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Guía fácil de Metal: Heavy Metal (I)

No es nada fácil ponerse a hablar de Metal. Para los fans, es toda una amalgama de deleites y uno de los géneros más ricos que existen en el mundo de la música. Pero para los profanos puede significar un extraño y oscuro mundo lleno de gritos ininteligibles y sonidos brutos sin ninguna riqueza musical en el que no se quieren aventurar. Es por eso que uno de los mayores talones de Aquiles de la mayoría de melómanos, aparte de la Electrónica, sea el mundo del Metal.

Sin embargo, el mayor problema de los amantes de la música profanos a este mundo es no saber donde empezar. Ya he dicho que es muy fácil creer que todo se reduce a guturales, textos satánicos y hacer ruido en general, pero eso es rotundamente falso e incorrecto. El sonido Metal no se puede reducir a un solo concepto. Existen millones y millones de bandas con su propio concepto sobre este mundo. Un sinfín de subgéneros y etiquetas con su propia visión sobre el sonido pesado entre los que es fácil perderse (y que encima tienen la capacidad de mezclarse entre ellas).

Es por eso que me he motivado a meterme en este berenjenal (seguro que más de uno ya está afilando las hachas para lanzarlas contra mi persona por haberme olvidado de [inserte aquí su grupo que le haga eyacular desmesuradamente]). Es por eso que, antes de entrar en materia, voy a escudarme en que esto no busca ser una biblia definitiva y absoluta sobre el Metal.

Este especial nace con dos propósitos: el primero de todos es servir de ayuda a todo aquel que sienta curiosidad sobre este universo pero no sabe por donde empezar. El segundo es hacer pasar un buen rato a los ya iniciados en el sonido pesado y que se motiven al debate (siempre sano y constructivo) para que entre conocedores podamos intercambiar nuestra sabiduría en el tema y nos enriquezcamos unos a otros. Y supongo que no hay mejor manera de comenzar a hablar del tema que empezando por los orígenes. Por la base de la que surgieron la gran variedad de subcategorías que hoy conocemos: el Heavy Metal.

A qué suena el Heavy Metal

Antes de meterme en harina, se me hace imperativo establecer la diferencia entre el Metal y el Heavy Metal. Cuando hablo de Metal, hablo de TODAS las variantes existentes sobre este crudo universo: Thrash, Death, Black, Sludge, Progressive, Industrial, Doom, Power, Groove, etc. Cuando me refiero al Heavy, englobo a todos esos grupos que ayudaron en la formación de la que se puede considerar la subetiqueta sobre la que se construyen las demás (directa o indirectamente). Por eso a veces (en mis momentos más nazis), me mosquea que a los aficionados a este estilo se nos conozca como Jebis (por no hablar del hecho de traducirlo, que también tiene tela) cuando en realidad quieren decir metaleros.

Una vez aclarada la diferencia, voy a resaltar lo que he dicho sobre de que en este género englobo a todos esos grupos que ayudaron en su formación, porque la verdad es que todos los grupos tienen una esencia común pero a la vez tienen su propia forma de interpretarla. Algunos optan por tempos más a medio gas pero con mucha épica (lo que se podría denominar la parte más tradicional del Heavy) y otros tienen ritmos más acelerados y potentes (lo que muchos denominan como Speed Metal). Sin embargo, ambas ramificaciones comparten un gran amor por los riffs distorsionados, contundencia en los ritmos (tanto en el bajo como en la batería), solos punzantes y ágiles y voces que no emplean los guturales en su mayor parte (cosa que si predominan en otras ramas metaleras). Las raíces del género están fuertemente arraigadas en el Blues, en el Rock duro y en la Psicodelia.

El Proto-Heavy, Led Zeppelin y Deep Purple

Led Zeppelin

A la hora de buscar donde están los orígenes de los elementos que sirvieron de prototipo para la formación del Heavy Metal, lo mejor es echar el ojo a esas bandas que supieron conjugar magistralmente el Blues Rock más árido con la Psicodelia más potente y distorsionada. Así, grandes bandas que se encumbraron como los amos del Rock Psicodélico más ácido se las puede catalogar como Proto-Heavy puesto que varios componentes de su música serían los que darían forma al Heavy. Entre estas podemos encontrar nombres de primera categoría como Blue Cheer o Iron Butterfly.

