Fincher se quedó tan prendado con la historia que una película se le quedaba corta, y quiso convertirla en una miniserie de 80 millones de dólares. En cierto momento pasó a ser un largometraje con Mark Walhberg de protagonista, pero tras la marcha de este para hacer The Italian Job el proyecto perdió fuerza y Fincher se bajó del barco para centrarse en otras locuras.

Brian De Palma acabaría llevando la novela a la gran pantalla, y Ellroy terminaría colaborando con Fincher en lo que luego sería Zodiac, e incluso terminarían haciendo una novela gráfica de la Dalia Negra.

Cleopatra

Durante un largo periodo de tiempo se intentó una nueva versión cinematográfica de la historia de Cleopatra que difiriera de la interpretada por Elizabeth Taylor en 1963. Scott Rudin trató durante años sacar adelante el proyecto con Angelina Jolie de protagonista y Eric Roth de guionista, llegando a contactar con Fincher para que desarrollase una visión diferente del personaje.

Pero, claro, a Fincher lo que le llamaba era otro tipo de ‘Cleopatra’… y no cuajó:

No estoy interesado en una gran épica de grandes espadas y sandalias. Ya hemos visto gran escala, todos saben que podemos emular eso. Esas cosas ya no impresionan de la forma en la que lo hacían hace 10 años. Esperamos todo eso de la tele por cable.

La secuela de Los hombres que no amaban a las mujeres

Lo más cercano a tener su propia franquicia fue al sumarse al tenebroso mundo de las novelas de Stieg Larsson, llevando a la pantalla una particular versión de Los hombres que no amaban a las mujeres. La película tuvo una recaudación de 200 millones de dólares en todo el mundo, algo decepcionantes para los estudios involucrados tras una inversión de 100 millones en presupuesto.

Sony y MGM estaban realmente interesados en hacer una secuela que adaptase La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, con el guionista de Seven contratado para trabajar en el guion, pero sin Fincher involucrado en él.

El proyecto sufrió numerosas demoras, con Fincher demandando una cantidad de cambios que modificaban ostensiblemente la historia con respecto al libro. Tras todos esos retrasos, Sony se hartó puso el freno a la secuela: optó por un medio-reboot que adaptase Lo que no te mata te hace más fuerte, el cuarto libro publicado tras la muerte de Larsson. Fede Álvarez terminó haciendo dicha película con Claire Foy y Sverrir Gudnason en lugar de Rooney Mara y Daniel Craig.

Heavy Metal

Otro de los grandes proyectos soñados por Fincher que nunca se han podido cumplir ha sido su remake del clásico de culto de animación Heavy Metal, de 1981. El director quería actualizar el film animado para adultos en formato de antología, pero renunció a los derechos para poder tener control sobre la duración en El curioso caso de Benjamin Button.

El proyecto luego ha pasado por diversas manos, entre ellos otro experto en ser echado o abandonar proyectos como Guillermo Del Toro.

Steve Jobs

Definitivamente era una posibilidad, pero se desvió mucho (de lo que quería) muy rápido

Tras el celebrado trabajo por La red social, Fincher fue considerado para el siguiente trabajo de Aaron Sorkin centrado en un gigante de la tecnología: Steve Jobs. El director quería a Christian Bale para interpretar a Steve Jobs, pero lo que realmente hizo que fuera descartado para el proyecto fue su sueldo (pidió 10 millones por adelantado). Danny Boyle finalmente acabó haciendo la película con Michael Fassbender.

20.000 leguas de viaje submarino

Otro de esos sueños imposibles que Fincher llevaba tiempo persiguiendo es una nueva adaptación de la novela de Julio Verne de la mano de Disney. Scott Z. Burns (Contagio) escribió un guion que se iba a centrar en la tecnología, el comercio y su efecto en la humanidad durante la Guerra de Secesión.

El director quería rodar la película en Australia, en la que iba a ser su gran entrada en el cine rodado en 3D, pero las diferencias con Disney por el casting hicieron que el proyecto no llegase a buen puerto. Fincher quería a Channing Tatum, mientras que la compañía insistía en Chris Hemsworth. Tampoco ayudó la cultura corporativa de Disney:

Cuando te pasas de los 200 millones [de presupuesto], todos los estudios tienen cultura corporativa y ansiedad corportativa.

