La llegada de Da 5 Bloods: Hermanos de armas nos ha puesto el chip de Spike Lee y nos ha motivado a bucear en la filmografía de unos de los cineastas afroamericanos más influyentes (quizá el que más). Pero las circunstancias actuales son las que han vuelto a la obra del director aún más necesaria y reivindicable.

En consecuencia, dejamos nuestro orden de sus películas y os animamos a hacer vuestro propio repaso.

23. Oldboy (2013)

De una idea que ya desde el principio suena mal y que lleva demasiado tiempo en desarrollo para poder salir bien. De un proyecto que estuvo cerca de ser dirigido por Steven Spielberg y protagonizado por Will Smith llegamos a esta versión tamizada e inofensiva de la película de Park Chang-Wook. Lee aporta muy poco a la hora de adaptar la original, Broling como protagonista se queda escaso y el estudio terminó mutilando el montaje de 140 minutos original para dejarlo en los inconexos 104 de la versión estrenada. Pobre y prescindible, el combo mortal.

22. Ella me odia (2004)

Hay una versión de Ella me odia que podía haber sido una buena película sobre la avaricia del corporativismo y la libertad reproductiva, y podría haber llegado del sistema de estudios. Spike Lee no logra que esta sea esa película por su inconsistencia y su pobre manejo del tono, además de su indecisión para determinar qué película quiere hacer.

21. Girl 6 (1996)

Resulta complicado comprender cómo, teniendo a un Spike Lee tan vivo y una banda sonora de Prince, la peli nunca se siente que despega del todo. Es más, la historia de una actriz en dificultades que se vuelve adicta a su trabajo de teleoperadora sexual no termina ofrecer una genuina perspectiva sobre su protagonista. Fallida.

20. Red Hook Summer (2012)

Café para muy cafeteros. Ya son ganas de querer volver a hacer películas como cuando no tenías dinero, pero si lo vas a hacer, que sea para traer algo mejor.

19. Da Sweet Blood of Jesus (2014)

Un relato vampírico hecho con un presupuesto más que exiguo y con el Spike Lee menos atinado, cayendo en su habituales dispersiones que le separan de clavar el tono y la atmósfera que un film así requería.

18. Summer of Sam (Nadie está a salvo de Sam) (1999)

Un drama criminal sobre los asesinatos en el Bronx a finales de los 70 perpetrados por El hijo de Sam, David Berkowitz. El resultado es muy Spike Lee de algoritmo, con una narración a la que le vuelve a sobrar trama y desviaciones y menos virtudes a las que agarrarse. Pero es también una de las pelis que más evidente hacen la influencia de Scorsese.

17. Una mala jugada (1998)

Spike Lee trata de abarcar demasiado en lo que habría sido un efectivo drama baloncestístico. Al final, acaba apretando poco y queda la sensación de que hemos disfrutado de muy poco Denzel Washington y demasiado Ray Allen, que como protagonista es un poco la nada.

16. Nola Darling (1986)

Su primera película tiene todo lo que puedes esperar de un joven director ambicioso encontrándose a sí mismo. Para bien y para mal. Hay ideas y se empieza a respirar cierta autenticidad que luego sería clave en él, pero hay cierto amateurismo todavía que erosiona un poco la película. Nada que no se mejore con la madurez. Por ponerlo en términos de Martin Scorsese, un director que claramente le ha marcado, es su ¿Quién Llama a mi Puerta?

15. Aulas turbulentas (1988)

Un musical disfrazado de película universitaria con una historia algo desigual y confusa que difícilmente da para dos horas de film. A pesar de que el cambio de tonos es algo que al joven Spike le cuesta manejar aquí, ya hay hechuras del gran director que acabaría siendo inmediatamente después, especialmente en el fastuoso estilo visual.

14. La marcha del millón de hombres (1996)

Desde el modelo de la road movie, Spike Lee aprovecha para poner de relieve el debate racial dentro de la comunidad negra, con todas sus diferentes perspectivas y experiencias. El resultado tiene su encanto, aunque no termina de tener la fuerza (discursiva o emocional) que probablemente debería tener.

13. Crooklyn (1994)

Cuando ahora ya es más habitual que directores veteranos echen una mirada a sus recuerdos y su infancia, resulta interesante ver a Spike Lee haciéndolo con su séptima película sin llegar a la cuarentena. Hay cosas que la hacen interesantemente precoz, pero también muy de su tiempo. Eso sí, no se le puede negar a Lee su sinceridad en el relato.

12. Infiltrado en el KKKlan (2018)

Le sobra subrayador y los villanos pecan de excesivamente simplones y estúpidos en su caricatura. Aun así, una de su películas más divertidas de ver, audaz en su montaje e interesante en sus reflexiones sobre el impacto de ciertas representaciones de los afroamericanos en pantalla (¿hemos mencionado ya que Spike es profesor universitario?).

