Posiblemente uno de los directores norteamericanos más importantes de los últimos años, Christopher Nolan ha conseguido estar en una situación bastante única: el autor de masas, donde hace películas originales y de un lenguaje audiovisual propio ante las que el gran público es capaz de responder positivamente. Ahora mismo es de los pocos directores cuyo nombre es capaz de aprobar un presupuesto de blockbuster para cosas que no son franquicias o potenciales iniciadores de una y que funcionan luego en la taquilla. Lo más cercano hoy día a lo que eran capaces de hacer James Cameron o Steven Spielberg (aunque este a día de hoy todavía puede sacar 200 millones para el proyecto que quiera y que el público lo perciba como evento).

¿Cómo ha llegado Nolan hasta aquí? Vale la pena repasar desde sus humildes inicios, su sustancial cambio al cine de superhéroes que prácticamente cambió la conversación en torno al género y el momento donde ya recibió carta blanca para hacer lo que quisiera.

Alerta: puede haber spoilers sobre el número de esposas muertas en las películas mencionadas.

10. Insomnio (2002)

Una película de encargo que no disimula demasiado que es un remake de encargo, cuando no un telefilmazo de domingo por la tarde. Quizá tenga algún detalle en lo visual, pero es una de esas películas que das una patada una roca y encuentras otras diez iguales. Un Pacino pasadísimo para una película más templada y falta de misterio absoluto con el personaje de Robin Williams cuando ves que es la otra parte del póster. Hillary Swank pasaba por allí.

Número de esposas muertas: 0, aunque, ¿hemos descartado que Al Pacino sea viudo?

9. Following (1998)

Su primera exploración de la psique humana, con exiguos recursos y todavía intentando encontrar tierra firme como realizador. El resultado es más cercano a un modesto Trabajo de Fin de Carrera de mucha ambición pero todavía amateur. En esta liga salió mejor parado Darren Aronofsky con Pi. Interesante para ver la semilla de lo que luego germinaría, pero hasta ahí.

Número de esposas muertas: 0, aunque podemos contar a la rubia femme fatale si queréis.

8. El Caballero Oscuro: La Leyenda Renace (2012)

Da la impresión de que, con cada año que pasa, más se resiente una película ya hipertrófica e insostenible. Puntos satisfactorios como cierre de trilogía, pero a veces se mete ella sola en pozos de los que le cuesta salir (jojo). El tratamiento de Bane me genera ambivalencia por momentos, lo que me hace complicado comprender del todo el aplauso casi universal que se le da. A favor sus momentos más raros y los de humor ¿consciente? ¿Involuntario? Ese final llevándose la bomba me parece demasiado intencionado como para no hacer referencia a este momento de la serie de Adam West.

Número de esposas muertas: 0, aunque se usa a Rachel como una.

7. Batman Begins (2005)

Tras una búsqueda de proyectos que afrontar, desde algunos que podían haber sido interesantes (su rumoreado biopic de Howard Hughes que, asegura, es el mejor guion que ha escrito) a otros que menos mal que no pasaron (Troya. Sí, esa Troya), le llega la responsabilidad de revitalizar la franquicia de Batman. Aunque habrá discusiones sobre si el enfoque es el mejor posible o no, hay virtudes muy claras que rascar.

Su planteamiento realista que se toma muy en serio deja poco espacio al humor, pero su historia de origen resulta impecable y el duelo filosófico con el villano es muy jugoso. Es interesante, también, como de una película tan aparentemente cínica con la sociedad es, al mismo tiempo, tan positiva y llena de esperanza (la tesis del héroe es que bastan tres personas buenas para dar la vuelta a una ciudad podrida). Algunas secuencias de pesadilla del Espantapájaros son remarcables, pero la acción de toda la película es terrible tanto en planificación como al montarla (el gran mal de Nolan).

Número de esposas muertas: ¿Vale la madre de Bruce Wayne?

6. Origen (2010)

El director. El productor. La guionista. El productor ejecutivo. El actor. El supervisor de efectos especiales. Todos trabajando juntos para entrar en la mente de El Espectador. Todas las partes que involucran Origen se pueden asociar con una parte del proceso de hacer cine, una analogía que le da más vida aparte de la evidente y subrayada metáfora sobre el proceso de la mente y los sueños que puede parecer sostenida sobre palillos en según que puntos.

Pero ante todo, Origen es una película de atracos. Una estupenda, que incluso en lo unidimensionales que pueden llegar a ser sus personajes (lo de Marion Cotillard haciendo de “loca del coño” es casi irritante) no encuentra un obstáculo para hacer un espectáculo emocionante y divertido de seguir. La manera en la que está montada mantiene el ritmo de las distintas capas (¿niveles?) de acción que hacen tan catártico su clímax. Se puede ver perfectamente en su versión más sencilla (la peli de atracos) y se disfruta igual. Y que exista una peli original con ambición de grande es una rareza digna de celebrar.

