Sufjan Stevens — Illinoise: Guía de viaje canción a canción por el mejor disco de Sufjan

Durante mucho tiempo palabras como eclecticismo han cotizado alto en la música. Apertura de miras, también. Mestizaje ya casi marcaba la línea roja de la tiranía del buen gusto. Parecía que estar abierto a todo permitía más y mejores cosas a los músicos y a los oyentes. Y aunque haya algo de verdad, también es cierto que el peligro de perder el foco está ahí y muchas veces es mejor atrincherarse que ceder, porque el enemigo está en todas partes.

Illinoise cedió en mayor medida que cualquier otro disco de Sufjan Stevens hasta el momento, incluso el parejo y hermano Michigan. Se abandonó a un “aquí cabe de todo” que quizás fuera la única manera de afrontar un concepto medio de broma, como de idea peregrina de local de ensayo:

“eh, vamos a hacer otro disco que hable de un Estado de EEUU” “¿Otro? Pero si ya sacamos el de Michigan” “Hagamos 52, uno por cada uno de ellos”

Es idea de cervezas y risa, si no fuese porque aún me cuesta ver a Sufjan Stevens como alguien capaz de ensayar así. En todo caso, en Illinoise Sufjan abrió la puerta a casi todo, dejó que el eclecticismo fuese lo que dominase la idea sonora del disco y, para cuando quiso darse cuenta, tuvo complicado cerrar la puerta y echar todo aquello que se había colado en la fiesta. Lo grandilocuente, lo majestuoso, lo aquejado del síndrome de Stendhal, lo snob y la falsa sensación de ser un genio. Todo eso se quedó allí, y es difícil volver a tener discos tan puros, tan básicos, como el fundamental Seven Swans.

Psicodelia en casa de tu abuela muerta

En cualquier caso, está bien que todo aquello ocurriese, porque así fue como se dio vida a uno de los discos más imprescindibles de la primera década de siglo XXI. A pesar de lo majestuoso que suena, Illinoise es un disco de psicodelia. Lo que ocurre es que, de igual manera que no te imaginas a Sufjan en ensayos de cerveza y sudor, tampoco te lo ves flipando a la manera tradicional ni, desde luego, dándole al raca-raca en el garage.

La psicodelia de Illinoise es una de sala de estar en casa de la abuela muerta, de instrumentos antiguos, de niño rico sureño que ha heredado la fortuna del padre y no tiene otra cosa que hacer que jugar en casa a componer canciones. La psicodelia de Illinoise no tiene nada de fuzz, y sí mucho de muros de sonido con guitarras, pianos, flautas, violines, coros eclesiales, banjos y todo tipo de instrumentos a cual más raro (sí, de nuevo los que esos niños bien de padre terraniente, y sólo ellos, podrían comprar y aprender a tocar).

Lo mejor de Illinoise es que, en ese camino de juego, de bromas privadas, de locura y liarse la manta a la cabeza, de querer mostrar una sensibilidad especial y de querer ser el Juan Palomo del indie USA (aquí casi todo lo toca él), a Sufjan Stevens casi nada se le va de foco. Y sí, claro que tiene en algunos momentos el tono de resabidillo, de empollón de la clase, de haberse pateado mil bibliotecas para colar cuantas más referencias mejor. No pasa nada: en 2005, mientras los demás creábamos blogs para contar nuestras historias y obsesiones, él se sacaba de la manga un disco así. No hay mucha diferencia en lo malo, y en lo positivo, en lo creativo, nos da sopas con honda.

Illinoise y el ardor

A Illinoise es muy fácil buscarle la vuelta, odiarlo por culto, snob y artificial de la propuesta. Pero es también casi inevitable lo contrario: perderse en cada recodo, en el contraste entre una canción y otra, en la balada asesina (John Wayne Gacy Jr), en el alegre himno al mito de los cómics (The Man Of Metropolis Stole Our Hearts), en los números de vodevil tocados con guitarras indies (Chicago) o en la discoteca de Plantas vs Zombies: pocas cosas tan especiales como la alucinante ¡They are the night zombies!!! They are neighbours!!!’ donde se unen los concursos de deletrear palabras (algo poco comprensible salvo para el caótico anglosajón) con un aroma a película de serie B de los años 50. Imposible olvida ese coro femenino que repite una y otra vez I L L I N O I S.

