Con sus puntos altos y sus bajos, la carrera de Marilyn Manson es un caso de estudio curioso. Ahora mismo no parece cuestionable su estatus de estrella mundial del metal y parece condenado a encabezar los festivales en los que se pase, incluso aunque no sea complicado argumentar que su carrera actualmente no está en un punto comparable al de los 90s. Vamos a dar un paseo por varias de sus mejores canciones a lo largo de las distintas épocas para tratar de hacer cierta radiografía de un artista particular.

Cake and Sodomy (1994)

“He escrito otras canciones que pensaba que eran buenas, pero ‘Cake and Sodomy’ es más que una buena canción”. Zapeando entre canales, donde de manera seguida se topó con un programa de cocina y en el siguiente una escena de sexo anal hardcore, Manson vió que esta casualidad en realidad reprentaba mejor que nada la cultura white trash americana. No es de sorprender que vea esta canción como “el himno para la hipocresía de la América cristiana”.

Diary of a Dope Friend (1995)

Este “remix” de la canción ‘Dope Hat’, ya incluída en su primer largo, regraba y mejora la canción original gracias ritmo más lento y psicodélico, así como el tono más melódico e hipnótico que gasta.

Irresponsible Hate Anthem (1996)

Pocos pepinazos de inicio ha tenido Marilyn Manson tan buenos como este. Más Ministry que nunca para comenzar la que a día de hoy se puede considerar su mejor obra. Con un par de truquis en el estudio lograron simular que se trataba de una composición en directo, como aseguran los créditos del álbum incluso aunque la fecha de “grabación” en vivo sea posterior a la del lanzamiento del disco.

The Beautiful People (1996)

No sé qué más queréis que diga al respecto que no se haya dicho ya. El primer exitazo auténtico de Manson y su banda, con unos guitarrazos de aupa (que curiosamente suenan igual al derecho y al revés) y el ritmo de percusión tan marcado que se le ocurrió a Manson y se lo tocó a su batería por entonces en el suelo para que lo replicase con la caja de ritmos. También tiene uno de sus vídeos más icónicos.

Mister Superstar (1996)

Pocos temas condensan tanto los diferentes temas que toca un disco como Antichrist Superstar como esta. Manson le da vueltas a la figura de la superestrella y todo con lo que tiene que lidiar por parte de sus fans, algo con lo que él mismo ha tenido que lidiar. No porque en aquel momento fuera tan reconocido (lo fue más después de hecho) sino porque la gente que era fan en ese momento de Manson era muy intensa y de reacciones más intensas. El flow de la canción es casi indiscutible.

1996 (1996)

Manson responde a las contradicciones de la sociedad y la civilización occidental, con actitudes casi deshumanizadas, con la creación del Anticristo que la anti-gente se merece. El acelerado ritmo propulsa una de las mejores muestras de las canciones más “asacoputo” de Manson.

Disassociative (1998)

Verano de 1998, Manson entonces salía con la actriz Rose McGowan. Ella le proporciona Ketamina y ambos la experimentan por primera vez. La disociación experimentada por el cantante al tomar la droga, incluyendo todos los sentimientos disparados por el consumo, sirvieron de inpiración para la que es la canción preferida del propio Manson de todo Mechanical Animals.

I Want to Disappear (1998)

La discusión entre fans y detractores del músico suele ser muy encendida, sobre todo discutiendo si realmente tiene tanto valor como compositor. Yo diría que a veces se infravalora el magnetismo que en ocasiones muestra el propio Manson en las canciones, que en determinados momentos se convierte en argumento suficiente para sentirse atraído por su obra. Para muestra un botón.

Coma White (1998)

Una de las favoritas de los fans es esta exploración de la utopía de la perfección y de la distopía de la aceptación. De cómo aunque busquemos lo primero, la falta de lo segundo se interpondrá ante nosotros y será, junto a nosotros mismos, nuestro peor enemigo. También se ha comentado mucho sobre a quién esta dedicada realmente, si a una amiga adicta a las drogas que terminó muerta por su adicción o a Rose McGowan (que si miras las letras y su historia, no es complicado de relacionar).

The Fight Song (2000)

Aunque la mayoría de singles sacan la cara más evidente de Marilyn Manson, y a veces la menos interesante. Pero esta es de esos pepinazos indudables, la versión hardcore del ‘Song 2’ de Blur. Algo básica, sí, pero anda que no te peina para atrás cuando suena.

Doll-Dagga Buzz-Buzz Ziggety-Zag (2003)

Dentro de la serie de despropósitos que fue el disco The Golden Age of Grotesque, aquí hay una de las pocas muestras del Marilyn Manson sandunguero con canciones con ritmo y cierta diversión. Cómo no va a serlo si la propia canción es un homenaje al cantante de scat Cab Calloway, cómo no va a tener ritmazo.

If I Was Your Vampire (2007)

Es complicado hacer una defensa del Eat Me, Drink Me, a pesar de lo apreciable de Manson por tratar de hacer algo diferente con lo suyo, aunque fuese hacia un girito madurito. No terminó de salirle, pero por otras razones, pero ‘If I Was Your Vampire’ invita a pensar en lo bien que habría salido la cosa si le hubiese funcionado.

Devour (2009)

The High End of Low puede ser uno de sus discos más pasados por alto, y de los más recientes puede ser perfectamente el mejor, incluso con su carácter dividido entre ofrecer el Manson clásico de toda la vida (sobre todo en los singles) y seguir probando nuevos tonos y energías para las canciones. Rompo una lanza por ‘Devour’, una de las muestras más interesantes del Manson madurito.

Murderers Are Getting Prettier Every Day (2012)

Podía haber escogido perfectamente el single ‘No Reflection’, que puede ser uno de sus mejores singles de los últimos 4–5 discos y uno de los pocos clavos ardiendos a los que agarrarse de un disco como Born Villain. Pero Manson se mueve bastante bien cuanto más trata de parecerse a Ministry, y aquí le sale un cañonazo respetable.