Uno de los mitos que mejor han trascendido de las páginas de un libro a la gran pantalla es el espía más conocido del mundo (¿si es tan conocido es realmente tan buen espía?), que ha logrado ser modélico en el subgénero de acción de espías. Sin embargo, ha habido películas de todos los tipos, con diferentes actores interpretando el mismo papel, y eso hace complejo ordenarlas de peor a mejor. Pero aquí nos encantan estos retos, y por eso nos lanzamos a ello justo ahora, en la semana que tendríamos que estar viendo Sin tiempo para morir, retrasada nuevamente.

26. Diamantes para la eternidad (1971)

El peor Bond con Sean Connery con diferencia (peor incluso que la no oficial Nunca digas nunca jamás). En una jugada similar a la de Spectre, se volvió a traer al equipo creativo de Goldfinger encabezado por el director Guy Hamilton, con misma interprete para la canción, Connery de vuelta a pesar de haber rechazado salir en la anterior película, pero sin lograr nada que se parezca en lo más mínimo a la gloria de aquella. El resultado es una película con la peor interpretación del actor en la saga, una película de trama nada interesante y terriblemente nada divertida a pesar de querer serlo.

  • La canción, por Shirley Bassey: Por volver a traer cosas, también trajeron a Shirley Bassey de vuelta tras Goldfinger y el feo de no usar su canción para Operacion Trueno. Al menos este retorno sí funciona. 7,5/10.

25. Casino Royale (1967)

Con más directores y guionistas que los que han pasado por la franquicia al completo, esta adaptación de dudosa oficialidad de la primera novela de Ian Fleming (la propia película hace cuestionable la influencia con un “suggested by the novel…”) tuvo una producción tan convulsa que se traslada a la pantalla. Su intento de intentar hacer una versión alocada y paródica de Bond resultó es un inconsistente desastre que, hasta cierto punto, resulta fascinante de presenciar.

  • La canción, por Burt Bacharach: Es probablemente la parte más divertida de la película. Un 6/10

24. Muere otro día (2002)

Denominarlo el peor Bond de Pierce Brosnan es quedarse corto. Muere otro día es una película que quiere modernizar el tono hacia los dosmiles, pero también tener el toque destartalado y exagerado de los 60s y 70s, fallando miserablemente en ambos frentes. Brosnan se nota incluso molesto, teniendo que bracear a contracorriente en una película peor escrita de lo habitual.

  • La canción, por Madonna: Cuando Madonna hacía un tema malo, lo hacía muy malo. 1/10.

23. Spectre (2015)

Resulta incomprensible cómo Sam Mendes pasase de hacer una de las Bond más celebradas a hacer una de las más aburridas. Cierto es que parte del equipo creativo es diferente con respecto al de la anterior cinta, pero aun así resulta incomprensible que, teniendo a Hoyte Von Hoytema, le salga una película tan gris visualmente. Pero la languidez es la nota dominante y, aunque tiene algunas escenas de acción estimables, pasar por ella es como bracear en brea. Hasta Léa Seydoux, la Benicio Del Toro francesa, se está aburriendo.

  • La canción, por Sam Smith: Horror. Tostonazo languido, que sólo tiene en común con la peli que ambas son un coñazo. Duele especialmente porque la de Radiohead es buenísima. 0,5/10.

22. El hombre de la pistola de oro (1974)

Guy Hamilton redobla esfuerzos en lo camp, hasta el punto que un hombre con tres pezones es un aspecto clave en la trama, pero acaba bastante gastada en cuanto a energía y diversión. Roger Moore y Chistopher Lee como villano merecían más.

  • La canción, por Lulu: Y hablando de merecer más, Lulu también merecía una canción mejor de lo que hasta el propio Barry reconoce como su peor aportación a la música de Bond. 4,9/10

21. Sólo para sus ojos (1981)

Tras la festiva Moonraker, se quiso realizar un “back to basics” con el editor Jon Glen reemplazando en la silla a Lewis Gilbert. Y básica probablemente sea la mejor definición de una película algo aséptica y de poco relumbrón, donde los pocos momentos de delirio no llegan a aterrizar.