Illinois lo llena todo: tanto que hasta empachó a Sufjan, que tuvo que sacar un segundo disco (The Avalanche) para dejar claro que había más y más canciones sobre ese Estado. Consumida toda la biomasa de la idea, la broma de los cincuenta y pico discos dedicados a otros tantos estados ya no había Sufjan que la soportase, con cerveza o sin ella. Después de Illinoise pasó su propia crisis artística, y es normal: es a la vez el vacío de quien lo ha dado todo y el vértigo de quien se examina a sí mismo y se pregunto “¿y ahora qué?”. Mirar al abismo y que éste te devuelva la mirada.

Guía de viaje de Illinoise

Sufjan Stevens no es sólo uno de los talentos más brillantes y prolíficos de los últimos años, sino también un músico preocupado porque sus canciones y sus letras tengan mil pasajes escondidos, detalles con los que ocupar el tiempo y nombres desconocidos para la mayoría de los que viven fuera de Illinois (y no digamos ya fuera de EEUU).

La cosa no es tan sencilla como coger un mapa y empezar a desgranar nombres. Aprovechando esta tardía crítica a la carta queremos hacer un pequeño repaso a todo lo que puede haber detrás de este disco. Venga, vamos, sintamos Illinoise.

1. Concerning The UFO Sighting Near Highland, IL

La manera de marcar el tono con los pianos es brutal: Illinoise tendrá, durante su largo viaje, todo lo que ‘Concerning deja claro en apenas 30 segundos. Baladón de flautas, teclas, voces eclesiales…

Highland es una ciudad del condado de Madison y, en la letra, Sufjan hace una refererencia a Lebanon, otra población del estado de Illinois donde tuvieron lugar avistamientos ovnis. Sin embargo, Sufjan Stevens utiliza esos sucesos paranormales como metáfora religiosa y continuamente parece estar aludiendo a los milagros de Jesús (como en la última frase “Delivery Signs and dusting from their eyes”) y a su figura en general. No en vano, la canción comienza “When The Revenant came down…”, con el que regresa de la muerte o tras una larga ausencia.

Teniendo en cuenta su perspectiva cristiana, Sufjan Stevens podría estar equiparando la creencia en vida extraterrestre con la fe. ¿Qué es un extraterrestre? ¿Alguien fuera de este mundo, que pocos han visto y que muchos esperan volver a ver?

2. The Black Hawk War

Título completo (tomad aire): The Black Hawk War, Or, How To Demolish An Entire Civilization And Still Feel Good About Yourself In The Morning, Or, We Apologize For The Inconvenience But You’re Going To Have To Leave Now, Or “I have fought the Big Knives and will continue to fight them until they are off our lands!” (Instrumental)

Detrás de este título larguísimo y de esa Guerra del Halcón Negro se esconde una lucha entre el ejército del estado de Illinois y los nativos indios de la zona, liderados por el propio Halcón Negro. Efectivamente, y como dice el título, la guerra sirvió para demoler toda una civilización (la de los indios, con cientos de bajas en sus filas) mientras los nuevos pobladores y el ejercito de la zona no sintieron mucho remordimiento.

Es una de las canciones más abiertamente épicas de todo el disco, y también de toda la trayectoria de Sufjan Stevens. También, pese a eso, un momento que demuestra lo mucho que aún se contiene y cómo en siguientes discos ya no hay nada en lo que corte tan rápido como aquí.

3. Come On! Feel the Illinoise! (Part 1: The World´s Columbian Exposition; Part 2: Carl Sandburg visits Me In A Dream)

Una canción inflamada por el jazz, aunque vestida con ropajes distintos, que se divide en dos partes. La primera habla de la exposición universal que tuvo lugar en Chicago en 1983 y que sirvió para celebrar el cuarto centenario del descubrimiento de América. La exposición dio casi inicio a una nueva era en EEUU.

De hecho, toda la ciudad de Chicago sufrió una reconstrucción muy fuerte, que le llevó a imitar la arquitectura europea en su zona blanca (la “White City” a la que Sufjan Stevens hace referencia) y que demostró la capacidad de EEUU para competir con los gigantes europeos.

