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Las 101 mejores canciones de rock de los años 50 y 60 (V)

Kick Out The Jams

Retomamos nuestra lista de las mejores canciones de rock de los 50 y los 60, completando con esta quinta entrega la primera mitad de los 101 temas que con tanto cariño y con tan dudoso criterio hemos seleccionado para vosotros. A partir de aquí ya se pone la cosa verdaderamente emocionante, así que para que no se os pierda nada agarraos fuerte a la lista en Apple Music donde vamos recogiendo todo lo publicado hasta ahora y atentos todos que vienen curvas.

60. The Who — My Generation

Seamos francos: antes de 1965, la mayoría de rockeros eran unos verdaderos mojigatos que se las daban de duros. Pero cuando The Who irrumpieron desde Londres con todo el viento a su favor, la verdadera actitud rock, la del espíritu autodestructivo, la contestación por sistema y las ganas de comerse el mundo a toda costa, llegó para quedarse. Pete Townshend y los suyos, tan jóvenes aún, buscaban su lugar en un momento y un lugar donde el choque generacional fue más fuerte que nunca, y para todos ellos esta ‘My Generation’ se convirtió en uno de los grandes símbolos ante los que sentirse identificados. La canción, escrita inicialmente como un lento blues y reconvertida en la enérgica pieza que hoy todos conocemos, fue un éxito instantáneo que propulsó el lanzamiento de su primer disco, al que también dio nombre.

59. The Mothers of Invention — Trouble Every Day

Con solo escuchar esta canción, Tom Wilson decidió extender un cheque para llevarse a The Mothers of Invention a MGM Records pensando que eran un grupo blanco de blues, algo que como bien sabemos se queda bastante corto para definir el singular trabajo discográfico de Frank Zappa. Fuera como fuese, dicha decisión sirvió para gestar lo que sería su álbum debut, Freak Out!, dando así el pistoletazo de salida formal a una carrera plagada de experimentación, humor y excesos que ha alcanzado un centenar de discos. ‘Trouble Every Day’, inspirada en las revueltas de Watts, es tan singular como imprescindible dentro de su discografía.

58. Pink Floyd — Astronomy Domine

Cuando aquel grupo de amigos, estudiantes de arquitectura y de arte, decidieron juntarse a mitad de los 60 para hacer música bajo el nombre de Pink Floyd, sus planes de futuro y sus aspiraciones artísticas quedaban lejos del mastodóntico motor del rock progresivo que llegaron a ser en los años 70. Por aquel entonces, con el malogrado Syd Barrett aún al frente, los londinenses preferían ser líderes de la escena psicodélica británica y en medio de dicha oleada llegó The Piper at the Gates of Dawn, ese imprescindible álbum debut donde lo surrealista, lo espacial y lo psicotrópico se mezclan como nunca, con especial prueba de todo ello en la apertura del conjunto a cargo de ‘Astronomy Domine’.

57. Cream — Sunshine of your Love

Cuando te imaginas los 60, uno de los ritmos que inevitablemente te vienen a la cabeza es el insuperable riff de ‘Sunshine of your Love’, o lo que es lo mismo, Cream en auténtico estado de gracia. Cuenta la leyenda que se le ocurrió a Jack Bruce en un arranque de inspiración tras asistir a un concierto de The Jimi Hendrix Experience en Londres, y luego ya junto a los otros dos integrantes del supergrupo terminaron de dar forma a una canción que, cosas de la vida, Atlantic rechazó de primeras. Por suerte para todos nosotros, Booker T. Jones (que ya ha estado en nuestra lista gracias a ‘Green Onions’) convenció al sello de que la editaran tras escucharla y quedar prendado de ella.