Una vez pasamos la lista de gente que podíamos escoger para los distintos personajes de la película, una vez conseguimos uno o dos nombres con los que se sintieran cómodos para hacer la película a ese precio, se transformó en ese extraño empeño en encontrar tres nombres que podrían juntarse para conseguir platino…

Se hizo muy difícil complacer las ansiedades de la cultura corporativa de Disney en torno a la lista de nombres que permitirían a todo el mundo dormir a pierna suelta por la noche.

Yo sólo me quería asegurar de que tenía lo necesario para hacer la película. No me preocupaba quién era importante en Japón.

Utopia

Una de sus incursiones televisivas iban a ser un remake americano del éxito de culto Utopia, de Dennis Kelly. Fincher sumó al proyecto a la escritora y guionista Gillian Flynn, con la que había trabajado en Perdida, e iba a dirigir todos los episodios para HBO. No obstante, la compañía de Warner y el director no se pusieron de acuerdo en el presupuesto.

Pensé que teníamos guiones realmente buenos y un gran reparto, y nos estábamos preparando para hacerlo, y todo iba a requerir 9 millones. Al final, si lo piensas, 9 millones para lo que teníamos tramado no suena a una gran discrepancia entre lo que queríamos hacer y lo que querían pagar.

Fincher se desentendió del proyecto y Flynn lo continuó por su cuenta. Amazon acabó recogiendo el proyecto, que se estrenará en las próximas fechas.

The Amazing Spider-Man

Lejos de lo que puede parecer, Fincher no le hacía ascos a la posibilidad de hacer una película de superhéroes. Después de rechazar la primera oferta en 1999, que acabó cayendo en las manos de Sam Raimi, fue contactado nuevamente para el reboot de 2012. El director tenía un enfoque diferente e interesante, pero no salió adelante ante su desinterés en hacer una historia de origen.

Mi impresión de lo que Spider-Man podría ser es muy diferente de lo que Sam [Raimi] hizo o quería hacer. Creo que el motivo por el que la dirigió fue porque quería mostrar el superhéroe de cómic de Marvel. A mí nunca me interesó la historia de su origen. Nunca pude tragar con eso de un tipo siendo mordido por una araña roja y azúl. Era un problema… No era algo que podía hacer en serio. Quería empezar con Gwen Stacy y el Duende Verde, y quería matar a Gwen Stacy.

Lo raro es que la última parte es más o menos lo que hicieron para The Amazing Spider-Man 2. Más o menos.

Star Wars: Episodio VII

Los inicios de Fincher están ligados con Star Wars, ya que uno de sus primeros trabajos fue ser asistente de cámara en la ILM de George Lucas, y formó parte del equipo que trabajó en El retorno del Jedi. Cuando Lucasfilms fue adquirida por Disney, y Kathleen Kennedy fue puesta en el cargo para dar inicio a una nueva trilogía de películas, el cineasta fue de los contactados para hacer el Episodio VII, pero la cosa se cayó por diferencias creativas.

Mi favorita es ‘El imperio contraataca’. Si dijera ‘Quiero hacer algo como eso’ estoy seguro de que la gente que paga por ella diría ‘¡No! ¡No puedes hacer eso! ¡Queremos que sea como la otra con todas las criaturas!’.

Misión Imposible III

Una vez consiguió superar el fiasco de El club de la lucha con el éxito de La habitación del pánico, Fincher entró en las conversaciones para dirigir la nueva entrega de Misión Imposible, puesto que la saga no quería volver a contar con John Woo para dirigir tras rodar Misión Imposible II.

Fincher tenía una idea “muy guay, realmente violenta” para el personaje de Tom Cruise, que iba a introducirse en el mundo del tráfico de órganos en África. De nuevo, volvió a toparse con limitaciones para su visión creativa, por lo que se salió del proyecto.

Creo que el problema con las terceras películas es que la gente que las financia son expertos en cómo deberían hacerse y en cómo deberían ser… Y A MÍ Nunca me oiréis decir ‘Lo que sea más fácil para ti’.

Guerra Mundial Z 2

Otro potencial blockbuster iba a ser su incursión en el mundo de los zombies, con una potencial secuela a Guerra Mundial Z que tuvo muchas posibilidades de salir adelante. Su amigo y colaborador Brad Pitt le consiguió la silla del director y estaban cerca de ponerse a rodar, pero Paramount paró el proyecto tras la negativa de Fincher de bajar el presupuesto de, al menos, 190 millones.

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Gustavo Woltmann
Gustavo Woltmann
1 month ago

Muchas gracias por este excelente artículo. -Gustavo Woltmann.