  • La canción, por Sheena Easton: Tostón. 3,8/10

20. Quantum of Solace (2008)

La etapa Daniel Craig se ha definido más por una continuidad argumental más que ninguna otra era. Por eso, es más propio hablar de una secuela de Casino Royale, aunque falla a la hora de alcanzar esas cotas. Marc Foster deja una acción muy mejorable, muy marcada por el montaje acelerado y de muchos cortes que define el (mal) cine de acción moderno, y el ritmo de la película es desigual. Hacer un Bond EMO podría tener su aquel, pero no está en esta película. Aunque como murciano agradezco que la trama esté definida por una crisis del agua.

  • La canción, por Jack White y Alicia Keys: No lo voy a negar, me parece un buen pepino. Creía que la parte de Jack White se iba a quedar más envejecida y fuera de lugar, pero no, los dos se compenetran bien y so conscientes del encargo. 7,35/5

19. Nunca digas nunca jamás (1983)

El retorno de Connery como el agente 007 se tuvo que producir de manera no oficial, con una película que juega precisamente con su promesa de no interpretar al personaje “nunca jamás” diez años antes. Esta nueva adaptación de Operación Trueno se siente extraña precisamente por su falta de oficialidad y por su carácter de rareza, quedándose como la peli de Bond que podría haber producido la Cannon (para bien y para mal).

  • La canción, por Lani Hall: MEH. 5/10

18. El mundo nunca es suficiente (1999)

Piloto automático. Michael Apted no aporta demasiada gran cosa a las set pieces de acción, y tampoco le da cierta dimensión al personaje, así que MEH. La escena inicial con persecución en lanchas motoras (con Brosnan conduciendo una por la calle) es muy top, eso sí.

  • La canción, por Garbage: Acabar los noventa con Garbage, qué apropiado. Aunque la canción la tocan Garbage como la podía tocar la Orquesta Mondragón. 2/5

17. Octopussy (1983)

Gñé. Bond de piloto automático que logra salir del paso con unas trabajadas secuencias de acción, pero poco más. Una lástima, porque Octopussy es Top 5 de títulos de la franquicia.

  • La canción, por Rita Coolidge: Gñé. 5,5/10.

16. Panorama para matar (1985)

La despedida de Roger Moore en la que es, sin duda, la peli más ochentera de Bond posible, ofrece también una de sus mejores interpretaciones como el agente. John Glen le consigue dar más ritmo y energía a la película, especialmente con sus secuencias de acción y por la contratación de Christopher Walken como el villano, que siempre suma. Especialmente si es un villano nacido de un experimento genético nazi.

  • La canción, por Duran Duran: Mola, pero obtiene un punto extra por John Taylor, bajista del grupo, que consiguió el curro tras decirle borracho en una fiesta a Albert Broccoli que “cuándo vas a conseguir a alguien decente para hacer una de las canciones”. 8,3/10.

15. Dr. No (1962)

La primera película que adapta las novelas de Ian Fleming presenta ya una cierta fluidez en su mecánica, además de tener ciertas extravagancias poco esperables para una película de presentación. Aunque faltan elementos que serían insignia para la saga (el prólogo, la canción en los créditos de inicio), empieza a mostrar las maneras que harían exitosa la etapa con Sean Connery. Los primeros 15–20 minutos son ejemplares en cuanto a ritmo narrativo. A partir de ahí, la cosa se vuelve irregular, y se nota que está hecha con cuatro perras, pero deja un par de secuencias memorables: la introducción del villano sin mostrarlo y la escena de la araña.

  • La canción, por Jonh Barry: En realidad esta no tiene canción, así que valoramos el tema principal que se ha usado en todas las películas de una forma o de otra. Iconic as fuck. 9,9/10

14. El mañana nunca muere (1997)

Sorprendentemente adelantada a todo el impacto de los gigantes tecnológicos y comunicativos, la segunda aventura de Brosnan como el agente mantiene el empuje de su predecesora, aunque de manera algo más rutinaria. Por fortuna, la elevan el exagerado villano de Jonathan Pryce y tener a Michelle Yeoh repartiendo patadas.

13. Moonraker (1979)

No todo el mundo le tiene cariño a esta extravagancia sacada a rebufo del éxito de Star Wars y aprovechando la ola espacial, a pesar de haber anunciado en la anterior película que la siguiente iba a ser Sólo para sus ojos. Es cierto que su delirio camp es difícil de tomar, pero personalmente no puedo sino encontrar disfrute en su fastuoso espectáculo, ya declarando intenciones con su secuencia inicial en caída libre y terminando con un tremebundo clímax espacial.

