Los apasionados del cine de acción tienen un pedestal particular para Arnold Schwarzenegger. El bueno de Arnie nos ha deleitado durante su larga carrera, especialmente durante los ochenta y noventa, con una sana diversión testoterónica. Su buen ojo seleccionando proyectos, además de una particular vis cómica, le ha permitido una mayor versatilidad y mejor acierto con sus películas. Hoy repasamos algunas de nuestras favoritas.

Pumping Iron (1977)

Antes de que Arnold fuera Arnold, estaba el mundo del culturismo. Este imprescindible documental se ha convertido en esencial para reflejar ese mundo, además de poner en el escaparate a gente que luego se propulsaría a otros ámbitos, como el propio Schwarzenegger, Franco Columbu o Lou Ferrigno, que acabó siendo El Increíble Hulk. Si queréis entender como un austraico de inglés limitado y marcado acento se convirtió en la mayor estrella de cine del planeta, este es un documento imprescindible.

Terminator (1984) / Terminator 2: El juicio final (1991)

Por supuesto, doble parada obligada. James Cameron triunfó con su pepinazo de acción sci-fi sustentada en la poderosa presencia física de Schwarzenegger, primero como villano irrefrenable y segundo como guardián obstinado. De la amenazante primera entrega al implacable héroe con algunos momentos de cachondeo y efectivos one-liners. Si Arnie es Arnie hoy día, es por esta franquicia.

Comando (1985)

De entre los explotation más puros de esta etapa, Comando es probablemente una de las más demenciales y de las más efectivas. “Chuache” en estado puro, sustentando la demoledora acción Mark L. Lester y tratando de dar consistencia al enajenado libreto de Steven E. de Souza. Y además con el nombre de protagonista más guay posible: John Matrix.

Depredador (1987)

La franquicia de Predator merece su propio estudio, pero no cabe duda del clasicazo en que se ha convertido la primera entrega, con un siempre efectivo John McTiernan y con Shane Black dando sus primeros pasos en el guion como supervisor del mismo. Este implacable survival de sigilo, suspense, camaradería masculina exagerada y ciencia ficción maravillosamente disparatada funciona como un cañón incluso sin que Arnold sea el ancla de la función. Pero tenerlo es un plus, claro está.

Desafío Total (1990)

Tras un eterno proceso para convertir en realidad la adaptación de la obra de Phillip K. Dick, Schwarzenegger salvó el proyecto y aprovechó su poderío como estrella dando la oportunidad de lucirse a un Paul Verhoeven en estado de gracia tras Robocop. El holandés, que siempre quiso a Arnold para su demencial película sobre Jesucristo (una idea que se acabó trasladando a Robocop), marca su presencia en cada plano, cada secuencia, para lograr un perfecto equilibrio entre ciencia ficción sin límites, la ambigüedad del relato y un inapelable vehículo de acción trepidante para su estrella.

Poli de guardería (1990)

Puestos a escoger algo que condense su etapa cómica con Ivan Reitman, probablemente la mejor elección sea esta simpática comedia de acción. La trama romántica quedaba bien en su cabeza, pero en el resto vemos a Arnie desbordando carisma en todas las facetas, desde los momentos en los que se ve más saturado y convierte esa frustración en oro cómico, hasta los de acción one-liner pura.

El último gran héroe (1993)

Nueva parada con John McTiernan y un Shane Black ya establecido como el chico de oro en el cine de acción. Esta fantasía de acción juega a la perfección la carta metanarrativa, aprovechando la ubicuidad y el reconocimiento de la figura de “Chuache” para hacer una sentida reverencia al género, así como logrando hacer otro vibrante y demoledor blockbuster. Emocionante, inteligente y divertido a partes iguales, sin un sólo momento para el aburrimiento. Una película que siempre te recordará lo que mola este cine.

Mentiras arriesgadas (1994)

El hat-trick junto a James Cameron se completó con este remake de la comedia francesa (del año) Dos espías en mi cama. Una comedia de acción con comedia llevada tan al exceso como la acción. Su estructura de cinco actos y casi dos horas y media de duración la hacen un poco cuesta arriba, pero le sobran momentos individuales de brillantez y lujo actioner.

Eraser (Eliminador) (1996)

Uno de los últimos grandes Schwarzenegger pre-Gobernador de California lo encontramos en esta divertida movida conspiranoica. Junto a un artesano como Chuck Russell (La Máscara), de los que ya no hay, “Chuache” aprovecha para hacer otro de esos personajes de precisión quirúrgica en lo que hace, incluso a la hora de soltar one-liners (y ojo que aquí hay varios de los mejores de su carrera). Pero más allá del vehículo para la estrella, aquí hay un entretenido y disfrutable thriller de acción conspiranoico impecablemente narrado y que deja “cocinar” a leyendas como James Caan, que da un recital inesperado para lo que esta clase de películas suele ofrecer.

El último desafío (2013)

Un seco y deslengüado western modernizado donde Schwarzenegger abraza el personaje del poli veterano cansado que tiene que combatir una última e inesperada misión. Quizá le sobren personajes, pero a este crudo divertimento de Kim Jee-woo nno le falta precisión quirúrgica en la dirección ni tampoco sentido del humor.

BONUS: Un largo adiós (1973)

No vale realmente porque tiene una pequeña aparición, ¿pero no es una locura que una de las primeras películas de Schwarzenegger fuera un thriller satírico y calmado de Roger Altman?

Las peores

  • Junior (1994): Cuando Ivan Reitman se empeñaba en hacer una comedia que no tuviera gracia, el tío lo lograba con creces.
  • Batman y Robin (1997): Curiosamente, lo mejor de la película es él y sus chistes.
  • Daño colateral (2002): Andrew Davis, un eficiente artesano que había hecho cosas impecables como El Fugitivo o la primera Alerta máxima, se muestra en horas bajas con una estrella en la misma situación.
  • Terminator Génesis (2015): El enésimo intento de darle un reinicio a una franquicia sin rumbo con un Alan Taylor visiblemente frustrado con un encargo inmanejable, una Emilia Clarke siendo colada con calzador en un rol en el que no encaja y un Arnold… ¿desapercibido? No es la peor por muy poco.
  • El misterio del dragón (2019): En realidad no he visto esta, pero viendo el poster, el reparto, las productoras de diferentes países metidas, y el hecho de que no tiene pinta de que esta peli exista de verdad, me hacen pensar que es imposible que esto no sea parte de una operación de lavado de dinero.
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Linkin Boy
Linkin Boy
1 month ago

Coincido en casi todo, aunque creo que ‘Poli de guardería’ ha envejecido bastante mal…

‘El último desafío’, películón a reivindicar, sobre todo para los amantes de la acción ochentera. Me flipa.

Paul Rock
Paul Rock
1 month ago

En los últimos años. Ha hecho 2 reivindicables peliculas… Una es: «Sabotaje»
Una versión HardRock de los 10 Negritos de Agatha Christie en el mundo de la DEA y la corrupción. Con unos personajes propios de cine bizarro de comandos al estilo 90’s.
Y la otra por lo curioso del argumento y deseado
por millones de fans:
Sin Escape.
Con un Stallone en su salsa.
Y ambos en una química total y con buen equilibrio y humor clásico de ellos. Pero más sutil e inteligente, e injustamente desaprovechada en los 80’s y 90’s. Cuando fueron las mayores estrellas del cine de palomitas y divertimentos.