Número de esposas muertas: 1, pero con saña.

5. El Truco Final (El Prestigio) (2006)

“Una vez lo ves resulta evidente”. Otra constante en Nolan suelen ser las analogías que suelen esconder sus historias sobre el proceso de hacer cine. Y para él, hacer cine es bastante como hacer magia. O dicho de otra manera, admite hasta cierto punto que es un trilero, pero uno bueno que te está distrayendo con un giro obvio (¡gemelos!) para que no te percates de la tragedia que subyace en realidad (Hugh Jackman entrando cada noche sin saber si sobrevivirá o no sólo para poder demostrar que es digno). Y tiene a David Bowie haciendo de Tesla, que es un 10/10 automático.

Número de esposas muertas: 2.

4. Dunkerque (2017)

Una película de guerra experimental disfrazada de espectáculo veraniego con ínfulas. Su explicación del tiempo transcurrido entre las tres tramas principales es de los pocos momentos expositivos en una cinta que economiza bien la información, narra con precisión y energía, te mantiene al borde del asiento de la tensión y transmite el pánico y el peligro que supone para los soldados sólo ir a buscar un sitio para cagar. Un monumental ramalazo bélico que muestra que Nolan ya está a plenos poderes en lo técnico.

Número de esposas muertas: 0, pero también porque no sale ninguna mujer.

3. Memento (2000)

Nolan ya empezó a hacer pie pronto, con una película de estructura narrativa arriesgada pero inteligente, que sobrevive el tiempo, los revisionados y los momentos en los que se puede zancadillear a sí misma. Lejos de lo que puede parecer, se siguen encontrando cosas viéndola más veces y es de las pocas veces donde Guy Pearce ha hecho de papel protagonista creíble.

Número de esposas muertas: 1.

2. El Caballero Oscuro (2008)

Una película que se le pueden atribuir grandes contribuciones al género, pero también precipitó algunas de sus peores tendencias. Muchos ya vieron que superhéroes ya podían ser algo más que entretenimiento veraniego (aunque no es que lo inventase ella), pero también dio pie a películas grandes con tufo oscurete que se tomaban demasiado en serio lo suyo (no, no pienso en lo de Zack Snyder. Zack Snyder did nothing wrong). Y luego están los rancios que la ponen como único referente de cine de superhéroes bien hecho (ya sabéis, esos que pregonan lo que les gusta “el buen cine).

Cosas como esa pueden hacer olvidar las virtudes que claramente tiene: su ritmo narrativo sigue siendo tremendo (ni te das cuenta de que pasan 3 horas), sus tesis está bien armada, las referencias (o copias) a la Heat de Michael Mann mantiene bien la tensión entre los personajes, el Joker de Heath Ledger gana la película sin devorarla o volverse insoportable y el duelo final es un enfrentamiento ideológico donde gana la fe en la humanidad. Hasta le puedes llegar a perdonar que Nolan siga sin saber rodar escenas de pelea cuerpo a cuerpo.

Vamos, todo bien.

Número de esposas muertas: 1 (Rachel se promete con Harvey Dent, cuenta), aunque el Joker cuenta algo de una esposa, así que podrían ser más. O no, como para fiarse.

1. Interstellar (2014)

Más allá de las consideraciones como una de las películas de ciencia ficción espacial más alucinantes, Interstellar representa otro punto álgido en la evolución de Nolan, no sólo consolidando lo que ya se sabía bueno en él sino solventando algunos de los puntos débiles que muchos detractores le han señalado. Como es el no poder hacer personajes emocionalmente genuinos y que la patina de seriedad autoimpuesta haga de barrera para una conexión emocional con su cine.

Aquí logra su trabajo más emocionante, en todos los sentidos. Muchos le acusan de un coelhismo que no sacarían tanto a relucir si esto finalmente lo hubiera dirigido Steven Spielberg como estaba previsto. Y ojo, tiene mérito salir bien parado cogiendo un proyecto que iba a ser para Spielberg (David Fincher no puede decir lo mismo). Es una película que no tiene ningún elemento (desde la cinematografía a la banda sonora, desde el diseño de los mundos o ESOS robots a los efectos especiales) que no esté luciendo su mejor versión y todo conjunta a la perfección, haciendo todo un vibrante viaje que nunca pierde el sentido de la maravilla.

Número de esposas muertas: 1, aunque antes de que empiece la película.