La exposición inauguró una época de optimismo y también de consumismo: a pesar de su marcado caracter intelectual, lo que más interesó a los visitantes fue la primera noria de hierro, que luego formaría parte de la estampa de todos los parques de atracciones del mundo. también causaron furor los nuevos postres, siropes y recetas de rápida elaboración. Fue además uno de los primeros eventos anunciado masivamente con los nuevos métodos de publicidad.

En la segunda mitad, Sufjan Stevens narra su onírico encuentro con el fantasma de Carl Sandburg, un poeta local de CHicago que consiguió dos premios Pulitzer. Toda la canción, en sus dos partes, parece la lucha entre el hombre consumista y el artista. Mientras las maravillas de la exposición universal de Chicago son resaltadas, el narrador siempre se pregunta si su uso masivo, su aparición en forma de anuncios, su falsa democratización no impide la creación de nuevas ideas, que se salgan de las líneas marcadas por la moda.

De ahí, por ejemplo, la referencia a Frank Lloyd Wright (Classical devotion, architect promotion / Lacking in emotion. Think about it now / Chicago, the New Age, but what would Frank Lloyd Wright say?), arquitecto famoso por realizar obras diferentes a la norma y por ser uno de los principales integrantes del movimiento de la arquitectura orgánica.

La venida del fantasma de Sandburg obliga a Sufjan Stevens a preguntarse repetidamente si escribe desde el corazón o no. ¿Hacemos nuestras obras para el consumo masivo, plegado a las sutiles exigencias de la deforme masa, o para nuestro propio bien artístico?

Todo esto envuelto en un instrumentación de mentirijilla, con mención especial al cambio que comienza en el 2.20 y llega hasta recién cumplido el minuto 4. Pop progresivo de juguete.

4. John Wayne Gacy, Jr.

Un salto de tema considerable y una canción maravillosa, muy directa en significado, pero ahondando en el siempre morboso tema de la atracción que sentimos por los asesinos. Una maravillosa balada impregnada a la vez por el asco y la atracción que provoca saber que hay miles de secretos escondidos debajo del suelo de cualquier casa.

Un nombre de actor famoso y una personalidad desbordante convirtieron a John Wayne Gacy Jr. en todo un personaje estrella entre sus vecinos. Era un hombre de negocios que acudía a los hospitales vestido de payaso para alegrar los días los niños allí ingresados. Gacy era el prototipo de inmigrante irlandés: católico, trabajador, involucrado con su comunidad y una persona que amaba a su familia.

En su infancia no parecía un inadaptado: en el colegio tenía amigos, era boy-scout y sus profesores le recuerdan como un chico simpático y trabajador. Sin embargo, un accidente cuando tenía 11 años le causó un coágulo cerebral que no fue descubierto hasta 6 años más tarde. Durante ese tiempo, Wayne Gacy Jr. sufrió numerosos olvidos y lagunas mentales.

Poco después, Gacy sufrió un indescifrable problema cardíaco, del que más tarde, cuando fue arrestado, volvería a quejarse. Los médicos nunca supieron decirle de donde venían sus dolores. Quizás su único punto negro en la infancia fue la relación con su padre, un alcohólico que abusaba físicamente de su madre y maltrataba verbalmente a sus hijos.

Al poco de conseguir trabajo (y éxito) como comerciante de zapatos, Wayne Gacy Jr comenzó a engordar y a sufrir más y más del corazón, problemas que le acompañaron durante toda su vida, pero que no le impidieron convertirse en hombre del año para muchas de las asociaciones en las que participó, ni tampoco casarse.

Bajo la fachada, no todo era tan brillante: maliciosos rumores no tardaron en aparecer y, mientras Gacy trabajaba en asociaciones de jóvenes, muchos le señalaron como homosexual y le acusaron de abusar de los adolescentes.

Nuestro segundo vecino favorito (el primero es Spiderman) tuvo que hacer frente a varios juicios e incluso pasó exámenes psiquiátricos, que evidenciaron una personalidad antisocial. Gacy fue finalmente condenado a una década entre rejas: entró en prisión con 26 años y su mujer le despreció, divorciándose de él. Tras 18 meses de conducto irreprobable, John Wayne Gacy Jr. quedó de nuevo en libertad.

