En esta redacción donde es difícil ponerse de acuerdo en nada somos muchos los que admiramos la obra de Faith No More en general, y también de Patton en particular. Faith No More son una banda sobresaliente, fuera de lo común, adelantada a su tiempo y muy influyente, lo que la hace imprescindible tanto por su obra discográfica como por su innovación. Y aun podemos tirar más del hilo y encontrar más motivos para hablar bien de una banda fantástica, como por ejemplo sus canciones. Y como diez son pocas, vamos con catorce de sus mejores composiciones de toda su carrera.

Naked in Front of the Computer (1997, Album of the Year)

Banda visionaria y adelantada a su tiempo, en particular también Mike Patton, siempre dispuesto a mantener viva la música yendo un paso más allá en todos los aspectos. Quizá una de las mejores muestras sea esta pieza escrita por él mismo e incluida en el último álbum de la banda, Album of the Year (Slash Records, 1997), donde lleva al extremo una relación entre dos personas comunicándose a través del ordenador vía email, sin reunirse en persona. Aunque ahora no sea algo tan descabellado imaginar a uno teniendo una relación así y desnudarse ante su máquina, entonces no era algo pensable…A menos que fueras Patton. Por otro lado, tienen unos riffs tremendos para que se cague la perra y de paso haga headbanguing como una posesa.

Evidence (1995, King for a Day… Fool for a Lifetime)

Faith No More siempre se han caracterizado para lanzarse sin miedo ni tapujos hacia donde ninguna banda de Metal se atrevería a llegar. Muchos carecen de dicha valentía y capacidad para ignorar las posibles reacciones ante un movimiento tan arriesgado, pero no estos tíos. Prueba de ellos es uno de sus discos más diversos y donde más palos tocan, King for a Day… Fool for a Lifetime (Slash Records, 1995), un disco donde bien te podían venir con ramalazos extremos o experimentales de igual manera que te cuelan un tema como ‘Evidence’. Tirándose de lleno hacia el Jazz más funkie y el Soul sin quedar retratados en el intento. Pero no solo eso, sino que además se clavan un temazo fino a la par que elegante y deslumbrante que también te sirve para marcarte un bailecito.

Caffeine (1992, Angel Dust)

Aunque la llegada de Mike Patton fue en el disco anterior, no llegaría a meter mano en las labores de composición hasta que se pusieron a trabajar en Angel Dust (Slash Records, 1992), un disco donde el grupo reafirmó toda la brillantez mostrada en su predecesor y, además, abriría un poco más el abanico de influencias. Patton compartiría autoría con el bajista Billy Gould un temazo de la categoría de ‘Caffeine’, 100% pura esencia Faith No More, con riffs espectaculares, una labor vocal mucho más fluida y pulida por parte de Patton y el breakdown anterior al minuto 3 con el que dejarse el cuello bien a gusto.

The Gentle Art of Making Enemies (1995, King for a Day… Fool for a Lifetime)

La situación de Jim Martin durante la grabación de Angel Dust, quien se mostraba poco satisfecho con la dirección musical que estaba tomando la banda, no era la mejor posible ni de lejos. Su desidia y su nula colaboración en la composición provocarían su expulsión del grupo, siendo sustituido por un conocido de Patton en Mr. Bungle, Trey Spruance, para la grabación de King for a Day. Aunque oficialmente no está reconocido, en dos de los temas del disco Patton escribiría letras bastante críticas y cabreadas contra el que fue su principal valedor para entrar en la banda. Al menos eso puede uno extraer de la letra de ‘The Gentle Art of Making Enemies’, un tema rico en cambios de ritmo y con mucho empaque que tiene toda la pinta ser cremaza en sus directos.

Woodpecker from Mars (1989, The Real Thing)

Cuando llegó Patton a la formación no llegaba a pasar de un intérprete, aunque le dieron la oportunidad de cantar sus propias letras (o en ocasiones compuestas junto algún otro miembro), con la excepción de la versión al ‘War Pigs’ de Black Sabbath y en el corte instrumental del disco, ‘Woodpecker from Mars’. El oriental sonido producido por el sintetizador de Roddy Bottum aporta un toque de picante mientras el resto de miembros reparten tralla de la buena a saco. Si el sonido del bajo de Gould en este corte no te enamora y fascina, sin duda no entiendes nada del instrumento de las cuatro cuerdas.

Get Out (1995, King for a Day… Fool for a Lifetime)

En otra posible disimulada muestra de cabreo de Patton contra el recién expulsado Jim Martin, el cantante se sacó de la manga un cóctel molotov en lo sonoro y lo llamó ‘Get Out’. Un cañón de tema para abrir uno de los discos más locos de su carrera. Reconozco que el trabajo a la batería de Mike Bordin aquí me pirra y me invita a hacer air drumming como un poseso. Por supuesto el resto de elementos son una gozada, y todos juntos conforman un tema redondo.

Epic (1989, The Real Thing)

Fácilmente uno de los temas más reconocibles y famosos de The Real Thing (Slash Records, 1989) y de la carrera del grupo. Fue el segundo single de dicho disco y le dio el suficiente impulso para entrar en el Billboard 200, además de ser el único tema de la banda en alcanzar el Top Ten. No es de extrañar, dado que la canción se presta a ello gracias a su carácter radiable y pegadizo, no obstante sigue siendo un rara avis dentro del mainstream porque esa particular simbiosis entre el Funk, Heavy Metal, sintetizadores Prog y hasta Hip Hop en varios momentos en la forma de cantar de Patton. La mezcla es muy loca y arriesgada, pero como es una simbiosis no sólo funciona muy bien los elementos, sino que todos juntos nutren el resultado final.

