Sintonizando la furia.

Punk para todxs a cualquier hora

El tiempo ha terminado poniendo en su sitio tanto a Refused como a su imprescindible The Shape of Punk to Come (Burning Heart, 1998), es decir, como uno de los mayores aunque previamente a su tercer álbum el grupo se había mostrado como un grupo de post-hardcore muy efectivo, con la publicación del mencionado disco mostraron como su proyección era mayor a la que habían sugerido anteriormente.

Mucho mayor.


Un salto fundamentado principalmente en su propio talento, en su creatividad a la hora de cruzar el punk más pesado con toques de jazz o electrónica -en dosis esporádicas pero justas- y con su fabuloso momento de inspiración en aspectos compositivos. Un disco de casi todo temazos sublimes, con algunos como ‘New Noise’ que son casi himnos generacionales o espirituales. No obstante, para figurar en esta sección me he decantado por otra opción que, sin ser la más evidente, también es muy lógica.

A ‘Liberation Frequency’ le sienta muy bien ese traje de Jitazo que le queremos colocar hoy. Su ritmo inicial se contrapone bastante al concepto más clásico del punk, habrá hasta quien vea post-punk en esos compases, y va creando de manera sutil la tensión, cocida a fuego lento para estallar por completo en un estribillo lleno de furia e intensidad. El estribillo muestra ese músculo tan característico de Refused y, al mismo tiempo, expone un gancho tremendo suficiente para estancarse en nuestra memoria como finalmente ha sucedido durante estos casi veinte años.