56. The Animals — Don’t Bring Me Down

Hay algo de mágico, de enormemente blues, de imposiblemente soul en el sonido de The Animals, que es no se puede encontrar en casi ningún otro grupo; solo The Doors consiguieron dominar con igual soltura esa zona del continuo espacio-tiempo musical. ‘Don’t Bring Me Down’, tan encantadora y a la vez tan sucia, supuso en 1966 el último puerto de primera categoría de la etapa original del grupo, sin duda la más interesante por todos los momentos increíbles que fueron capaces de crear en solo tres años. Luego vendrían las modificaciones de nombre para la formación, los cambios de cromos, las despedidas y las reuniones innecesarias, pero sin llegar a poner nunca una sombra de duda sobre lo grandes que llegaron a ser en sus comienzos.

55. MC5 — Kick Out the Jams

Si el rock nos ha dado un grupo hecho por y para el directo, ése es sin duda MC5. Y si aún no habéis escuchado el álbum Kick Out the Jams, en el cual figura obviamente esta insuperable llamada a la acción, os estáis perdiendo uno de los mejores discos en vivo que han sido grabados. El corte que le da nombre supone tres minutos de saltar, golpear, gritar y patear culos que marcó en 1969 un nuevo estándar de actitud y energía que sería referencia necesaria para el punk que se desarrollaría en los años siguientes.

54. Los Brincos — Mejor

Imagino que en otros países tendrán también alguna banda a la que consideraran como sus propios The Beatles. O no. El caso es que nosotros siempre tuvimos a Los Brincos, y aunque las comparaciones pueden ser muy odiosas, es necesario reconocer que su papel en la narración musical de nuestro país es más que fundamental. Y qué canciones tenían, señores. ‘Mejor’, como excelente representación del crecimiento experimentado en el lanzamiento de su segundo disco en 1966, es sin duda una de las canciones más perfectas que ha dado la música popular de esta tierra. No les sirvió para sacar frutos de su abordaje a nivel internacional, ni para mejorar la mala prensa que empezaban a tener dentro de nuestras fronteras, pero a pesar de todo fue un gran éxito en su momento que hoy sigue sonando igual de bien.

53. The Rolling Stones — She’s a Rainbow

Obviamente, los albores del rock no se pueden entender sin ellos, aunque en su momento no todo lo que hacían se veía con tan buenos ojos. El lanzamiento de Their Satanic Majesties Request en 1967 supuso la culminación de sus aspiraciones psicodélicas, motivo por el que les cayeron muchos palos y por el que se establecieron demasiados paralelismos con el por entonces reciente Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, pero es de justicia reconocer que contiene algunos de los momentos más imaginativos de The Rolling Stones. Así lo prueba la satírica, festiva, brillante ‘She’s a Rainbow’, tan rara y tan especial dentro de la carrera de los británicos.

52. The Lovin’ Spoonful — Summer in the City

Conseguir permanecer durante tres semanas consecutivas en el primer puesto del Billboard Hot 100 durante un año tan cargado de mitos como lo fue 1966 es una hazaña digna de mención. Y los neoyorquinos The Lovin’ Spoonful lo consiguieron con el toque pop desenfadado y pegadizo de ‘Summer in the City’, incluida en su tercer larga duración Hums of the Lovin’ Spoonful. En un tiempo donde tantos artistas cantaban a la revolución o a imposibles locuras cargadas de ácido, ellos preferían hablar del buen tiempo mientras se atrevían a mezclar en su propuesta variedad de géneros con los que enriquecer el rock.

51. Jerry Lee Lewis — Great Balls of Fire

Antes de que los escándalos producidos por sus decisiones personales pusieran en jaque momentáneo su carrera, Jerry Lee Lewis se convirtió en una de las figuras destacadas en la lista de triunfadores de Sun Records, el lugar donde estaban todos los grandes nombres del rock en los años 50, cuando Memphis era el epicentro de la música moderna. Directamente de aquella gloriosa etapa nos llega el desenfreno de ‘Great Balls of Fire’, un single que volvió loco al personal vendiendo a finales de 1957 la friolera de un millón de copias en sus diez primeros días a la venta en Estados Unidos.

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