En algún momento iba a tocar hacer esto, ¿no? Nirvana es uno de esos pilares tan fundamentales sobre los que se ha edificado la cultura popular que resulta inevitable no terminar en ellos. Aun así, como nos demuestran los zoomers una y otra vez, con el suficiente tiempo algunos se referentes pueden escaparse. Y si queréis explicarle a algún sobrino quienes eran Nirvana, no seáis turras y optar por lo más elegante: dadle esta selección de canciones.

School (1989)

De un disco como Bleach, que buscaba tan desesperadamente (y lograba) una perfecta intersección entre Melvins y Pixies, resulta interesante encontrar perfectos extractos de la esencia Nirvana tan pronto. De principio a final toca perfectamente todas las teclas y características de un tema tipo del grupo. Y es un pepinazo, claro.

Love Buzz (1989)

Es una versión de Shocking Blue, pero me voy a permitir esta única transgresión (sí, no va a haber David Bowie en esta lista) porque la hacen de una manera tan visceral y auténtica que me parece indisociable de ellos.

Negative Creep (1989)

Lo que más mola de un disco como su debut, donde aún están algo crudos y redefiniendo quiénes eran como grupo, es encontrarles moviéndose entre tantos tonos y estilos diferentes. Siempre he visto este como uno de sus cañonazos más hardcore y siempre me ha resultado fascinante imaginar cómo habría sido de haber seguido por esta vía.

Swap Meet (1989)

¿Recordáis lo que dije antes de estar entre Melvins y Pixies? Este es uno de esos momentos donde la balanza se inclinaba más hacia ese particular sludge metal de los primeros. Y lo clavaban.

Been a Son (1989)

De ese pequeño sencillo o EP de Blew se podía extraer esta pequeña gema con un gancho instantáneo. Luego su recopilatorio homónimo de 2002 recuperó ésta en su versión correcta, sin pulir pero más fresca e irresistible.

Sliver (1991)

Y hablando de irresistibles, menudo pepinazo pop se marcaron en este single entre discos, perfectamente recuperado en su Incesticide. Predijo a la perfección toda esa de punk californiano pop que llegaría poco después.

Smell Like Teen Spirit (1991)

Bueno, es obvio, ¿no? Está claramente sobreutilizada y, por desgracia, hasta quemada, pero latente en su núcleo sigue habiendo una perfecta encapsulación de las virtudes del grupo: los estallidos, la construcción hacia ellos, la increíble sincronización entre los tres miembros (y eso que Dave Grohl acababa de llegar) y la afilada prosa de Kurt Cobain. Y entre medias, unos increíbles detalles sutiles que es fácil dar por sentados tras escucharlos hasta la saciedad durante décadas.

In Bloom (1991)

Que Nevermind se convirtiera en el disco que acabó siendo debería sorprender poco, porque vaya secuencia inicial de jitazos tiene. Yo voy a optar por reivindicar unos cuantos posteriores, pero no podía dejar pasar este cañonazo inagotable.

Lithium (1991)

¿Recordáis lo que dije antes de estar entre Melvins y Pixies? Este es uno de esos momentos donde la balanza se inclinaba más hacia ese particular indie rock perfectamente pegadizo entre su ruidera de los segundos. Y lo clavaban.

Territorial Pissings (1991)

Lounge Act (1991)

¿Se puede hablar aquí de una de sus canciones más infravaloradas? El riff de guitarra es uno de los más afilados y certeros que han hecho nunca, la progresión es canela fina y el tramo del final es uno de sus momentos de explosión más efectivos de toda su carrera. Y también es la canción que nos demuestra que Post Malone sirve para algo.

Stay Away (1991)

La canción para el distanciamiento social. Y también para botar un rato, a riesgo de romper algo en tu habitación con la emoción.

Aneurysm (1991)

Otra de esas canciones “perdidas” que están fantásticamente recuperadas en el Incesticide. Son casi varias canciones en una misma, pero todas reman en una misma dirección que son también salvajemente adictivas en una manera extraña.

Scentless Apprentice (1993)

Si queréis preguntaros por qué tantas bandas de metal extremo underground han hecho tantas versiones de Nirvana, se puede empezar a entender gracias a pepinos como este. Lo más cercano que han sacado al “metal guarro”.

Heart-Shaped Box (1993)

En una menor escala, pero similarmente a ‘Smells Like Teen Spirit’, la gastan su sobreuso y que sea la canción de referencia para aquellos intensitos que se las quieren dar de interesantes. Y al igual que dicha canción, las secuencias que siguen, las emociones que tocan, son genuinas y tienen una profundidad que hemos dada por sentadas tras escucharlas mil veces.

Dumb (1993)

¿Sabéis qué? Ese tal Kurt Cobain sabía escribir canciones cojonudas.

Pennyroyal Tea (1993)

Steve Albini se ha ganado una (merecida) fama de productor pasado que le da al play y deja hacer sin preocuparse la vida, pero hay que decir que en muchos momentos de In Utero logra ayudar a la banda a sacarle todo el jugo a lo que tienen. Como muestra un botón.

Tourette’s (1993)

¿Todo eso que he dicho de las bandas de metal extremo guarro que son fans de Nirvana y hace versiones de ellos? Se le puede atribuir el mérito también a esta.

About a Girl (1994)

La gracia de incluir versiones del MTV Unplugged es que me permite meter más canciones de otros discos (y además en su mejor forma). Creo que es complicado encontrar a alguien que me argumente de manera sólida que la versión de Bleach es mejor que esta.

All Apologies (1994)

Esta versión del tema de In Utero es también una de las mejores muestras de por qué el MTV Unplugged es un disco imprescindible, no sólo una curiosidad en directo. Toda la emoción de la canción a flor de piel. 

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Enrique lozano
Enrique lozano
4 months ago

Come as You are
Even this his youth
Blandest
Old age
Someting in the way
Francés farmer revenge no the Seattle
In bloom
Server the servants
School
Dive
Floyd the barber
Love Buzz
Spankthru
Anyurism
Smells like teen spirit
Drain You
Lounge act
Tourette’s
Heart shapped box
About a girl (unplugged)