Las 101 mejores canciones de rock de los años 50 y 60 (IX)

Esto se acaba ya, señoras y señores. Bueno, cerraremos nuestra lista mañana con las diez últimas elegidas para la gloria, pero ya veis que poco pescado nos queda por vender. Eso sí, no me podréis negar que el género que aún nos queda es de primera. A fin de cuentas, uno mete la pala en la música de aquellas décadas y al sacarla va cargada de temas míticos. Vamos pues a por la novena entrega de las 101 mejores canciones de rock de los años 50 y 60. Podéis suscribiros a la lista en Apple Music

20. The Who — The Kids Are Alright

Dos cortes del álbum debut The Who han sobrevivido con especial fuerza al paso del tiempo: la gran ‘My Generation’ que le da nombre y que incluimos en el puesto 60, y la no menos memorable ‘The Kids Are Alright’. Si la primera es toda garra, esta segunda nos presenta a los británicos con aires mucho más pop, despreocupados y hasta optimistas; pero no dejan de ser dos caras de la misma moneda. El título de esta canción, además de ser un recurso habitual en la cultura popular, sirvió también para dar nombre al documental sobre la banda que se publicó en 1979.

19. David Bowie — Space Oddity

Personalmente, siempre he pensado que ‘Space Oddity’ es la canción más triste de todos los tiempos. ¿No os lo parece? Es pensar en el pobre Major Tom flotando solo en el espacio, con la certeza de que no podrá volver a casa ni comunicarse con ningún otro ser vivo, y me da un no sé qué por dentro. Desde luego, no es un tema que me ponga cuando necesite levantar el ánimo. Publicada en 1969 como adelanto de su segundo álbum, se convirtió en el primer gran éxito del británico, gracias al cual se empezó a forjar una de las carreras más sólidas que hemos podido disfrutar.

18. The Moody Blues — Nights In White Satin

Muchas son las poderosas baladas que nos dio aquella época, pero pocas puede igualar la intensidad que desprende ‘Nights In White Satin’ a cada nota, en cada rincón de su letra. Hay significativas diferencias entre la versión que se incluyó en el álbum titulado Days of Future Passed de 1967 y sus dos ediciones en formato single que van más allá de un simple ajuste de duración, pero para la ocasión nos vamos a quedar con la más larga. En cualquier caso, todas ellas conservan ese aire señorial, elegante y apasionado que fue marca de la casa para The Moody Blues.

17. The 13th Floor Elevators — You’re Gonna Miss Me

Los orígenes del rock psicodélico son difusos (como no podía ser de otro modo dadas las características de la materia), pero sí podemos decir con toda seguridad que The Psychedelic Sounds of the 13th Floor Elevators es uno de los primeros referentes claros de esta oleada sonora que lo cubrió casi todo durante la segunda mitad de la década de los 60. La idea aún tenía que tomar forma, pero venía cargada de grandes ideas con las que encontrar los extremos más cortantes del sonido garage, como esa jarra soplada por Stacy Sutherland que da un toque tan característico a ‘You’re Gonna Miss Me’. Tanto el single como el propio disco se conformaron con unas ventas moderadas en su momento, pero la influencia que tuvo para tantísimos artistas es un mérito mucho más destacable.

16. The Band — The Weight

Habiendo sido elegidos por varios cantantes como su banda de acompañamiento, Bob Dylan entre ellos, este quinteto de orígenes canadienses decidió que lo más lógico del mundo era bautizarse a sí mismos como The Band, a secas. Fue precisamente tras una amplia gira con Dylan cuando decidieron grabar su primer disco, Music from Big Pink, que llegó en 1968 cargado de carácter, sabor clásico y americana de calidad. La emocionante ‘The Weight’ es la mejor muestra de ello, y en general del gran talento que atesoraban estos músicos.

15. Creedence Clearwater Revival — Fortunate Son

Muchas de las canciones incluidas hasta ahora en la lista sirvieron como himnos para aquellos que pretendían oponerse a la participación de Estados Unidos en la Guerra de Vietnam, aunque pocas sonaron tanto y tan alto en dicho cometido como esta ‘Fortunate Son’, presentada por Creedence Clearwater Revival en 1969 con las protestas llenando cada vez más las calles de aquel país. Desde entonces, ha servido como estandarte para numerosos movimientos antibelicistas en todo el mundo, siendo por descontado uno de los puntos álgidos de un grupo que no anda precisamente escaso de grandes éxitos.

14. The Beatles — While My Guitar Gently Weeps

Los más aburridos del lugar dirán que a The Beatles se les fue la cosa un poco de las manos con el Álbum Blanco, pero no dejéis que os amarguen con su pesimismo de andar por casa. Los problemas crecían en el seno de la banda y las ganas de ponerse limitaciones eran más bien pocas, situación que cada integrante aprovechó para meter a la mezcla lo que buenamente pudo. La más importante aportación de George Harrison a la causa fue la emotiva ‘While My Guitar Gently Weeps’, donde consiguió contar con la participación de su amigo Eric Clapton para interpretar el solo de guitarra. Hay que estar muy muerto por dentro para que no consiga tocarte.

13. The Byrds — Eight Miles High

Tras intentarlo con el folk rock, The Byrds decidieron dar un giro radical a su música en 1966, enfocándose en la búsqueda de nuevos sonidos que entonces aún estaban por clasificar y que hoy identificamos como los primeros pasos de la psicodelia. A pesar de ver sus aspiraciones de éxito con ‘Eight Miles High’ limitadas por la prohibición impuesta en muchas radios estadounidenses de su difusión ante la supuesta alusión a las drogas en su letra, esta impresionante composición, cuyas influencias van desde el free jazz hasta la música india, es básica para entender la evolución del rock en aquellos años.

12. The Mamas & the Papas — California Dreamin’

Aunque vayamos de duros aquí, nosotros también tenemos nuestro corazón, el cual late con intensidad ante canciones tan memorables como ‘California Dreamin’, que se convirtió en el primer gran triunfo comercial de The Mamas & the Papas y en un símbolo para toda una generación. Su lanzamiento en 1965 apenas tuvo consecuencias de cara al público, pero ya en 1966, con su debut If You Can Believe Your Eyes and Ears en la calle, la cosa empezó a cambiar para el cuarteto neoyorquino. A partir de ahí comenzó una carreta fulgurante, tanto por lo intenso como por lo breve, que vino cargada de muchos éxitos y de agrias disputas.

11. Led Zeppelin — Whole Lotta Love

Tras la aceptable recepción de su primer disco, Led Zeppelin decidieron que no tenían tiempo que perder y empezaron a trabajar en su segundo disco mientras giraban presentando el primero, grabando y produciendo los temas allí donde podían. Como resultado, Led Zeppelin II salió a la venta en 1969, solo diez meses después de su antecesor. Pero no penséis que las prisas le sentaron mal, porque su propuesta creció, ganó peso y definición en todos los palos tratados por la banda, y logró posicionarse aún mejor en las listas de ventas. A ello contribuyó en gran medida el buen funcionamiento de singles como ‘Whole Lotta Love’, uno de los mayores puntales de su primera etapa y, por supuesto, también el foco de alguna polémica por derechos de autor.

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