A veces la obra dejada en vida no es suficiente para hacerse una idea de alguna figura de importancia. O, mejor dicho, a veces lo más relevante de una figura artística no suele ser lo más representativo de la misma. Creo que eso es lo que hace tan fascinante a Jim Henson, un hombre que alcanzó una enorme importancia en una específica área y con un producto específico, pero tenía muchas ambiciones diferentes a las que su mayor obra deja entrever.

Henson pronto vio un enorme potencial en las marionetas como un elemento narrativo diferente que habría numerosas vías para la ficción y para el resto de áreas del audiovisual. Su propia trayectoria empezó a explorando esas otras áreas. Tras experimentar en la universidad con una serie de marionetas que tuvieran mayor expresividad en sus gestos y en los movimientos de la boca para ser más realistas, además de aprovechar los límites del plano para que el marionetista pudiera controlar la creación, tuvo apariciones de invitado en varios programas de entretenimiento como el de Ed Sullivan. Luego dio el siguiente paso haciendo anuncios que involucraban las marionetas.

Suscríbete para obtener acceso

La mejor manera de leer este post es suscribiéndote a nuestra newsletter por sólo 2,5 euros al mes. Recibirás así en tu correo electrónico todos los contenidos premium de la web, con muchísimos repasos disco a disco y especiales como éste y, cada semana, la tier list con los discos buenos, malos y MEH más recientes.

Artículo anteriorHola, soy Johnny Knoxville y esto fueron los Black Lips
Artículo siguienteTodas las películas y series de estreno en junio de 2021 en Netflix, HBO, Disney+, Amazon Prime y otras plataformas de streaming

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.