The neighbours they adored him
For his humor and his conversation
Look underneath the house there
Find the few living things, rotting fast, in their sleep
Oh the dead
27 people
Even more, they were boys, with their cars, summer jobs
Oh my God
Are you one of them?

De vuelta en Chicago, John consiguió una casa y trabó amistad con sus vecinos, los Grexa, que incluso le invitaban a cenar en fechas señaladas, como Nochebuena. Más tarde dijeron no conocer las tendencias sexuales de Gacy, quien de nuevo fue detenido por intentar abusar de un chico. Sin embargo, cuando éste tuvo que presentarse al juicio, no dio señales de vida, por lo que John continuó en libertad. Al poco, contrajo un nuevo matrimonio con una mujer divorciada y con dos hijas llamada Carole.

La nueva familia siguió dando fiestas y barbacoas en su jardín, como todo americano. Los Grexa eran agasajados por Gacy con fiestas caseras en las que, sin embargo, había algo extraño: un mal olor constante en la casa de John que unos achacaban a ratas muertas y que él aseguraba que era producto de la humedad. La peste no era motivo para quedarse fuera de las fiestas de John Wayne Gacy, que en ocasiones llegaron a alcanzar los 300 invitados.

Al poco, John montó su propio negocio, una tienda de decoración y pinturas para la que siempre contrataba empelados jóvenes. “Cuestan menos”, aseguraba Gacy a sus amistades, ocultando por supuesto su intención de seducirlos.

Poco a poco, las orientaciones homosexuales de John comenzaron a hacerse patentes, hasta el punto de que su mujer encontró revistas de jóvenes desnudos desperdigadas por la casa. Con su vida sexual anulada, Carole decidió divorciarse. A pesar de los reveses, John no cesaba en sus ínfulas de grandeza y quiso triunfar en la política, para lo que comenzó a participar en toda actividad benéfica que tuviera algo de notoriedad pública, incluso disfrazándose de Pogo, el payaso.

He dressed up like a clown for them
With his face paint white and red
And on his best behavior
In a dark room on the bed he kissed them all
He’d kill ten thousand people
With a slight of his hand, running far, running fast to the dead

Sin embargo, la desaparición de un chico de 15 años, al que Gacy le había ofrecido trabajo, acabó por precipitar todos los acontecimientos. Un primer registro de la casa encontró poco o nada, pero las investigaciones continuaron y la policía se encontró un caso de dimensiones insospechadas.

En tres años, el amable vecino de nombre de pistolero violó, torturó y mató a una treintena de personas, así como a otros pocos afortunados que salieron vivos. Gacy declaró que no recordaba haber asesinado a nadie y su psiquiatra corroboró su estado mental, aunque ninguno explicó por qué el vecino con nombre de pistolero cavaba tumbas bajo su casa mucho antes de cometer los asesinatos.

He took off all their clothes for them
He put a cloth on their lips, quiet hands, quiet kiss on the mouth
And in my best behavior
I am really just like him
Look beneath the floor boards
For the secrets I have hid

5. Jacksonville

El título de la canción hace referencia a otra localidad del Estado de Illinois, a la que hay llamadas directas en la letra (el Parque Nichol, por ejemplo), y también a Andrew Jackson, legendario político norteamericano, que tras ser gobernador de Florida se convirtió en el séptimo presidente de los EEUU. Es una de las canciones más cercanas a lo que nos enseñó en Michigan, y mantiene aún su tono folkie, que irá perdiendo de aquí en adelante (discos, digo; en alguna canción de Illinoise aún resiste).

6. A Short Reprise for Mary Todd, Who Went Insane, But for Very Good Reasons

En este tema instrumental que nace como reprise de la anterior, la Mary Todd del título es Mary Ann Todd Lincoln, la esposa del presidente del mismo nombre, que se volvió loca durante tres meses tras la muerte de su marido. Sólo tres meses, sí, porque al parecer fue uno de sus hijos quien la ingresó en el manicomio para poder tener el control del dinero que su madre manejaba. Y todo porque la buena señora había heredado todas las tierras de Lincoln (el estado, que no el marido). Cría cuervos…

7. Decatur, or, Round of Applause for Your Step Mother!

Decatur es una localidad del estado de Illinois, la primera en la que vivió Abraham Lincoln tras trasladarse a ese territorio. La canción narra una historia real, en la que el río que pasa junto a la ciudad se desbordó y trajo consigo los cadáveres del cementerio.

