Las 101 mejores canciones de rock de los años 50 y 60 (VIII)

Velvet Underground
Velvet Underground

Con siete entregas ya lanzadas hasta hoy y tres por delante para terminar, muchos favoritos en las quinielas habituales han ido cayendo ya, aunque todavía queda margen para la sorpresa. Desde Hipersónica estamos abiertos a la posibilidad de que montéis una porra, aunque yo de vosotros no me jugaría mucho dinero en la empresa. En fin, vamos con ánimo que ya queda poco: hoy subimos hasta el puesto vigésimo primero de nuestras 101 mejores canciones de rock de los años 50 y 60. Podéis suscribiros a la lista en Apple Music

30. Big Brother and the Holding Company — Piece of my Heart

Big Brother and the Holding Company ya habían conseguido atraer las miradas del país durante su actuación en el Monterey Pop Festival de 1967, gracias en buena medida a esa presencia única y todopoderosa que suponía Janis Joplin a los mandos, pero la gran obra de la primera formación en que figuró la mítica cantante llegaría un año después. Cheap Thrills fue todo un torbellino que logró convertirse en el mayor éxito de ventas de 1968, al igual que su principal single, esta ‘Piece of my Heart’ que tomaron prestada de Erma Franklin. Tras semejante acogida, Joplin decidió volar libre iniciando su carrera en solitario.

29. The Velvet Underground — All Tomorrow’s Parties

Entre las muchas imágenes que actúan como iconos de una década tan plástica como los 60, pocas evocan tan claramente aquellos años como la portada que dedicó Andy Warhol a sus protegidos musicales para estrenarse con The Velvet Underground & Nico, un trabajo cargado de atrevida experimentación, ideas vanguardistas, atmósferas imposibles y letras provocativas que fracasó comercialmente en su debut pero que es considerado hoy con toda justicia como uno de los discos más influyentes de todos los tiempos. La hipnótica ‘All Tomorrow’s Parties’, favorita personal de Warhol, llegó como su primer sencillo en 1966, casi un año antes que el álbum completo.

28. Simon & Garfunkel — Mrs. Robinson

En una lista tan cargada de garage, psicodelia, surf y protopunk como nos ha quedado (la cabra tira al monte, ya sabéis), podría sorprender la aparición de Simon & Garfunkel en puestos tan altos, pero aun con toda su aura de inocente soft rock, es justo reconocer al dúo de Queens una increíble trayectoria de éxitos, especialmente en la época dorada que vivieron durante la segunda mitad de los 60 tras regresar de su primera ruptura. ‘Mrs. Robinson’, que se explica a la perfección a través de El Graduado, llegó como no podía ser de otro modo a lo más alto del Billboard Hot 100 en 1968, estableciéndose de forma definitiva en el larga duración Bookends.

27. The Doors — Light My Fire

Como ocurre a otros grupos encabezados por un líder especialmente carismático, no sería descabellado decir que ante los ojos del gran público es más reconocible la imagen de Jim Morrison que la música desarrollada por The Doors, y no puedo más que lamentarme por todos aquellos que nunca vayan a cruzar la barrera que separa al simple mito personal de la verdadera leyenda que representa este grupo. Sin discusión, una de las formaciones más grandes de la época, que entre finales de los 60 y principios de los 70 compuso auténticas maravillas como esta eterna ‘Light My Fire’ que, en versión recortada para mayor difusión, se convirtió en el primer single de Elektra Records en alcanzar el primer puesto del top de Billboard, disparándoles al estrellato en 1967 y allanando el terreno para su álbum debut.

26. Deep Purple — Hush

Aunque el verdadero éxito masivo para Deep Purple llegaría en los años 70 (y con él, los constantes cambios de alineación y la consiguiente ruptura), ‘Hush’ se convirtió en un más que aceptable desembarco de los británicos en suelo estadounidense. Incluida en su debut Shades of Deep Purple, de 1968, es en realidad una de las muchas versiones que se han escrito de la canción compuesta originalmente por Billy Joe Royal un año antes y aún hoy se mantiene como la más celebrada, a pesar de la popularidad que alcanzó la adaptación de Kula Shaker ya en los 90.

25. The Jimi Hendrix Experience — All Along The Watchtower

Uno puede llegar a sentirse verdaderamente insignificante cuando repasa la inabarcable cantidad de logros que el gran Jimi Hendrix alcanzó antes de morir con solo 27 años. Entre ellos, conseguir que el mismísimo Bob Dylan admitiera que había conseguido mejorar una de sus canciones, encontrando en ella cosas que el resto de mortales hubieran sido incapaces de ver. Naturalmente, hablamos de esa versión de ‘All Along The Watchtower’ que se grabó solo unos pocos meses después de la original para ser incluida en el Electric Ladyland de 1968, el último álbum de estudio que se publicó con el genio de la guitarra aún vivo. Rock en mayúsculas.

24. The Allman Brothers Band — Whipping Post

A ti que tanto te gusta el rock de corte sureño, deberías saber que la gran mayoría de los grupos que escuchas de dicho palo deben casi todo lo que son a The Allman Brothers Band. De hecho, es prácticamente imposible encontrar hoy en día en sus sucesores nada que no estuviera ya presente en canciones como ‘Whipping Post’, incluida en su álbum debut de 1969. Dicho trabajo fue recibido con los brazos abiertos por la crítica, pero no resultó ser especialmente efectivo en ventas y la banda tuvo que labrarse una reputación con los años gracias a sus portentosas actuaciones en vivo. De hecho, en una de ellas publicada bajo el título de At Fillmore East encontramos una versión de 22 minutos de esta ‘Whipping Post’ que es una verdadera cumbre del rock.

23. Love — A House Is Not A Motel

Cuando uno escucha Forever Changes por primera vez, le queda en el cuerpo la sensación de que ha dejado hecha una de esas tareas imprescindibles antes de abandonar este mundo. Injustamente olvidado durante su lanzamiento, el tiempo ha acabado dando la razón a la obra maestra de Love, quienes consiguieron sacar de aquí una de las mayores joyas en la que fue aquella mina de creatividad conocida como el Verano del Amor de 1967. ‘A House Is Not A Motel’ es poderosa, emocionante, rica en matices, instantánea y a la vez tan profunda; una maravilla para guardar profundamente en el corazón.

22. Neil Young & Crazy Horse — Cinnamon Girl

Tras el previsible colapso de Buffalo Springfield, quienes ya han tenido paso por partida doble en nuestra lista, Neil Young inició su carrera por libre con un primer disco en solitario, dando luego paso en 1969 al proyecto Crazy Horse, surgido de su alianza con las cenizas de otro grupo llamado The Rockets. Everybody Knows This Is Nowhere fue el primero de los muchos discos que esta formación ha parido, siendo una continuación natural del estilo que Young había mostrado hasta ese punto. ‘Cinnamon Girl’ es posiblemente la composición más directa y efectiva que se puede encontrar en el mismo.

21. Chuck Berry — Johnny B. Goode

¿Se puede ser más puramente rock que Chuck Berry? Lo veo difícil. Con un lugar de excepción entre los grandes pioneros del rock and roll de los 50, su influencia llega a tocar prácticamente todo lo que se ha interpretado con una guitarra eléctrica desde entonces. De sus muchas e inmortales composiciones, ‘Johnny B. Goode’ es sencillamente obligada para entender el género, la época en que se presentó y todo lo que vino después. Publicada en 1958 con carácter parcialmente autobiográfico, ha sido visitada después por centenares de artistas que van desde Elton John hasta Bad Religion, pasando por Los Suaves.

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