¿Tienes Amazon Prime pero acabas de descubrir que además de paquetes rápidos también te incluye una plataforma con películas y series? ¿No sabes ni por dónde empezar? Hipersónica Soluciones Para Todo te ayuda a no perderte en el complejo y amplio mundo de Prime Video y te selecciona lo mejor de lo mejor en series que te puedes encontrar por ahí.

A Very English Scandal

Está difícil clasificar este drama producido por la BBC. Sí que se puede resumir la experiencia de verlo en que no puedes parar de decir “oioioioioioi” mientras la estás viendo. Porque el título “un escándalo muy inglés” le viene al pelo a este (maravilloso) circo de Russell T. Davies antes de dejarse llevar por la histeria de Years & Years. Y qué fantásticos están Ben Whishaw y Hugh Grant, por cierto.

Bosch

Bosch es una serie que no engaña. Es un noir policiaco cuyo protagonista es complicado de carácter y tiene que tratar de equilibrar los oscuros mundos en los que se mete con mantener en orden su vida familiar. Es una serie que habrás visto otras veces, en ocasiones mejor hecha, pero Bosch funciona como un reloj. Sabe ser muy buena en el tipo de serie que quiere ser y eso suele dar televisión muy disfrutable. Bosch no te falla. Bosch no te engaña. Bosch es Bosh.

The Boys

La macarrada punk que viene a poner patas arribas el género superheroico ahora que es mainstream, nacido de la mente de un tío que realmente detestaba los superhéroes. La serie no sól desprende una fabulosa mala baba contra la figura del héroe omnipotente pagado de sí mismo que trata con condescendencia a los que salva, sino que sabe escupir el establishment que lo sostiene que no es difícil de equiparar a las compañías que producen adaptaciones de cómics por doquier. Y, sorprendentemente, también encuentra algo de corazón en sus personajes aparentemente destinados al patetismo.

The Expanse

La mejor serie de ciencia ficción pura y dura actualmente que adapta con respeto y ambición las novelas de James S. A. Corey. El salto a Amazon con su última temporada le ha proporcionado una subida importante en el presupuesto que le ha sentado de fábula.

Fargo

Noah Hawley a veces nunca está claro si es un listo o un listillo. Un hombre audaz o un trilero. Pero poca televisión ha tenido la clarividencia, la inteligencia y la energía que ha tenido esta redefinición y expansión de la obra de los Hermanos Coen. Su primera temporada saldó con nota el reto, pero la segunda puede estar perfectamente entre la mejor televisión de la década.

Fleabag

De la obra de teatro a la mujer creativa más solicitada de toda la industria. Phoebe Waller-Bridge nunca pide disculpas a la hora de meterse en lo más profundo de la psique de su protagonista sin endulzar sus partes más chungas ni renunciar a la comedia más desternillante. En la primera temporada aterrizaba de pie tras sus diversas disgresiones y experimentos, pero en su segunda temporada prácticamente toca el cielo con ambas manos.

Good Omens

Lo más agradecido de esta loca adaptación de la novela de Terry Pratchett y Neil Gaiman es que nunca renuncia al tipo de serie que quiere ser. Siempre va arribísima, tanto en su humor como en trazar su esquema narrativo. Algo que puede convertirla en una serie complicada de afrontar de inicio pero que recompensa al que entra al juego. Y encuentra oro en la relación entre sus personajes principales y en la química de los actores que los interpretan.

The Good Wife

El viaje de Alicia Florrick es una de las cosas más estimulantes que ha tenido la ficción televisiva estos últimos 10–15 años. De comenzar totalmente en su bando a llegar al final adorándola pero, también, odiándola un poquito. La serie de los King comenzó como un procedimental jurídico de libro (aunque bien hecho) y se transformó en poco tiempo en un delicioso y complejo drama que tocaba como pocos los cambios que se producían en el mundo y en la política americana. También muy recomendable su spin-off que ha acabado convertido en hija bastarda, The Good Fight.

Homecoming

Sam Esmail acabó en la televisión casi por accidente (o necesidad) y ha terminado siendo una de las mentes más preclaras del mundillo. Homecoming es otra enorme muestra de su capacidad para narrar de manera ambiciosa, jugar con diferentes perspectivas y de emplear cada elemento cinematográfico en su mano de la manera que mejor sirva a la historia. Y pasará a la historia como una de las mejores adaptaciones de podcast al formato audiovisual.

Justified

Aunque el procedimental se procesa menos actualmente, y casi muchos creadores parecen mirar el estilo por encima del hombro, cuando se hace bien es televisión de calidad. Así lo demostró Justified durante seis años, aprovechando el valor de cada capítulo aunque luego la temporada tuviera su propio arco. Su formato “caso de la semana” la hacía entretenida, sus personajes principales (con unos impresionantes Timothy Olyphant y Walton Goggins) la convirtieron en imprescindible.

Mr. Robot

Citando antes a Sam Esnail y cómo acabó por accidente en la televisión, fue precisamente la decisión de convertir Mr. Robot en una serie lo que nos permitió descubrir a este talento. Su primera temporada fue una revelación, aunque su segunda temporada casi nos hizo a muchos bajarnos del barco. Pero desde entonces ha empezado a hacer pie y se ha convertido en una de las mejores ficciones sobre cómo arreglarse a uno mismo, el mundo que le rodea, y cómo poder hacerlo en el estrecho margen que deja el capitalismo más voraz.

The Night Manager

Ahora que parece haberse encontrado cierto potencial en la obra de John Le Carré en el formato televisivo, vale la pena reivindicar una de las adaptaciones que mejor ha visto el potencial de su obra y la que mejor la ha llevado a pantalla. Susanne Bier, que ha dejado atrás los años del radical movimiento Dogma 95, maneja excelentemente la tensión narrativa y la sensación opresiva de los personajes que tan bien se reflejaban en las páginas.

The Shield

No tendría ni que estar recomendando esto. ¿Qué estáis haciendo con vuestra vida mejor que ver The Shield?

Transparent

Transparent es esa serie que habla en principio de cosas que te pueden ser muy lejanas (a menos que te hayas cuestionado seriamente tu género o seas judío) y sin embargo te puede llegar mucho. Se ha caracterizado a lo largo del tiempo por su irregularidad, pero en sus puntos altos explora como nadie la situación de unos personajes irrepetibles en su búsqueda constante de su lugar en el mundo.

Undone

No se podía esperar menos de alguien que ha hecho BoJack Horseman. Aunque su tratamiento ambiguo de la enfermedad mental traiga discusión, la estructura de la serie, lo entregado que está el reparto y el uso que le da a la técnica de la rotoscopia hace de Undone uno de los mejores y más atractivos artefactos sci-fy recientes.