Sangamon River, it overflowed 
It caused a mudslide on the banks of the operator
Civil War skeletons in their graves
They came up clapping in the spirit of the aviator

Por ahí se mezclan también los debates presidenciales entre Steven A. Douglas y Abraham Lincoln (qué gran invención ésa de “Steven A. Douglas was a great debater But Abraham Lincoln was the great emancipator”) y alguna que otra referencia cristiana. Está presente aquí el Sufjan Stevens más con los pies en el suelo, el que empezó sólo en acústico.

8. One Last “Whoo-hoo!” For The Pullman

El Pullman al que hace referencia el título es una empresa de vagones de tren, la Pullman Palace Car Company, que desde mediados del siglo XIX se convirtió en una de las grandes estrellas de la conquista ferroviaria del oeste (y del este). Sólo aplausos 🙂

9. Chicago

We sold our clothes to the state
I don’t mind, I don’t mind
I made a lot of mistakes
In my mind, in my mind

El título más explícito para, curiosamente, la letra con menos referencias de todo el disco. Un viaje introspectivo a Chicago y a Nueva York que se convierte, por posición y por sonido, en la obra central del disco. Su crescendo, sus cuidados arreglos, su coro y su explosión final.

Snow Patrol le hicieron un homenaje explícito en su Hands Open (Put Sufjan Stevens on, and we’ll play your favorite song, Chicago bursts to life in your sweet smile remembers you)

10. Casimir Pulaski Day

El primer lunes de cada mes de Marzo, algunos estados celebran el día de Casimir Pulaski, general de origen polaco que mandó a parte del ejercito independentista. Pulaski fue un nombre menor entre los héroes de la independencia de las antiguas colonias del Reino Unido.

Sin embargo,en este caso, ese día de fiesta asume un factor contradictorio: Sufjan no celebra nada, sino que relata la muerte de un amigo por culpa del cáncer. Ésta es una canción terriblemente dolorosa, sobre todo si afrontamos la perspectiva del propio autor.

Como cristiano, a Sufjan Stevens no le queda más remedio que aceptar que la muerte de su amigo ha sido obra de Dios, pero el músico plantea una demoledora estrofa final:

All the glory when He took our place 

But He took my shoulders and 

He shook my FACE And 

He takes and He takes and He takes.

Dios, en el día de Casimir Pulaski, sólo coge, coge y coge, pero ¿da algo a cambio?

11. To the Workers of the Rock River Valley Region

Título completo, otra vez tomad aire: To the Workers of the Rock River Valley Region, I Have an Idea Concerning Your Predicament, And It Involves Shoe String, A Lavender Garland, And Twelve Strong Women.

Otro instrumental. La región de Rock River Valley es la de mayor tasa de paro de todo el estado de Illinois, así que ideas para sacarlos de ahí no deben faltar, por muy peregrinas que sean.

12. The Man of Metropolis Steals Our Hearts

En Illinois existe una Metropolis, que fue nombrada por DC Comics en 1972 hogar de Superman. Gracias a ello, todos los años los metropolitanos tienen un día de fiesta en honor al héroe de ficción, además de un museo dedicado al hombre de acero y una gran estatua suya (a la que Sufjan parece hacer referencia en la frase “I took a bus to the lake Saw the monument face”). Por si fuera poco, el periódico local se llama Daily Planet.

La canción en sí usa a Superman como metáfora de algo más. Se puede ver como otra referencia religiosa (sobre todo por ese sueño del narrador en el cual las aguas raptan a su hijo) o, en el sentido del folk más tradicional, como un canto de aliento a las personas normales, a la clase obrera. Para mi gusto tiene una de las frases más bonitas de todo el disco:

Only a steel man can be a lover

Sufjan se ha pasado toda su discografía bordeando las frases cursis. Aquí coloca una de las más gloriosas (que emparenta además con el ‘Waiting For a Superman’ de Flaming Lips) en el que es, sin lugar a dudas, el tema más indie-rock de toda su discografía.