A partir de estas surgieron otro par de nombres que enlazarían esta versión beta con la que sería la versión definitiva. Me estoy refiriendo a dos de las bandas más imprescindibles de la historia, por legado y por calidad: Led Zeppelin y Deep Purple. Ambos, sin ser puramente Metal, le dieron una mayor consistencia a los cimientos. De Led Zeppelin se puede destacar esa actitud tan dura, el estilo de Jimmy Page a la guitarra (que no el sonido, que es muy policromático) y, especialmente, la carismática voz de Robert Plant. Pero veo mayor aproximación hacia lo que se puede considerar Heavy en el sonido de Deep Purple. Mientras que Led Zeppelin tuvieron más pasión por el Blues que por el Rock duro, Deep Purple siempre me parecieron más sucios y duros. Y eso buena parte se debe a su guitarrista Ritchie Blackmore, influenciado tanto por la música clásica como por el propio Blues.

Black Sabbath, la piedra angular

Black Sabbath

Creo que muchos estarán de acuerdo conmigo en que podría haber realizado todo este post centrándome en este punto. Es indudable, Black Sabbath son la quintaesencia de todo lo que hoy en día puede llegar a considerarse Metal y el eje del Heavy Metal. Aun siendo coetáneos de las dos bandas mencionadas anteriormente, consiguieron captar la esencia del sonido Metal al instante. Ellos mismos lo dicen una y otra vez: “queríamos hacer música que asustara a la gente”.

Nada genera más miedo que un sonido tan distorsionado, tan oscuro, tan tétrico y tan rotundo. Los primeros acordes ‘Black Sabbath’ son ya puro Heavy Metal. Y hay que darle las gracias a esa extraordinaria máquina de fabricar riffacos que es el guitarrista Tony Iommi. El hecho de perder la punta de dos de sus dedos no le frenó. Al contrario, le motivó y le ayudó a aplicar esa potente distorsión a su guitarra que ha sido el modelo a seguir por la mayoría de bandas de Metal habidas y por haber, y también del Hard Rock. La transcendencia de Black Sabbath en el género es incuestionable y su legado es una de las mayores joyas de la humanidad.

Judas Priest y la NWOBHM

Si a Black Sabbath se les puede denominar como los padres del Heavy Metal, Judas Priest serían los padrinos de esta gran familia que es el Metal. La banda de Glenn Tipton, K. K. Downing (aunque desertara el año pasado) y el carismático cantante Rob Halford consiguieron prolongar el legado de Black Sabbath (uno de los requisitos para que algo tenga repercusión es que la gente lo continue) para dar pie al gran movimiento que surgió en su Inglaterra natal y se puede denominar el punto álgido del movimiento Heavy, además de ser los diseñadores oficiales del conocido uniforme metalero lleno de cuero y de piezas metálicas (lástima que el origen de estas prendas esté en una tienda sadomasoquista homosexual). Pero más que la estética, hay que resaltar esa espectacular fórmula, fundamentada en la compenetración de las guitarras de Tipton y Downing y en la espectacular y privilegiada voz de Halford, un ídolo capaz de llegar a registros casi imposibles para la mayoría de mortales.

Pero la figura de los Judas Priest fue fundamental para hacer la conexión entre Black Sabbath con la que se conoce como New Wave of British Heavy Metal (popularmente llamada NWOBHM). Esa escena de bandas inglesas que ayudaron a la difusión y popularización del Heavy. Una época de auge propiciada por bandas del calibre de Diamond Head, Saxon, los primeros Def Leppard o Venom. Sin embargo, el mayor prestigio se lo llevaron dos bandas primordiales en el género: los Motörhead de Lemmy Kilmister (esas verrugas a un Dios pegado) y Iron Maiden, tanto los pre-Dickinson como los de la era Dickinson. Los primeros partieron de una base muy Rockera, pero los ritmos acelerados y cortantes les sirvieron para catalogarlos en esta categoría. Los segundos se encumbraron a base de riffacos como pianos y discos de épica desbordante como The Number of The Beast o Powerslave.

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