  • La canción, por Shirley Bassey: Barry volvió a hacer la música en esta, y se trajo de nuevo a Bassey. Es la peor de todas estas colaboraciones precisamente por poco remarcable, lo que tiene delito en una peli que es de todo menos poco remarcable. 4/10

12. Operación Trueno (1965)

La última de Bond con Terence Young como director es de las más holgadas y desenfadas de este periodo. Pero tiene algunos puntos estupendos y divertidos (“Do you mind if my friend sits this one out? She’s just dead”) y el tercer acto con las secuencias acuáticas es un disfrute.

  • La canción, por Tom Jones: Compuesta a prisa por Don Black tras el previo rechazo de la versión anterior por no tener el título de la película en la letra, Jones saca pulmón y se luce, aunque la canción deja una sensación menos llena. Un 6,5/10.

11. Alta tensión (1987)

Timothy Dalton le cogió el testigo a Roger Moore, devolviendo cierta crudeza y robustez de la era Connery al personaje. La película en sí es otro trabajo eficaz de John Glen, con algunos de sus puntos más altos como responsable máximo, aunque siempre con la agridulce sensación de que podría dar más.

  • La canción, por A-ha: La canción en sí podría tener un pase, por la mezcla de John Barry no le hace un favor. Un 5/10.

10. La espía que me amó (1977)

Altamente considerada como una de las mejores pelis de Bond, y probablemente la mejor Roger Moore, es imposible negar su eficacia y lo bien que sigue las claves de la franquicia. Sin embargo, el revisionado muestra también algunos aspectos rígidos y otros menos lucidos (como el villano) que la hacen bajar un poco en el ranking, pero es innegablemente disfrutona.

  • La canción, por Carly Simon: Classy, aunque le falta magia y garra. 7/10

9. Sólo se vive dos veces (1967)

En muchos aspectos es la El Templo Maldito de las películas de James Bond: exagerada, algo alocada en cuanto a su trama y sin pedir perdón por ello, divertida y algo envejecida. Debo aclarar que no soy el mayor fan de El Templo Maldito, así que mi entusiasmo es un poco más moderado. Aunque es divertido ver a Connery en traje tradicional japonés.

  • La canción, por Nancy Sinatra: Una de las canciones que más ha trascendido de las canciones Bond, versionada por múltiples artistas, y cantada por Nancy Sinatra. Estáis locos si creeis que no le voy a dar un 10/10.

8. Vive y deja morir (1973)

Roger Moore cogió el testigo de Connery tras su segunda retirada como el agente, y lo hace en la tercera película con Guy Hamilton como director donde entra de lleno en el género blaxploitation. Un buen calentamiento para la que va a ser la etapa más salvaje y atrevida de Bond.

  • La canción, por Paul McCartney & Wings: Tengo sensaciones encontradas con ella. Tiene cierto mojo que casa con el tono bravuco y enérgico de la película, pero también tiene varias de las cosas más insoportables de McCartney. Un 7,12/10

7. Casino Royale (2006)

Martin Campbell vuelve para dar entrada a otro Bond, y para darle un giro casi total a una franquicia que estaba viendo a otros como Jason Bourne adelantándole por la derecha. El 007 crudo, bruto y oscuro de Daniel Craig luce en un descomunal espectáculo plagado de adrenalina, tensión bien manejada y partidas al póker de lujo.

  • La canción, por Chris Cornell: Debo decirlo, esta está bastante infravalorada. Es de las más memorables, y Cornell le da un empaque que encaja con el tono buscado para la película. 8/10

6. Goldeneye (1995)

Entra en acción Pierce Brosnan y vuelve el Bond más dandy inglés. También entra a dirigir Martin Campbell, posiblemente el mejor director de esta franquicia en lo que respecta puramente a hacer pelis de Bond. Goldeneye es fastuosa, trepidante, muy molona y altamente disfrutable por lo bien que toca todas las teclas necesarias para una de estas películas. Además, dio origen a uno de los mejores videojuegos ever.