13. Prairie Fire That Wanders About

Otra referencia totalmente localista. Sufjan habla de Peoria, ciudad cuyo nombre indio quiere decir exactamente lo que el título de este tema. Al menos, eso asegura el propio Stevens. Todos los nombres que cita la canción son reales: Lydia es Lydia Moss Bradley, fundadora de la Universidad local. Los Cubs son un equipo de la ciudad. Emma es Emma Abbot, cantante de opera nacida allí.

Y respecto a Santa Claus, Peoria se enorgullece de tener el desfile navideño anual más antigua de la historia de los EEUU.

14. A Conjunction of Drones

Título completo: A Conjunction of Drones Simulating the Way in Which Sufjan Stevens Has an Existential Crisis in the Great Godfrey Maze.

Canción instrumental que simula una crisis existencial en este laberinto de maíz.

15. The Predatory Wasp of the Palisades Is out to Get Us!

Como a Proust le bastaba una magdalena para recordar, a Sufjan le es suficiente una abeja para rememorar antiguas experiencias. Por ello, cuando el insecto entra en su helada habitación, Sufjan (o su personaje) vuelve al verano, a un baño en las Palisades (por lo que parece, unos acantilados junto al río) al norte de Savanna, con un amigo-amante, al que también le picó una abeja.

En realidad, todo parece una nueva metáfora acerca del final de una relación, especialmente por esas frases finales, muy emotivas:

I can tell you, I love him each day

Though we have sparred, wrestled and raged

I can tell you, I love him each day

Terrible sting and terrible storm

I can tell you

16. They Are Night Zombies!! They Are Neighbors!! They Have Come Back from the Dead!! Ahhhhh!

Una de las canciones con mayor número de referencias por verso de todo el disco. Casi parece una pregunta del Un, Dos, Tres. A ver, por un euro, nombres de ciudades del estado de Illinois: Buda, Caledonia, Secor, Magnolia, Kankakee, Sailor Springs y Centreville. Otras referencias a localidades, como Evansville, Parker City y Green Ridge se salen de los márgenes del estado.

Sin embargo, nada está puesto aquí por mero capricho. La atmósfera de película de terror de la canción da cobijo a un tema no menos inquietante. Veamos.

En la primera frase ya se nombran a tres políticos, John A. Logan, Ulises S. Grant y Ronald Reagan, enterrados juntos con el xylophagan, escarabajo que cría en la madera. En tan sólo una frase, Stevens remarca la fugacidad de la vida, que aplica también a las grandes civilizaciones (I know, I know the nations past I know, I know they rust at last) y a las pequeñas ciudades (esa Shawneetow del final es una ciudad fantasma del estado de Illinois).

Otra referencia que da sentido a la canción: El capitán Clitus es uno de los personajes del Julio Cesar de Shakespeare. En concreto, aquel a quien Bruto le pide que le mate.

Y, a pesar de que La Noche de los Muertos Vivientes se grabo en Pensylvannia, Stevens adopta la película como tema principal para hacernos ver lo triste que es no ser recordado. De hecho, hay una frase donde se relata el mayor miedo de los muertos

They tremble with the nervous thought

Of having been, at last, forgot

17. Let’s Hear That String Part Again, Because I Don’t Think They Heard It All the Way out in Bushnell

Otro instrumental y otra localidad más. Bushnell, en concreto, es el lugar donde se celebra Cornerstone, el festival de rock cristiano y alternativo (sí, algo así existe) más importante de Estados Unidos.

18. In This Temple as in the Hearts of Man for Whom He Saved the Earth

La enésima referencia bíblica en la enésima canción instrumental, la única a priori sin mucha relación con nada de Illinois.

19. The Seer’s Tower

El título es un juego de palabras entre The Sears Tower (uno de los rascacielos más famosos de Chicago y durante un tiempo el más alto del mundo) y The Seer´s Tower (la torre del vidente). El juego de palabras es la única referencia a Illinois de la canción, también la más claramente religiosa de todo el disco.

Las referencias a Emmanuel, nombre que recibe el Mesías en el antiguo testamento, son un ejemplo claro. Pero hay más: parece como si Sufjan Stevens comparase esa torre desde la que se pueden ver grandes distancias con otra que tuvo castigo divino, la de Babel. Desde luego, asomarse a la torre que canta Stevens tiene sus consecuencias:

Still I go to the deepest grave

 Where I go to sleep alone

Otra de las interpretaciones que circula por la red hace referencia a Joseph Smith, conocido como “The Seer”: fue el religioso restauracionista que ideó los Mormones y tuvo que soportar persecución y muerte en el estado de Illinois, hasta el punto de que hace unos años el territorio pidió una disculpa oficial por los hechos, ocurridos en el siglo XIX.