11. Chi-Raq (2015)

Spike coge la antigua obra griega de Lisístrata, la actualiza y la lleva a su terreno para hablar de los conflictos raciales en Chicago. No sólo sale bien parado de semejante atrevimiento sino que logra una dimensión bastante épica para lo que en realidad es un modesto proyecto.

10. Cuanto más, mejor (Mo’ Better Blues) (1990)

No era fácil continuar tras un pepinazo como fue Haz lo que debas, pero en este drama lleno de música, pasión y violencia encontramos otro inspirado Spike. Íntimo e intrigante. Sientes que todo va a ir guay desde el momento en le que Flavor Fav (Public Enemy) habla sobre el logo de Universal.

9. Plan oculto (2006)

La película que originó La Casa de Papel, lo cual no sabemos si agradecérselo o echárselo en cara. Es también Spike Lee jugando a hacer una peli más puramente de estudio, aunque sin dejar de meter pezuña (ni relleno, que hasta aquí se las apaña para que le sobren 20 minutos). Como peli de atracos, totalmente efectiva y disfrutona.

8. Malcolm X (1992)

Su desmesurada duración de más de tres horas, con sus redundancias entre medias, sigue siendo una barrera para hablar aquí de la magnum opus de Spike Lee. Su biopic toca ciertas convencionalismos, pero también es especialmente atrevida, vistosa y alocada en su relato, especialmente en su primera hora. Su fuerza emocional resulta incuestionable, al igual que la interpretación de Denzel Washington.

7. Miracle at St. Anna (2008)

El Salvar a Soldado Ryan de Spike Lee .Profundamente minusvalorada y hasta detestada en su momento, este film bélico resulta más encomiable y efectivo de lo que muchos han sabido reconocer. La dispersión vuelve a estar presente, especialmente notoria durando más de dos horas y media, pero muchos de los aspectos hiperbólicos de su cine casan bien con el género, y deja unas cuantas secuencias de batalla asombrosas.

6. Fiebre salvaje (1991)

Un hiperbólico melodrama donde Spike Lee se permite explorar las relaciones interraciales y todos los aspectos turbios detrás de ellas. Lee quizá puede pecar de polarizar, o incluso caricaturizar, ciertas perspectivas, pero encuentra unos ciertos puntos de lucidez junto a fabulosos momentos de honestidad emocional.

5. Clockers (Camellos) (1995)

El Rashomon de Spike Lee nos mete de lleno entre el conflicto entre un narcotraficante de Brooklyn y dos inspectores de policia. Quizá sea de sus pelis más pasadas por alto, por no decir bastante infravalorada, a pesar de tener varias de sus constantes cinematográficas a un nivel bastante alto. Vamos, que es muy guay y muy afilada también.

4. La última noche (2002)

El discurso de Edward Norton frente al espejo es uno de los fragmentos más icónicos del cine de Lee y casi se come toda la película, pero hay mucho que amar aquí. Su manera de meter el dedo en la llaga de Estados Unidos, esa tensión de estar a contrarreloj, su retrato de la ciudad de Nueva York. Y además del mejor Norton tienes a Philip Seymour Hoffman, Rosario Dawson y Brian Cox a tope.

También un recordatorio de que David Benioff tuvo días buenos.

3. Da 5 Bloods: Hermanos de armas

El último “joint” de Spike Lee es un viaje enriquecedor y estimulante, ya que nos muestra al director explorando nuevas vías de expresión sin renunciar a sus señas de identidad. Es difícil no disfrutar de ver al director abrazando el clasicismo épico de un David Lean o de films como El tesoro de Sierra Madre. Suena peligroso cuando directores como Martin Scorsese o el propio Lee, con algunas tendencias peligrosas en su vejez que a veces hacen peligrar sus films (se puede ver en algunos ejemplos recientes), de repente se topan con una libertad total gracias a Netflix. Pero al final les ha salido cara a todos

2. Bamboozled (2000)

El Spike Lee más experimental haciendo su propia Network, un mundo implacable. Quizá su mensaje se plasme de manera muy alejada a lo sutil, pero la fuerza y rabia están ahí para compensar con creces. Su juego con la fotografía digital aparenta amateurismo, pero ayuda a jugar con la línea del falso documental de manera muy inteligente. Su discurso está perfilado y es afilado y, aun estando desatado, el cineasta no deja que la cosa se vaya por la borda. Es asombrosamente incómoda a muchos niveles, y muy reivindicable. Damon Wayans además deja una interpretación protagonista memorable.

1. Haz lo que debas (1989)

Estas semanas ha sido inevitable no llevar la mente a esta película. Habla bien de lo mucho que pervive la película, pero muy mal de los avances como sociedad en temas raciales. La película sigue siendo atrevida, inteligente, rabiosa, maravillosamente estilizada y altamente entretenida de ver. Es una obra maestra inapelable y el tiempo no hace sino reforzar dicho estatus. Es un primer puesto indiscutible.