Si nos pusiéramos con una lista de mejores canciones de Black Sabbath no acabaríamos nunca de tener que estar seleccionando temas de sus primeros discos. Y como no es plan quedarnos sólo en los comienzos de su carrera, hemos decidido pasarnos por todos los discos y escoger La Canción de cada uno de ellos. Incluso de los malos. Algo habrá.

También incluimos el disco de Heaven & Hell porque a efectos prácticos es Black Sabbath salvo por temas legales, y es el mejor disco de Sabbath de las últimas décadas.

Black Sabbath (1970): ‘Black Sabbath’

Pocas veces te da la sensación de que está naciendo todo ante tus ojos cuando estás escuchando algo. Todo un nuevo estilo, una nueva manera de entender la música, un género que a su vez tiene ramificaciones inabarcables, una nueva Biblia. Black Sabbath (la canción, el álbum y el grupo) da esa sensación desde el primer minuto. 

Paranoid (1970): ‘Electric Funeral’

Los Sabbath habían encontrado ya un sendero que recorrer. Una vez la crítica les repudió, fue su señal para seguir recorriéndolo hasta sus últimas consecuencias. Hay canciones mucho más reconocidas como ‘War Pigs’, ‘Paranoid’ o ‘Iron Man’, y exquisiteces como ‘Planet Caravan’, pero es ‘Electric Funeral’ la que verdaderamente sube un nivel que ya era altísimo para el grupo y se convierte en la fuente de la que nace todo el doom metal.

Master of Reality (1971): ‘Children of the Grave’

Si queríais más muestras de cómo Black Sabbath lo inventaron todo en sus primeros discos, aquí tenéis los primeros vestigios de thrash metal. También es uno de sus jitazos ineludibles, principalmente por ese vigoroso ritmo y el arrollador ímpetu que desata.

Vol. 4 (1972): ‘Changes’

Un disco tan fuertemente marcado por la psicodelia como Vol. 4 hace más complicado tener hits evidentes. Irónicamente, ha sido ‘Changes’ la que más ha acabado calando (aunque sea a través de otros) siendo tan poco paradigmática del sonido Sabbath. Pero esta balada al piano, de mucho aroma blues, es también muestra de la mutable excelencia de la banda, además del mejor Ozzy al micrófono.

Sabbath Bloody Sabbath (1973): ‘Sabbra Cadabra’

El periodo inmaculado de inpiración de esta primera etapa les llevaba a seguir explorando nuevas maneras de aplicar la fórmula Sabbath. ‘Sabbra Cadabra’ tiene los riffs y la energía característica de una canción heavy de Sabbath, pero la estructura juguetona y blues la hace una particular maravilla y una de sus mejores canciones.

Sabotage (1975): ‘Megalomania’

Sabotage es uno de sus discos donde más notas lo perjudicados que estaban como banda, aunque el contenido siguiera siendo sublime. De un álbum tan inestable, la marcada influencia progresiva de ‘Megalomania’ ofrece un viaje emocionante, de muchos vaivenes y majestuoso.

Technical Ecstasy (1976): ‘You Won’t Change Me’

El declive de la banda fue evidente. Hay muchas decisiones incomprensibles en Technical Ecstasy. Al menos ‘You Won’t Change Me’ mantiene un poco el vigor de sus anteriores obras y muestra lo que luego Osbourne podría desplegar en solitario.

Never Say Die! (1978): ‘Shock Wave’

Manda narices que su mejor diseño, el que decora sus mejores camisetas, venga de un disco tan plano, flojo y olvidable como este. En fin, ironías de la vida. ‘Shock Wave’ es un buen ejemplo de lo que es el disco, aunque sea de las pocas con un poco de vida y sangre en las venas.

Heaven and Hell (1980): ‘Heaven and Hell’

Dio devolvió algo de vigor a la banda, al mismo tiempo que fue el elemento necesario para poder profundar como banda de heavy metal de cierta magnificencia y épica, pero sin pasarse de horteras. Sirva la canción homónima de su primer álbum con él como ejemplo.

Mob Rules (1981): ‘Falling Off the Edge of the World’

A Mob Rules se le puede achacar de pecar de continuismo, lo cual hace que la introducción de un elemento refrescante como un nuevo cantante pierda esa energía y te termine llevando a una nueva debacle o estancamiento. No obstante, siguen dejando momentos inspiradísimos como ‘Country Girl’ o esta monumental ‘Falling Off the Edge of the World’.

Born Again (1983): ‘Zero the Hero’

Más cambio de vocalista y batería otorgaron más estabilidad a una banda que perdió aquí sus últimos vestigios de magia y sacó un disco de heavy genérico más. Incluso con Bill Ward de vuelta, las teclas no terminan de funcionar más allá de algún chispazo de inspiración como en ‘Zero the Hero’, que resulta poco remarcable en el global de su discografía.

Seventh Star (1986): ‘Danger Zone’

El disco ya más puramente AOR de una banda que se había quedado ya desbandada con Tony Iommi moviendo piezas a su gusto. El resultado es, además, un disco de AOR de esos de gente que se toma demasiado en serio lo que hace, y queda horrible porque necesitas cierto sentido del ridículo para hacer algo así. Al menos se aproxima a eso en ‘Danger Zone’.

The Eternal Idol (1987): ‘Lost Forever’

Yo que sé, cualquiera distingue las canciones de este disco.

Headless Cross (1989): ‘When Death Calls’

De toda esta etapa turbulenta, este probablemente sea el mejor disco con Tony Martin como vocalista. Algo anquilosado en sus formas y con todavía cierto tufillo AOR, pero con más solidez y momentos de garra como ‘When Death Calls’.

Tyr (1990): ‘The Law Maker’

Un poco como en The Eternal Idol, que cualquiera distingue las canciones. Así que esta mismo.

Dehumanizer (1992): ‘Time Machine’

La segunda (y breve) etapa con Dio volvió a insuflar un necesario soplo de aire fresco a lo que ya parecía que volvía a ser una banda tras el regreso de Geezer Butler. Se vuelve a escuchar a una banda con ritmo y que se quita algunos vicios perniciosos de los ochenta. ‘Time Machine’ es de esos temas donde más funciona la banda como un reloj.

Cross Purposes (1994): ‘Cross of Thorns’

Dio fuera, Tony Martin vuelve. El problema es que la banda ya había regresado a cierto tono y dinámica en la que él y su AOR no encajaba ya demasiado. Y claro, vuelven los desajustes, pero por suerte Iommi y Butler no pierden el ritmo.

Forbidden (1995): ‘The Illusion of Power’

Si ellos van a hacer un disco tan desganado como este, yo me quedo en la primera canción.

The Devil You Know (2009): ‘Bibble Black’

Da especial lástima que Dio muriese después de un disco así, porque te sale la inevitable cuestión de cuánto más podrían haber conseguido juntos. Quizá más desgaste. Pero Sabbath no habían sonado tan vigurosos e inspirados desde hace más de dos décadas antes al disco, y como disco final de un artista resulta inapelable.

13 (2013): ‘Age of Reason’

Este ya es un álbum menos idóneo para ser el álbum final de alguien (de la banda en este caso). Tuvimos cierta esperanza después de escuchar canciones como ‘’, pero el resultado acabó siendo algo pobre e insuficiente. Aunque los han tenido peores con Ozzy.