Ahora que estamos repasando de todo un poco, vamos a aprovechar para hacer un repaso rápido a las series que han estrenado temporada este 2019. Nos quedamos en diez (o no) porque si metemos más ya nos sobran episodios, como en casi todas las series que estrena Netflix a lo largo del mes. Bueno, si nos ponemos ya nos sobran episodios de esta lista, pero vamos con algunas cosas que, como mínimo, nos han entusiasmado un poquito.

10. Lo que hacemos en las sombras

Recogiendo toda la mitología de la película de Taika Waititi y Jermaine Clement de 2014 en la que se basa ya tenían suficiente para una serie divertida. Pero no se han quedado ahí, han expandido, han encontrado sus propios hallazgos (los vampiros de energía, top) y hasta hacen una magnífica carta de amor al género vampírico en el capítulo 7. Cuando más parecía que se había agotado el mockumentary tras los pelotazos de The Office y Parks and Recreation, aparece de repente esto.

9. Glow

Que tu inicio de temporada sea haciendo un gag del Challenger y que «sólo» esté entre los 10 mejores momentos de tu temporada dice mucho de esta serie, que no ha parado de crecer y crecer desde su comienzo. Y pocas series quieren tanto a sus personajes, tanto a los que llevan más recorrido hasta los más secundarios, o incluso los que incorpora en el camino como el de Geena Davis. Una lástima que se tenga que terminar.

8. Barry

No parecía que fuera a tener chicha una comedia negra de Bill Hader haciendo de un sicario convertido a actor. Pero la tuvo. No parecía que fuera a tener futuro después de lo bien cerrada que quedó tras el final de la primera temporada. Pero lo tuvo. No sólo eso, ha superado las expectativas, entrando más en la psique de sus personajes, cuestionando el atractivo y la fascinación de este tipo de antihéroes que redimimos casi por defecto y nos dejan uno de los episodios más locos e increíbles del año. Ya es hora de tomársela en serio.

7. The Deuce

Otra serie más de David Simon que vuela bajo el radar después de The Wire. Este año se ha despedido sin volver a hacer mucho ruido pero haciendo todas (o casi todas) las cosas bien, de la ambientación a los personajes, desde su desarrollo a su conclusión. Aunque sea a toro pasado, no dejéis que vuelva a pasar desapercibida, la televisión siempre es mejor con David Simon haciendo su mierda.

6. Undone

Mientras se pelea con Netflix para darle la despedida que se merece a BoJack Horseman, uno de los genios en el género de animación actual, Raphael Bob-Waksberg, ha ayudado a sacar adelante esta joyita escondida de Amazon. Aunque su tratamiento ambiguo de la enfermedad mental traiga discusión, la estructura de la serie, lo entregado que está el reparto y el uso que le da a la técnica de la rotoscopia hace de Undone uno de los mejores y más atractivos artefactos sci-fy del año.

Mención especial: I Think You Should Leave

Inclasificable como ella sola, es difícil ponerla como una serie de televisión per se al igual que ella misma tiene difícil poner filtro a todas sus locas ideas. Pero aunque sea un programa de sketches (y un programa de sketches que, por su propia naturaleza, tiende a la irregularidad), ha ofrecido varios de los mejores momentos que has podido poner en tu televisor (o en tu móvil o dónde sea), desde la intervención en la casa del creador de Garfield a la canción «The night that the skeletons came to life», por no hablar del grupo de estudio opinando sobre un coche. Sólo por sus highlights ya es mejor que el 90% de cosas que has visto este año.

5. Succession

Uno no se esperaría pasárselo tan bien regodeándose en la miseria de una panda de ricachones hijosdeputa, pero Succession tiene esa magia ya desde la magnífica sintonía de Nicholas Britell, uniendo los mundos de la sinfonía clásica y las bases hip hop. De igual manera, Jesse Armstrong conjuga la perfecta tragedia familiar griega con la comedia más cabrona y ácida. Y por eso hay tan pocas series tan completas y divertidas como esta.

4. Chernobyl

Mientras medio Internet se estaba sulfurando con la última temporada de Juego de Tronos (plot twist: al final no ha sido la despedida más decepcionante del año), poco a poco fue calando una serie tan improbable como fabulosa. No, nadie esperaba que el guionista de Scary Movie 3 fuera a sacarse una recreación tan increíble de uno de los mayores desastres causados por el hombre, menos aún que fuera a ser tan interesante ver a personajes soltar tecnicismos y que la serie en general pareciera más una serie de terror. Hay que quitarse el sombrero.

3. Mindhunter

David Fincher siempre acaba tres o cuatro pasos por delante del resto, y aunque su propia compañía intente ponerle algunos obstáculos o pincharle alguna rueda, Mindhunter ha demostrado nuevamente lo ampliamente superior que es al resto de ficciones policíacas y de suspense. Y lo hace explorando los rincones más oscuros de la mente humana, explotando las ansiedades de sus personajes, siendo ejemplar en el arte de la narración audiovisual y tocando como nadie los mayores horrores que han azotado la sociedad. Que no se acabe nunca.

2. Fleabag

No te vamos a decir nada que no te hayan dicho ya. Sí, es ingeniosa, maravillosa, inteligente, divertida, carismática, deliciosa, contradictoria, devastadora, emocionante, anómala e irreverente. Si el concepto del Hot Priest sólo es una de las cinco cosas más ingeniosas que se te han ocurrido en una temporada, es que has tocado el cielo como artista. Larga vida a Phoebe Waller-Bridge.

1. Watchmen

Nadie tenía un reto mayor que el que se puso a sí mismo Damon Lindelof a la hora de adaptar esto, pero qué bueno que haya decidido liarle la manta a la cabeza. No sólo para traer a nuestros tiempos (que igual no son tan distintos de entonces) las disertaciones y reflexiones de Alan Moore y la poesía visual de Dave Gibbons, sino aprovechar para meter el dedo en la llaga con todas las deudas que tiene America con su historia racial. Y que todo esto también sea caldo de cultivo para que Lindelof, autor de Perdidos y The Leftovers, vuelva de nuevo a sus tesis y obsesiones sobre la fe y el amor entre individuos. Barrilete cósmico.

Mención especial: Deadwood

Otra cosa que tiene difícil clasificación, pero es otra imprescindible de 2019. Cuando ya teníamos asumido que nunca llegaría una continuación o conclusión digna para una de las mejores series de la pasada década, todos arrimaron el hombro para dar una última satisfacción a David Milch antes de que desaparezca del todo. El resultado ha sido una satisfacción total, siendo una melancólica reflexión sobre ver cómo tu llama se apaga y también una conclusión magnífica a una colección de personajes tan única como ejemplar.

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