El estreno de El rey del barrio ha vuelto a poner de actualidad el nombre de Judd Apatow, probablemente uno de los más imprescindibles para entender la comedia americana de las últimas dos o tres décadas. En una larga trayectoria, que ha abarcado televisión y cine, y que le ha movido entre los roles de director, guionista y productor, ha tocado diferentes vertientes dentro de la comedia. Y sea cual sea el rol que ocupa en la determinada película, su aportación acaba resultando fundamental.

Y de ahí que busquemos hacer una guía fácil de su libro de estilo, parando en algunas imprescindibles de su filmografía.

El reportero: La leyenda de Ron Burgundy (2004)

Es imposible no ligar el éxito en los dosmiles de Apatow con el de Adam McKay y Will Ferrell, una de esas sociedades que han cosechado una importante cantidad de éxitos. Su mayor triunfo se produjo con este retrato de personaje(s) imposible(s) sustentado en una metralleta de gags improvisados que no pierde punch con el paso de los años. Además de Ferrell, se aprovechó la dinamita cómica de gente como Paul Rudd o un Steve Carell que se destapó antes de la llegada de su mayor éxito con The Office.

Más en esta línea: Un loco a domicilio (1996), Pasado de vueltas (2006), Zohan: Licencia para peinar (2008).

Virgen a los 40 (2005)

De su experiencia en El Reportero sacó en claro que con Steve Carell había material para un actor protagonista de comedia. Y por supuesto tenía que ser una comedia de… un señor de 40 años buscando perder la virginidad. Aquí encontramos una buena conjunción de dos etapas suyas: la del torbellino de chistes nacidos de la improvisación y la comedia romántica para hombres blancos heterosexuales que no les gustan las comedias románticas. Por fortuna, tiene lo mejor de ambos mundos. También vislumbra su ojo para escoger protagonistas poco convencionales y darles una oportunidad para que vuelen.

Lástima que le sobren 20 minutos.

Más en esta línea: Paso de ti (2008) y Y de repente tú (2015).

Lío embarazoso (2007)

Conectando con la anterior, aquí empieza la etapa de Apatow centrado en comedias románticas no tradicionales (u orientadas a tipos como él). El tiempo curiosamente la ha metido en una interesante zona gris: algunos aspectos resultan algo rancios y sus personajes femeninos están trazados un poco gruesos y antipáticos. Pero al mismo tiempo resulta perspicaz sobre las relaciones románticas, sobre la desprotegida situación de una mujer en el entorno laboral al quedarse embarazada, y los personajes masculinos son más repelentes de lo que pueda parecer.

Lástima que le sobren 20 minutos.

Más en esta línea: Sácame del paraíso (2012) y La gran enfermedad del amor (2017).

Dewey Cox: Una vida larga y dura (2007)

La parodia del biopic musical que rompió al biopic musical para siempre (se han seguido haciendo desde entonces, pero sus vergüenzas ya estaban destapadas de partida gracias a ella). Pasando paso por paso por cada uno de sus clichés y exagerándolos al extremo para exponer su ridiculez. Tener uno de los repartos cómicos más inspirados ya pone la guinda en el pastel.

Más en esta línea: Popstar (2016).

Hermanos por pelotas (2008)

Volviendo a la comedia romántica, es inevitable pasar por su etapa de bromances. Pocos hay tan significativos como el desternillante show de Will Ferrer y John C. Reilly interpretan a unos hermanastros que se niegan a crecer. Poco más que añadir, salvo que junto a El Reportero es McKay y Apatow en su mejor versión, con algunos de los mejores gags de sus respectivas carreras. Ah, y no olvidemos el “barcos y putas”.

Más en esta línea: Supersalidos (2007), Superfumados (2008) y La boda de mi mejor amiga (2011).

Hazme reír (2009)

Aquí entramos en la parte dramedia y hasta amarga de la carrera de Apatow. Podríamos hablar de su trabajo más maduro (incluso para la enorme cantidad de chistes de tamaños de pollas que hay), más introspectivo y que encuentra el humor desde los aspectos más oscuros de la vida. Como casi siempre que Adam Sandler hace una interpretación dramática cada 10 años, funciona incluso aunque su personaje sea un cretino supremo, Seth Rogen le hace bien de comparsa, y Apatow logra salir victorioso de su gran ambición de hacer su versión de El Gran Gatsby.

Lástima que le sobren 20 minutos.

Más en esta línea: Si fuera fácil (2012) y El rey del barrio (2020).

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