20. The Tallest Man, the Broadest Shoulders

El hombre más alto del mundo fue un ciudadano de Illinois, que vivió tan solo 22 años. Robert Pershing Wadlow, que así se llamaba, ha sido recogido en el Libro Guinness por ese record. El título juega con esa condición y con el apelativo que recibe Chicago de ser “la ciudad de los hombros más anchos”.

Toda la canción es un recuerdo a los tiempos de la Conquista del Oeste (la superación de esa Great Frontier que aparece nombrada en el subtítulo y luego en la letra) pero también una pregunta de cómo pudo haber sido esa colonización de nuevos territorios si en vez de ser pasto de impacientes, soldados y carpinteros, se hubiese dejado en manos de otros. Esta frase a mitad del tema confirma esa urgencia en la conquista:

Run from yourself!

From your friends, from ya- 

Run for your life!

For your friends, for ya-

America, merica, meri- / Oh Illinois, Illinois, Illi

Pero, además, hay otras frases importantes para comprender esta canción, y sobre todo para entender cuánto ha estudiado Sufjan Stevens la ciudad de Chicago y sus tradiciones y cuentos populares: ‘Oh Great Fire of Great Disaster’ hace referencia al gran incendio de Chicago, responsable de la muerte de cientos de habitantes de la ciudad, además de destruir gran parte de sus edificios.

Fue de esta manera tan drástica como la ciudad dejó de ser de madera y se convirtió en la urbe moderna que se conoce hoy en día.

“Oh Great Goat the curse you gave us”: maldición de la cabra hace referencia a una historia del beisbol, por la cual los Cubs de Chicago no han ganado ningún juego en su campo en una Serie Mundial desde 1945. Según la maldición, Vasili Sianis, un griego dueño de una taberna, intentó entrar con su cabra en el cuarto partido de las Series Mundiales, que enfrentaba a los Cubs de Chicago con los Tigers de Detroit.

Primero le dejaron entrar, después lo echaron, después les volvieron a dejar entrar y finalmente la cabra y el griego acabaron de patitas en la calle (siempre según la historia, por como olía el animal). “Billy Goat”, apelativo con el que se conocía a Vasily, echó la consabida maldición a los Cubs, que aún hoy se cumple.

“Oh Jane Addams, spirit send thee”: Jane Addams (1860–1935) fue una luchadora incansable por los derechos civiles y la primera mujer de los EEUU que ganó el premio Nobel de la Paz, en 1931. A su funeral acudieron miles de personas.

“Oh Great Goodman, King of Swingers”: Benny Goodman es el músico conocido como el rey del swing y también uno de los responsables de que blancos y negros tocaran juntos sobre el mismo escenario.

“Oh Great Bears and Bulls, Joe Jackson”: más deporte. los míticos Bulls de Michael Jordan, claro, pero también los Bears de fútbol americano y Joe Jack, jugador de béisbol de los White Sox.

“Great River green with envy”: El río de Chicago se tine de verde todos los años, por la celebración de San Patricio, el día de los irlandeses.

21. Riffs and Variations on a Single Note

Título completo: Riffs and Variations on a Single Note for Jelly Roll, Earl Hines, Louis Armstrong, Baby Dodds, and the King of Swing, to Name a Few.

Otro instrumental para celebrar que existe el jazz y todos estos músicos que nombra el título.

22. Out of Egypt, Into the Great Laugh of Mankind, and I Shake the Dirt from My Sandals As I Run

La referencia bíblica, con Jesús, María y José huyendo a Egipto ante la amenaza del infanticidio de Herodes es la obvia, pero no encaja en el concepto del disco.

Sin embargo, hay una zona del estado de Illinois a la que llaman Pequeño Egipto y una ciudad llamada Cairo. Quizás eso haga encajar este instrumental dentro de la temática de Illinois.

(Para su realización he contado con la inestimable ayuda de la Wikipedia y el trabajo previo de The Torture Garden y de los foreros de Songmeanings.)

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