(Quien avisa no es traidor: ya os decía antes que éste iba a ser un día muy planetero.)

¿Son Los Planetas el mejor grupo de España? Para mí, sí. Al menos, el que más me ha acompañado en mi vida, el que me ha iluminado caminos y me ha ayudado a cerrar heridas. Casi el único de por aquí al que sigo en todas sus facetas.

¿Son Los Planetas un grupo infalible? Gracias a Dios, no. Son humanos y tienen canciones malas y discos no tan buenos. ¿Discos malos? Lo podríamos discutir, pero hoy pienso que no.

Volvamos a las canciones malas de Los Planetas. Las hay. Sí. Aunque a los fans nos cueste admitirlo. O nos costase al principio, cuando casi cada canción nueva era un dardo directo al corazón. Aquí van mis diez seleccionadas. Las peores, modo grandilocuente on. O las que no me gustan, modo real. ¿Son las mismas que las vuestras?

10. Ciudad Azul (Pop): El ejemplo de canción demasiado pensada. Nada más publicarse su segundo disco, Los Planetas ya iban diciendo en público que algo había ido mal en la grabación de la Ciudad Azul, que la toma original de la maqueta era más veloz, superior. No es que sea una mala canción, porque su producción de aire psicodélico (cintas y guitarras puestas del revés) le dan un atractivo aire ensoñador, pero se quedó por el camino.

Además, su aparición aquí tiene mucho que ver con el tono circular de este post. En el número uno lo entenderéis.

09. Un día en las carreras (¡Dios Existe!): La que siempre me saltó del ep ¡Dios Existe! Y eso que el comienzo, con ese bajo punzante, y esas tormentas de guitarras, aventuran lo mejor. Pero, señores, una canción de 4 minutos no se puede hacer larga. No tan larga, al menos. Por si fuera poco, la letra siempre me ha parecido una de las primeras en las que Jota llegó al callejón sin salida. Es fácil caer en la autoparodia si eres un letrista especial (y si no que se lo digan a Nacho Vegas).

Si os ponéis burros, la salvamos, pero sólo por la batería de Erik. Pero como ya sabemos que el de Lagartija Nick siempre ha sido uno de los mejores de este país con las baquetas, creo que ni eso la salva.

08. Ciencia Ficción (Una semana en…): Quizás la culpa no sea tanto suya como de sus compañeras. Y es que no era fácil ir en metida en Una semana en el motor de un autobús, un discazo al que se le pueden poner pocos reproches. Pero Ciencia Ficción es de los eslabones más débiles de aquel disco imprescindible. Para mí, el más débil. Por eso y por no haberla titulado finalmente El día internacional del Orgullo Gay entra en el 8 en esta conflictiva lista.

07. La verdulera (La leyenda del espacio): Desde el primer momento, la canción que menos, me gusta del disco. También la que se queda a medias de todo: quiere ser más flamenca que las dos que abren el disco, pero no llega. Y tampoco llega a ser lo suficientemente Planetas como para salvarse. No sé explicar el qué, pero hay algo en ella que no cuadra, que no está tan cocinado como debería. Sí, es una canción que suena a medio hacer.

06. No ardieras (Contra la ley de la gravedad): Ojo, ésta fue de las que más me gustaron en las primeras escuchas del penútilmo disco de Los Planetas, pero le pasa lo mismo que a otras de Contra la ley…: que tiene una producción horrorosa. Los ruidos de bruja son el peor chiste que han contado nunca los de Granada y, al final, todo el tema parece uno de los malos de Jason Lytle para Grandaddy.

Una pena, porque es su intento más claro de volver a donde Pop lo dejó y yo sigo pensando que Los Planetas deben revisitar lo que hicieron allí.

05. El espíritu de la Navidad (Encuentros con Entidades): Sí, éste es el disco que menos me gusta de Los Planetas. De hecho, quitando un par de ellas, cualquiera podría aparecer en esta lista. Y este aburrido acercamiento a la psicodelia del Elephant 6 no se merece ni una gran reseña. Que no, que no, que no. Aunque sea un buen camino por donde tirar y Los Planetas deberían volver a intentarlo.

04. No sé ni cómo te atreves (Single No Ardieras): Eso es lo que les digo yo, que cómo se atreven. Poner a Jota murmurando por encima de ellos con una base de guitarras acústicas en plan cristalino y, encima, doblarle la voz, podría ser un buen intento de empezar a construir lo que ha terminado siendo la base de su útlimo disco, pero no, aquí no hay manera de convertirlo en una canción que den ganas de escuchar.

03. Dulces Sueños (Encuentros con entidades): Que Los Planetas más en baja forma de toda su historia discográfica (Encuentros con entidades me sigue pareciendo su peor disco con diferencia) intenten refundir lo que hicieron en La Copa de Europa y Toxicosmos en una sola canción y no sepan por dónde cortar no tiene precio.

Lástima que una de las mejores frases de toda su discografía (Que a mí me gustaría ser el graduado que te secuestrara, y huir en autobuses y usar cruces como espadas) quede sepultada por diez minutos de repeticiones soporiferas.

02. Cualquiera de las que escribió Jota para La cultural Sol y Nieve: porque yo aún no me he tragado eso del concepto sureño y de la apología de la vida fácil. A mí que no me vengan con conceptos, que en el primer disco de la banda que no son Los Planetas, son capaces hasta de destrozar a los Byrds y a Battiato. (Y sí, ésta es la boutade que toda lista debe tener.)

01. Aeropuerto (Pop): Os lo avisé en el número 10; ése iba a ser un post de estructura circular. Primero, porque le venía al pelo a todas esas canciones de ida y vuelta que los granadinos han dejado desperdigadas por sus discos. Y segundo, porque si Ciudad Azul salió muerta de la grabación, lo de Aeropuerto fue un sacrilegio. Ya antes de grabar su segundo disco, esta canción era una de las mejores y más emotivas que Los Planetas tenían en cartera. De hecho, hay una grabación en directo de Discogrande que demuestra la potencia que tenía antes de que los granadinos dejasen a Kurt Ralske que metiera mano.

Pero Aeropuerto, en el disco, quedó para la posteridad como un tema fofo, sobreproducido y demasiado frío. Algo ilógico dado que podría haber sido la canción que mejor continuará lo que Los Planetas habían hecho en Super 8. Con un muro de guitarras y feedback, hubiera sido un hit. Y se quedó en “qué lástima”. Por todo ello, se merece mi número uno a peor canción del grupo. Buscadla en esa grabación de Radio 3 si no la conocéis y reconciliaros con ella. Merece la pena.

Las mejores y las peores canciones (y razones)