Ashes to Ashes (1997, Album of the Year)

Hay mucho de álbum de despedida en Album of the Year, mucho de una banda que sabía que su final estaba cerca dado que la comunicación entre ellos no estaba pasando por sus mejores días. Casi premonitoria en su título, la grabación de ‘Ashes to Ashes’ reflejó el grado de separación entre sus miembros, estando Patton en Italia mientras el resto grababa y le mandaba las demos para que pudiera trabajar en las letras. Sin embargo, la naturalidad que transmite es impresionante, al igual que es sobresaliente su ejecución, tanto desde la voz de Patton como sus instrumentistas, luciendo al máximo en ese épico estribillo. Aunque pueda parecer un tema de manual y con poca sorpresa para una banda como esta, su calidad está fuera de duda.

Surprise! You’re Dead! (1989, The Real Thing)

Para una banda como esta, los extremos son algo que se tocan muy a menudo. El pan de cada día. Sus discos son casi como cajas de sorpresas la primera vez que los escuchas, donde no sabes por donde te va a venir el siguiente golpe. Y aunque te los sepas de memoria te siguen fascinando con esa naturalidad como si fuera el primer día. Una de las piezas que más me dejaron con la boca abierta puede ser una de las más extremas de su repertorio, una ‘Surprise! You’re Dead!’ parida por Jim Martin que divertida y desgarradora a partes iguales. Porque me resulta imposible no moverme locamente con esos riffs como cañonazos mientras una sonrisa esboza mi cara.

Midlife Crisis (1992, Angel Dust)

Quizá una de las cosas que siempre me han atraído del sonido de Faith No More es su capacidad para transmitir que son un grupo de personas con ganas de probar cosas nuevas y de divertirse mucho haciéndolas. Vamos, que en cierta manera muchas veces parece que hacen música divertida. Probablemente ‘Midlife Crisis’ sea una de esas canciones que más me transmiten esa sensación de pasarlo bien tocando. Al menos yo me imagino a la banda pasándolo en grande grabándolo (dejando a Martin a un lado). Me es imposible no venirme arriba y animarme cada vez que escucho esta canción.

Introduce Yourself (1987, Introduce Yourself)

Sin intención de menospreciar la persona de Chuck Mosley, su etapa como cantante de la banda nunca me ha despertado la mitad de interés que la de su sucesor. No voy a aquejar esa falta de fascinación a su sosa capacidad como vocalista, sino que verdaderamente aún eran una banda por definir y con bastantes canciones poco llamativas. Pero también tenían algunos fogonazos de brillantez como la pieza homónima del notable Introduce Yourself (Slash Records, 1987), divertida y adrenalítica a más no poder. Hasta Mosley resulta estimulante mientras la banda reparte estopa a toda velocidad para hacernos botar incesantemente.

Digging the Grave (1995, King for a Day… Fool for a Lifetime)

King for a Day… probablemente sea el disco más de canciones que han sacado nunca los estadounidenses. Y si hay que hablar de canciones, ahí toca hablar obligatoriamente de ‘Digging the Grave’. Se llevó un duro batacazo para triunfar como single en su tierra natal, pero supo moverse bien en otros mercados, sobre todo el inglés, donde fue uno de los temas más exitosos del grupo. Mercadotecnia aparte, pocas canciones tienen la energía y la fuerza que desprende esta, jugando de manera más evidente con recursos del Rock Progresivo y ofreciendo una interpretación que parece salida desde sus mismas entrañas. Sin duda, uno de sus mejores momentos.

The Real Thing (1989, The Real Thing)

Lo más duro a la hora de hacer la lista fue decidir cuantas canciones de mi álbum favorito se iban a quedar fuera, pero por otro lado era bien fácil decidir cuáles iban a estar sí o sí. ‘The Real Thing’ era la primera que me vino a la mente a la hora de seleccionar las canciones del disco al que da nombre, una pieza vibrante, lenta y con mucha clase y feeling. Son ocho minutos, pero parece que dura menos de la mitad, porque la ejecución y su calidad son de matrícula. Remarcar la labor de un Patton excelso y que encaja como un guante dentro de la coctelera de instrumentos que es el grupo. De hecho, es el elemento que vertebra y termina de dar sentido a todo lo que Faith No More querían y podían ser.

Be Aggressive (1992, Angel Dust)

No hay reto que Mike Patton no pueda superar con nota y con la cabeza muy alta. Su propio compañero Roddy Bottum, homosexual declarado, llegó a intentar ponerle un reto difícil y ponerle en un duro aprieto poniéndolo a cantar un tema con una letra donde describe sin tapujos el arte de la felación. Cualquier cantante heterosexual podría ponerse colorado a la hora de cantar un tema como ‘Be Aggressive’ ante su público (con esa intención lo compuso Bottum), pero Patton se planta, levanta la barbilla, sonríe y grita con energía y bravura ese “I swallow” repetidamente. Pero la grandeza de este tema no se para ahí, porque la sección instrumental se luce como nunca, cada uno ofreciendo su máximo nivel desde el espectacular bajo de Gould hasta la potente batería de Bordin. Y como colofón final, la guinda en el pastel, un coro de animadoras para el más esquizofrénico estribillo de su carrera. Hay que tenerlos bien gordos para fabricar un tema así. Así los tienen Faith No More.

La lista en Spotify