  • La canción, por Tina Turner: Mal porque la han compuesto U2, pero bien porque Tina Turner lo levanta todo. 6,66/10

5. Licencia para matar (1989)

La última película de Bond para mucha gente, desde Timothy Dalton al legendario productor Albert R. Broccoli, pasando por John Glen, Robert Brown (M), Caroline Bliss (Moneypenny) y el guionista Richard Maibaum. Quizá conscientes de ello decidieron echar el resto en una de las películas de Bond más singulares, libres y brutales. Mucha gente reaccionó en contra de su carácter violento y crudo, pero por esas precisas cualidades tan bien ejecutadas estamos ante uno de los Bond más brillantes e infravalorados. También ayuda tener a un jovencito Benicio Del Toro despuntando.

  • La canción, por Gladys Knight: Ochentera a más no poder y, también con una aroma a tema clásico Bond tipo Goldfinger. Irresistible. 8,42/10

4. Desde Rusia con amor (1963)

Un año después de la primera adaptación de 007 a la pantalla, Terrence Young y su equipo lograba dar un paso adelante en todos los aspectos definitorios de una película de Bond. Se mejora la parte de cine de espionaje, se sigue manteniendo el carácter camp, se introduce el primer prólogo donde nos introducen con acierto al antagonista y aprovechan la subida de presupuesto, a pesar de consumirlo antes de terminar la producción. Todo el tramo en el tren es uno de los puntos altos de la franquicia.

  • La canción, por Matt Monro: Elegancia desbordada, como la película. 9,5/10

3. Skyfall (2012)

La película del 50 aniversario de Bond responde con creces a un reto aparentemente imposible: seguir actualizando el personaje, mantener la crudeza del tono del reboot, explorando también el lugar del espinoje en la era del ciberterrorismo, mientras se rinde homenaje a todos los elementos clásicos y la mitología de la saga (desde personajes como Moneypenny o Q, hasta tener que recurrir a los elementos rudimentarios). Sam Mendes logra responder con la película que Christopher Nolan desearía hacer, con una brutal y elegante muestra de cine de acción, altamente estilizada por la fotografía de Roger Deakins, que logra hacer la película más objetivamente bonita de la saga.

  • La canción, por Adele: Hay que tener suerte para tener en la cima a una cantante pop que encaja precisamente con el tono tradicional de los temas Bond. Así queda la canción tan fastuosa y deslumbrante que tiene esta peli. 8,9/10.

2. 007 al servicio de su Majestad (1969)

La crítica al principio no se tomó bien esta primera aventura de Bond sin Connery, con George Lazenby en su única interpretación como el famoso agente y con el editor Peter Hunt ascendiendo de editor a poder debutar como director con esta entrega. El tiempo ha puesto en su lugar una película muy sobria y efectiva, con fabulosas secuencias de acción, un impecable acercamiento a la figura del agente, con una historia romántica creíble, y un ritmo envidiable incluso para durar casi dos horas y media. También es el motivo por el que Nolan quiere tanto hacer una de Bond, y acabó haciéndola en Tenet, así que gracias también por eso.

  • La canción, por John Barry: Al ser imposible introducir el rimbombante título de la película en la letra de una canción, se optó por una pieza instrumental en la que Barry se permite experimentar con sintetizadores moog y le da un tono distintivo a una película singular. 8,5/10 La de Louis Armstrong si es para 9/10.

1. Goldfinger (1964)

Con el presupuesto de las dos anteriores juntas, Guy Hamilton se permitió tirar la casa por la ventana introduciendo gadgets y tecnlogía empleados por Bond, lo que ayuda a subir un escalón más en varios aspectos. El villano de Goldfinger es deliciosamente descabellado y over the top y la secuencia del láser se ha convertido en insignia. Y podemos discutir cómo ha envejecido, pero a ver quién supera un nombre como Pussy Galore. El tema principal interpretado por  Shirley Bassey tiene todo el flow.

  • La canción, por Shirley Bassey: Otra pasada de John Barry, con más clase que un traje de Armani, más rollo que un Onlyfans y más energía que una central eléctrica. 10/10.

BONUS: Las canciones de James Bond, ordenadas de peor a mejor

Apoya Hipersónica

Si te ha gustado este artículo y quieres ayudarnos a SOBREVIVIR, por muy sordos que seamos, puedes apoyarnos por muy poco.Si no te ha gustado, también puedes pagar.

1,99 €

Subscribe
Notify of
guest

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments